A quemarropa: Una novela de Richard Stark

Es muy loco como se confunden las cosas por estos días.

Parecería que el sólo hecho que en una novela haya un muerto o un asesinato es justificación suficiente para clasificarla como policial.

De esta manera en el último tiempo se venden a través del marketing esos escritores suecos que se pusieron de moda y cuyos trabajos poco tienen que ver con este género.

Tampoco es casualidad que quienes los idolatran en su puta vida leyeron una novela de Mickey Spillane, Chester Himes, Jim Thompson o William R. Burnett.

En Argentina ocurre lo mismo con autoras como Claudia Piñeiro (La viudas de los jueves), cuyas novelas también son descriptas como policiales, lo que no sólo es un espanto, sino un impune insulto a este gran género.

La Biblia y el calefón.  Si hay un muerto es policial y eso no es necesariamente cierto.

Hoy quiero recomendar un super clásico emblemático de la verdadera literatura policial que fue adaptado tres veces al cine con muy buenas películas.

La primera en 1967 con Lee Marvin (Point Blank), luego en 1993 con Chow-Yun Fat (Full Contact) y la última versión de 1999 con Mel Gibson (Revancha).

A quemarropa” es uno de los trabajos más populares del prólifico autor Donald E. Westlake, un auténtico maestro de la novela negra.

Intentar reunir la obra de este tipo es una tarea de locos ya que el muy bastardo publicó sus libros a lo largo de su carrera con 16 pseudónimos!

Sus libros puede aparecer con los nombres de Richard Stark, Alan Marshall, James Blue, Ben Christopher, John Dexter , Andrew Shaw, Ewin West, John B. Allan, Don Holliday, Curt Clark, P. N. Castor, Timothy Culver, Tucker Coe, J Morgan Cunningham, Samuel Holt y Judson Jack Carmichael.

Con estos nombres Westlake escribió de todo, desde policiales hasta historias de humor y porno.

Sus mejores trabajos dentro de la novela negra lo hizo con Richard Stark y Tucker Coe.

Con Star presentó a uno de los íconos emblemáticos del género como es Parker, un frío y calculador pistolero cuyo éxito en las librerías generó que se publicaran 24 novelas con este personaje.

“A quemarropa” (The Hunter), publicada en 1962, es la más popular de todas por el hecho que fue llevada al cine tres veces.

En este trabajo el autor nos presenta a Parker, un delincuente que luego de ser traicionado por su esposa y un compañero luego de un golpe decide cobrarse una terribke vengaza.

A Parker lo acribillaron pero cometieron el error de dejarlo vivo y ahora quiere su parte del dinero.

Este elemento es lo que hizo tan divertida y popular a esta novela.

Estamos ante un psicópata que decide cargarse a toda una organización mafiosa por simple suma de 45 mil dólares,  que es un vuelto para los gángsters.

El tema es que Parker no quiere millones de dólares ni cifras alocadas. Simplemente su parte del botín que le robaron y por supuesto matar a los traidores.

Esto deja en un estado de desconcierto total a los capos mafiosos que no pueden eliminar a este misterioso pistolero implacable que los vuelve locos por unos miserables 45 mil dólares,  que es lo que ellos se pueden gastar una noche en una fiesta.

“A quemarropa” tiene un sentido del humor muy particular que de alguna manera contribuyó a que la novela se convirtiera en un clásico del género.

Parker es un personaje que remité muchísimo al Hombre Sin Nombre de Clint Eastwood, que casualmente apareció años después en el cine.

Siempre me pregunté si Leone no tomó las características del pistolero que interpretaba Easwoood de este personaje.

Lo mismo podemos decir de El Samurai, el super clasico francés de asesinos a sueldo con Alan Deloin que claramente está influenciada por las obras de Richard Stark.

El autor presenta un muy buen relato que te absorve con la intriga de saber como este loco logrará salir adelante con su desquiciado plan.

Stark jamás pensó escribir varias novelas con este personaje. De hecho en el final original a Parker lo mataban.

Cuando los editores leyeron el libro se encariñaron tanto con Parker que le obligaron al autor cambiar el final y decidieron publicar una saga con el personaje. De esta manera el escritor brindó numerosos relatos con este antihéroe a lo largo de 46 años.

Algo similar a lo que le pasó en el cine a Stallone con Rambo que cambió el final de la historia original porque se enganchó con el personaje y después hizo una saga de películas.

“A quemarropa” es una gran novela policial que vale la pena conocer, ya que representa a una de las grandes obras clásicas de este género .

5 Comentarios

  1. No, no leí ese libro.

    Lo tenía en el blog el final alternativo de Rambo. La verdad que está bueno que Stallone optara por el otro final porque no se hubiera hecho las otras películas que son un clásico del género.

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