Dawn of the Dragon Slayer

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Anne K. Black es una directora independiente que en el último tiempo empezó a desarrollar producciones de bajo presupuesto relacionadas con el género de fantasía.

Hace rato que viene trabajando dentro del clase B como diseñadora de producción y guionista en filmes bizarros como Orcs! y Age of Dragons, una adaptación futurista de Moby Dick con Danny Glover sobre la que escribiré otro día.

 Dawn of the Dragon es su ópera prima y ofrece un film super digno para haber sido realizado con un presupuesto muy bajo.

De hecho es una propuesta superior al fiasco de Uwe Boll, In the Name of The King, que costó tres veces más que esta película.

Esta una historia que luego de verla me generó muchísimo respeto por todos los artistas que trabajaron en ella porque te das cuenta que se esforzaron por  narrar un cuento decente con los recursos que tenían.

No esperen ver algo del nivel de  El Señor de los Anillos o Thor, que costó cientos de millones de dólares y los efectos especiales son espectaculares, pero la pasión por la fantasía estuvo presente en los realizadores y por eso la película funciona.

Will es un joven cuyo padre fue asesinado por un dragón. Luego de su muerte el muchacho decide cumplir el último deseo de su padre que era dirigirse al castillo del Barón Sterling para ser entrenado como un caballero.

Will viaja al lugar con el propósito de poder vengarse un día del dragon y al llegar a la morada del noble Sterling descubre que el tipo es un tirano.

Esta una película hecha con inteligencia.

Es decir, la directora tenía poco recursos económico pero utilizó las herramientas disponibles de la mejor manera posible.

La película sobresale por varios aspectos técnicos.

En primer lugar la fotografía y el brillante y tremendo uso de los paisajes naturales de Irlanda.

Los escenarios son espectaculares y tanto los bosques como los acantilados, que no fueron construidos en un estudio de cine, parecen salidos de una pintura de Alan Lee.

Toda mi vida estuve enamorado de Irlanda pero no dejo de sorprenderme cuando veo los paisajes naturales que tienen que son realmente hermosos.

La directora Black le sacó el jugo a las locaciones y creo que fue un punto muy importante en esta producción.

La otra virtud de Dawn of the Dragon Salayer es la TREMENDA banda de sonido que supera a la música que escuchamos en varias producciones de Hollywood de este estilo.

El reparto no tiene caras conocidas y son todas actores irlandeses o ingleses que brindan labores basantes dignas.

Los efectos especiales, por otra parte, no son gran cosa pero es entendible, debido a que se trata de una producción independiente. Hay escenas en la que el dragón se ve espectacular y otras en que la animación es más burda y parece un personaje de un juego.

Romance, aventura y batallas con dragones. ¿Qué más se puede pedir?

Dawn of the Dragon Slayer me hizo acordar a las viejas producciones de fantasía del canal Hallmark que me encantaban ver y extraño hoy en la televisión.

No hay muchas directoras en el mundo del que trabajen en este género y mucho menos en el circuito independiente.

La verdad que me gustó el trabajo de la directora Anne Black y espero ver pronto la secuela que por estos días se encuentra en post producción.

Este es el avance. La música es buenísima.

 

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