El Arte de Vivir: Unas palabras adicionales

Publicidad

Hola Hugo, leí su nota del blog sobre El Arte de Vivir y me gustaria publicarla en mi muro de Facebook. Le cuento que estuve a punto de subirme a ese bondy, y cuando estaba poniendo el pie en el escalón me avivé, estaba mal no sabía si ir a un psicólogo o que y un amigo que está muuuuuuy enganchado me insistió y dije es una alternativa. El tema es que cuando tenía que pagar los $540 no los tenía y  bue me cortaron el rostro, jajajaja. Me dio risa,  pero que carajo se creen cuando mienten, xq si supuestamente están haciendo el bien si no hay guita no hay ayuda…..chan !!! Me dio mucha bronca , ahora estoy haciendo yoga y la verdad me hace bien !!! Gracias por la nota publicada y gracias por leer este mensaje. Cuca de Puerto Madryn

Mensajes como este me llegan al blog prácticamente todas las semanas desde que publiqué el año pasado mi nota sobre esta institución.

También están los defensores del Arte de Vivir que se ponen como locos por las cosas que digo de su amado maestro y tratan de defender lo indefendible.

Historias como la de Cuca, de Puerto Madryn, puedo publicar a patadas si quiero y tengo testimonios como este (hasta de Chile)  para continuar un largo rato, pero no es mi intención seguir con el tema.

Ya está muchachos.

Todo lo que tenía para decir está en la nota. No me parecen una institución confiable y muchos menos sus maestros espirituales y los famosos que se iluminaron comiendo ensaladas y haciendo unos meses un curso de respiración. Es mi opinión personal.

Ahora bien, a  vos te hace bien el Arte de vivir, seguí y dale para adelante. Cada uno tiene el derecho a elegir lo que quiere y hacerse cargo de sus elecciones.

Sin embargo yo también tengo el derecho a expresar mi opinión.

En El Arte de Vivir creo que les gusta la moneda más que los mantras y por eso no se los recomendaría a ningún amigo.

Publicidad

5 comentarios

  1. éste fin de semana paseando por el Rosedal me encontré con un monton de personas (mayormente minitas) acostadas en la calle haciendo meditación ..

    http://twitpic.com/9ibg7r

    Yo creo que la mitad usaban las pulseritas «Power Balance» y dudo que tengan menos de 3 libros de autoayuda en la casa..

    Con el tiempo confío que éstas cosas sean ilegales o al menos nuestros hijos mas vivos.

  2. Igual no hay que confundir las cosas.
    La meditación es maravillosa y es genial que la gente se junte hacerlo. No sé quién habrá organizado ese evento en particular, pero no lo veo mal.
    El tema es cuando usan estas cosas para controlar a la gente o sacarle guita. Esa es la cuestión.

  3. hola soy de resistencia aca vinieron lo del grupo el arte de vivir.. yo no fui xq no habia cobrado..una amiga mia fue 6 dias y dice q stubo bueno.. dentro de unos meses van a volver hacer tenia pensado ir pero con todo esto no voy a ir..y gracias x informanos.

  4. Hola Hugo te leo siempre y pero esa nota no la habia leido, muy buena.
    Yo fui al Arte de Vivir antes de q se hiciera tan famoso, hara 4-5 años, fui porque queria probar a ver como era el yoga y porque me gusta hacer cosas distintas. No me parecio caro lo q pague y medianamente me gusto la tecnica, pero toda la palabreria espiritual no me convencio.
    Bueno quedo como una anecdota, al tiempo veia Ravi Shankar a un teatro y como un familiar mio seguia en el arte de vivir lo acompañe a ver q onda, siempre por curiosidad.
    Cuando lo vi en vivo no lo podia creer, la gente pensaba q era un Dios, pagaron bastante plata para verlo y lo q me dio una profunda tristeza fue ver q le llevaban chicos discapacitados para q los toque, no se con q fin.
    De ahi en mas no quise saber mas nada de esto. No me parece mal q cobren por los cursos, pero esa veneracion a una persona no la entiendo.

  5. Hola Hugo, ésta es mi historia con AOL (Art of Living): Estuve un año y medio en la fundación, fui un importante «seva» (voluntario que hace tareas de distinto tipo para la fundación), hice varios cursos parte I y parte II y fui «elegida» para ser instructora, cosa que en un principio me llenó de orgullo, pero luego comencé a ver la realidad, me sentía presionada, agobiada, ya no podía tener vida privada, tenía la obligación de ir a los Satsang (reunión semanal)y si no iba, era duramente cuestionada. Poco a poco me fui alejando, me fui espabilando y dando cuenta que, como dices Hugo, era una espiritualidad de freeshop. Me quedo con lo bueno, con una herramienta que me ayuda a controlar mis emociones, con la meditación y el yoga, pero ya voy por libre, no condicionada a ningún dogma ni estructura, que en lugar de liberarme del estrés, me lo provoca.

Los comentarios están cerrados.