Chuck Norris: de peor a mejor (Parte 1)
A Chuck Norris lo descubrí a través de mi abuelo, quien tenía una idolatría devocional por él y sus películas.
Si bien, por una cuestión generacional, su panteón de héroes cinéfilos lo integraban John Wayne, Humphrey Bogart, Robert Mitchum, Charles Bronson y Steve McQueen, con Norris tenía una conexión especial y, durante los tiempos de gloria del VHS, organizaba maratones donde disfrutábamos juntos los títulos ultraviolentos del actor.
Motivo por el cual me cuesta bastante disociar la figura de Chuck de esos hermosos recuerdos familiares.
En este informe voy a recorrer la filmografía completa de Carlos Ray Norris, su verdadero nombre, donde comentaré las luces y sombras de su carrera: las malas, las buenas y aquellas producciones que lo convirtieron en un ícono popular del cine de acción. Por cierto, el apodo Chuck lo adquirió durante su tiempo en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, mientras estaba destinado en la base de Osan, en Corea del Sur.
En ese país descubrió las artes marciales a través de la disciplina Tang Soo Do, que empezó a practicar porque sentía que no era lo suficientemente fuerte para cumplir sus tareas como policía militar. Para el momento en que regresó a su hogar ya era cinturón negro.
Esta será una nota larga, relájense y disfruten el viaje.
La carrera de Chuck Norris de peor a mejor
32- The Wrecking Crew (1968)
No es la peor, pero representa nuestro punto de partida.
Tras el regreso al continente americano, Chuck se concentró a pleno en la práctica de artes marciales, donde llegó a ser alumno ocasional y más tarde amigo personal de Bruce Lee. Entre 1968 y 1974 fue campeón de karate profesional y se retiró con 183 victorias, 10 derrotas y 2 empates.
Eventualmente se desempeñó como instructor y llegó a tener entre sus alumnos a dos celebridades como Priscilla Presley y Steve McQueen.
Al mundo del cine entró por recomendación de McQueen, quien lo animó a dedicarse a la actuación, donde podía exhibir sus habilidades físicas. El primer trabajo lo consiguió en esta película de 1968 que representó la entrega final de la saga del detective Matt Helm, protagonizada por Dean Martin.
Bruce Lee se desempeñó como coreógrafo de acción y se encargó de entrenar a Sharon Tate para las escenas de pelea. En Once Upon a Time in Hollywood, de Quentin Tarantino, se retrata esta cuestión.
Un Chuck jovencito, con peinado Beatle, aparece como uno de los matones del villano, en un par de escenas donde no llega a tener diálogos. Unos años después, Bruce Lee le dio la gran oportunidad de su carrera, pero ese tema lo dejamos para más adelante.
30- Agent Recon (2024)
Norris dejó una película terminada, Zombie Plane, una comedia bizarra con Vanilla Ice que se estrenará el año que viene.
Su última incursión como actor fue en esta propuesta horrenda de Derek Ting, donde encarna a un cyborg. Más allá de que es una producción clase Z, se lo nota más apagado de lo habitual y cansado, pese a que se desempeña con dignidad.
Marc Singer tiene la responsabilidad de levantar el tedio en esta producción mediocre. Todos los fans de Chuck coinciden en que es la peor de su carrera y estoy de acuerdo.
29- Walker, Texas Ranger: Trial By Fire (2005)
Un film fallido que intentó relanzar el programa de televisión de los ’90 con una línea argumental diferente.
El público lo detestó por el exceso de CGI berreta y un final abierto donde moría, supuestamente, la protagonista de la serie original. La mala recepción en la audiencia generó que el proyecto quedara inconcluso.
28- Slaughter in San Francisco (1974)
Una rareza dentro de la carrera de Chuck, ya que es la segunda ocasión en la que llegó a encarnar a un villano excéntrico.
Esta película fue dirigida por Lo Wei, un prócer del género de artes marciales, que impulsó las carreras de Bruce Lee (The Big Boss, Fist of Fury) y Jackie Chan (New Fist of Fury).
Norris encarna a un mafioso de caricatura desopilante, que es dueño de San Francisco y se enfrenta a un policía que busca vengar la muerte de su compañero.
Don Wong Tao, el héroe de la historia, desapareció del mundo del espectáculo tras este film, probablemente por su falta de carisma.
La película se estrenó durante la popularidad del género tras el suceso de Operación Dragón, pero pasó sin pena ni gloria por las salas.
27- Bells of Innocence (2003)
Por lejos, la película más fumada de su filmografía.
Se trata de un proyecto personal donde trabajó junto a su hijo y su nieta.
Cuando pensamos en propuestas de cine cristiano, por lo general asociamos el género con dramas que tienen un marcado perfil religioso en su comentario social.
Bueno, Chuck no lo veía de esa manera y en esta película propone un delirio notable donde encarna a un místico con poderes sobrenaturales que enfrenta una horda de demonios.
Dentro del festín lisérgico se supone que hay un par de conceptos religiosos, pero quedan opacados por las numerosas situaciones desquiciadas que ofrece la trama.
Pit Stop de datos locos

A lo largo de su carrera, Norris emprendió numerosos negocios más allá del cine. Uno de los más recordados y exitosos fue la indumentaria Chuck Norris Action Jeans, que tuvo su popularidad en los años ’80.
