Estoy con los hipopótamos

Publicidad

Estoy con los hipopótamos volvió a reunir en 1979 a y con el director Italo Zingarelli, quien fue responsable del western Me llaman Trinity (1970) y su continuación Me siguen llamado Trinity.

Zingarelli fue el primer realizador que explotó el humor en los filmes de estos actores y con su trabajos género que las carreras de ambos cambiaran para siempre.

Este que equipo que formaron los tres artistas representó un éxito en la taquilla y los filmes que hiceron juntos fueron muy populares en su momento.

En esta ocasión el director cambió el western por la comedia de acción con un escenario muy especial.

Para variar un poco, esta película no transcurría en Miami, clásica localidad de las aventuras de esta dupla,  sino en África.

Es loco porque al recorrer las filmografías de Bud y Terence descubrís que con sus trabajos (especialmente Spencer) filmaron en casi todos los continentes.

Terence Hill interpreta  a Slim, un hombre que se dedica a arruinarles los zafaris a los cazadores para evitar que maten a los animales.

Bud es Tom un guía turístico que organiza zafaris pero les da a los cazadores rifles con balas de salva para que sus clientes no cacen en serio.

Ambos protagonistas unen fuerzas cuando un empresario alemán planea robar animales para llevarlos de manera ilegal a un zoológico de Canada.

Lo mejor de este film son los tremendos paisajes africanos que prácticamente representan un personaje más de la película.

El director Zingarelli supo sacarle el jugo a semejante maravillas naturales y brindó una buena comedia de acción que además tienen un buen mensaje sobre la protección de los animales algo que hoy tiene más vigencia que nunca.

Por estos días los hipopótamos se encuentran amenazados en su habitat y se estima que tan sólo 125 mil ejemplares de esta especie permanecen en África.

En la República Demócratica del Congo y otros países de ese continente se registraron los mayores descensos de estos animales y si la tendencia sigue de esa manera se cree que el hipopótamo podría desaparecer en esas áreas del mundo.

El problema es que hay un montón de imbéciles que los cazan por el marfil que tienen sus dientes, debido a que hay una gran demanda de este materia,l ya que otros imbéciles no parar de comprar el marfil que se obtiene de manera ilegal.

Un asunto que es complicado de controlar.

Lo cierto es que el mensaje que tiene esta película hoy cobró más fuerza que nunca.

Estoy con los hipopótamos es recordada también por un incidente que hubo durante la filmación.

Uno de los villanos es interpretado por Joe Bugner, un famoso boxeador húngaro campeón de los pesos pesados.

Mientras filmaban una escena de peleas con Bud Spencer el gordo sin querer, de manera accidental, lo golpeó en serio a Bugner y éste quedó inconciente en el suelo unos minutos.

En fín, un clásico de la filmografía de estos grosos del cine.

Un avance de Estoy con los hipopótamos.

Publicidad

2 comentarios

  1. Hugo, off-topic… Se que no ves pelis que no salieron en el cine, ahora, cuando llegue «The cabin in the woods» voy a esperar con ansias tu critica. Es una oda al cine de terror «old school». Eso es todo lo que te voy a decir.

    Saludos!

  2. Veo películas que no salieron en el cine, lo que pasa que no siempre las trabajo en el blog. Es una buena noticia la que mencionás frente a la cantidad de películas malas que están estrenado.
    Esta que mencionás se estrena en diciembre acá, asi que voy a esperarla en los cines ya que está buena.
    Saludos!

Los comentarios están cerrados.