Las publicidades aseguraban que los pantalones no se rompían con facilidad y estaban hechos para filmar escenas de acción. Es decir, si no sos doble de riesgo y te ibas a agarrar a piñas con alguien, entonces usá Action Jeans, que te permitían lanzar mejor las patadas.
Lo más loco de todo es que, si el jean se rompía, la empresa de Chuck te enviaba uno nuevo por correo.
27- Forest Warrior (1996)
Ay, Chuck querido…
Una de sus obras más denostadas, inclusive por el fandom.
No es su mayor atrocidad porque luego hizo Bells of Innocence y Agent Recon; sin embargo, es una propuesta difícil de defender. A mi abuelo le gustó, pero era inimputable con cualquier cosa que se relacionara con Norris.
Lo loco de Forest Warrior es que tenía buenas secuencias de acción y un mensaje ecologista bien intencionado. El inconvenuente fue el guion, que se desbandaba con elementos kitsch ridículos, muy exagerados.
Un problema que tuvieron en varias ocasiones los episodios fumados de Walker. A Chuck no le bastaba ser un hombre de montaña, sino que además se desempeñaba como un místico con poderes sobrenaturales.
Era un montón, pero reconozco que tiene su encanto como placer culposo.
26- The President’s Man: A Line in the Sand (2002)
Tras el final de la serie Walker, Texas Ranger, el actor tuvo dificultades para encausar su carrera en el cine durante la primera década del siglo XXI.
En un momento donde habían explotado en Hollywood Jet Li y Jason Statham se perfilaba como la nueva promesa tras su debut en El transportador, Chuck se mantuvo a flote con proyectos gestados por la vía independiente.
The President’s Man fue un proyecto familiar producido por su hermano Aaron Norris y dirigido por su hijo Eric, que tuvo la intención de proyectar como nuevo héroe de acción a Judson Mills, un actor joven que había aparecido en la serie de Walker.
La película no es malísima, pero resulta decepcionante por el hecho de que Chuck tiene un rol muy secundario y se pasa la mayor parte de la trama sentado en un escritorio.
Su intención era darle más protagonismo a Mills, pero no funcionó porque carecía de carisma para dejar una buena impresión en esta clase de roles.
25- The President’s Man (2000)
Una propuesta clase B decente, con un Chuck más activo, que representó la reunión del actor con Soon-Tek Oh, recordado villano de Desaparecido en acción 2.
En Estados Unidos cosechó muy buenos índices de audiencia en televisión, mientras que en el mercado internacional la rompió con las ventas en DVD. Los países donde mejor funcionó fueron Francia, Inglaterra y Argentina.
24- Logan’s War (1998)
Otro proyecto donde Chuck intentó, sin éxito, proyectar una nueva figura dentro del género de acción.
En este caso, el elegido fue Eddie Cibrian, un artista que venía de las telenovelas y series juveniles como Beverly Hills 90210 y Sabrina, la bruja adolescente.
Norris aparece más inspirado en este film dentro de las secuencias de acción y forma una muy buena dupla con el nuevo protegido. Cibrian no tuvo suerte en el género, pero es justo reconocerle que tenía carisma y se desempeñaba con profesionalismo en las escenas de peleas y tiroteos.
Luego le fue mejor en la serie policial Third Watch, donde consiguió uno de los roles principales.
23- Top Dog (1995)
No tengo que pensarlo demasiado: antes que Forest Warrior, me quedo con Top Dog, que tiene más sentido.
Casi todas las grandes figuras del género, en algún momento, hicieron una película coprotagonizada por animales o niños. En el caso de Chuck fue esta producción, que quedó en el recuerdo por ser una rara ocasión donde tuvo la oportunidad de jugar más con la comedia.
El film no es un desastre y Norris no decepciona con la acción, pero fue aniquilado por un argumento válido: la trama era un robo obsceno de Socios y sabuesos, con Tom Hanks, y Canino, con James Belushi.
También tuvo la mala suerte de estrenarse días después del atentado de Oklahoma de 1995, perpetrado por el extremista Timothy McVeigh.
El film trabajaba con humor el tema del terrorismo y el timing de la propuesta no pudo ser peor.
22- Delta Force 2: The Colombian Connection (1989)
Nunca fui fan de esta película, que fue una continuación muy inferior de la original, sin embargo le concedo que tuvo un gran villano a cargo de Billy Drago.
21- The Cutter (2003)
Dentro de la complicada etapa que atravesó en los comienzos del nuevo siglo, esta fue su mejor película.
Un film puro de acción que proponía evocar el estilo de espectáculo de la vieja escuela de los años ’80.
Todas las secuencias de peleas, tiroteos y persecuciones automovilísticas están muy bien realizadas, y Chuck además hace algo muy inteligente en este film: adapta el paso del tiempo en favor del personaje.
El propio protagonista es consciente de sus limitaciones físicas y eso lo vuelve más vulnerable.
En la próxima entrega nos esperan los primeros títulos de su carrera que lo proyectaron como estrella y algunos riesgos artísticos que le salieron bien y no tuvieron reconocimiento.
Los jeans de Chuck estan hechos como los pantalones de los uniformes de artes marciales. Los pantalones comunes tienen una costura que va de un tobillo al otro pasando por la entrepierna, en los pantalones de artes marciales en la zona de la entrepierna se inserta una pieza de tela en forma rombo que evita que la costura se rompa al abrir mucho las piernas o tirar una patada fuerte. Los re banco, yo los comoraria!!!
Excelente detalle Guille.