Historia de Wonder Woman: Volumen IV

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CAPÍTULO 14: LA LEYENDA DE WONDER WOMAN (2015)

Esta es la historia de uno de los mejores cómics de Wonder Woman creados en la última década y del ascenso y caída de una artista que terminó fagocitada por un coventillo innecesario de Twitter.

Renae De Liz.

Durante este período de reconstrucción de la heroína de DC, donde la editorial no paró de sacar diversos proyectos, The Legend of Wonder Woman resultó el más aclamado.

En lo personal la considero una de mis obras favoritas de estos últimos años y la tengo en su edición de lujo en tapa dura.

Este proyecto fue una creación de Renae de Liz, una autora e ilustradora que empezó a llamar la atención con sus trabajos en el campo del cómic independiente a partir del 2009.

El proyecto que impulsó su carrera en la industria fue la brillante adaptación de la novela de Peter S Beagle, El último unicornio, que contó con el entintado de su esposo, Ray Dillon.

El matrimonio capturó toda la belleza de la obra literaria de Beagle en una historieta que sobresalía por las ilustraciones de Renae, cuya estética presentaban una curiosa fusión entre la animación occidental y el animé.

Para el momento en que se publicó esta novela gráfica en el 2010, el arte De Liz ya había cosechado elogios en los medios de prensa.

A raíz de de la repercusión de El último Unicornio en DC la convocaron para realizar una serie digital que tenía la intención de narrar un origen moderno de Wonder Woman, inspirado en el ciclo de la Era Dorada de William Marston.

La autora tomó este concepto que se había trabajado hasta el hartazgo y lo convirtió en una obra muy especíal, tanto por el arte de las ilustraciones como el enfoque que se le otorgó al argumento.

Programada originalmente como una serie semanal de 27 capítulos, en noviembre de 2015 debutó La leyenda de Wonder Woman.

De Liz se alejó de la violencia de Brian Azarello y los temas eróticos del mundo BDSM de Grant Morrison, para reconstruir el origen de la amazona como si se tratara de un cuento de hadas de aventuras y fantasía.

Un relato donde claramente se percibía la pasión de la autora por este género literario en el que se pueden encontrar cierta influencia de ese espíritu que solían tener las obras del mencionado Peter Beagle y George McDonald.

Curiosamente un tiempo después (y tal vez no por casualidad) Renae adaptó en la historieta el clásico de McDonald, The Light Princess, junto a Meredith Finch (Catwoman).

The Legend of Wonder Woman narraba la historia clásica de origen con una particularidad especial que no contaba con tantos antecedentes.

En este caso todo el primer acto de la trama se desarrollaba durante la infancia de Diana, donde se gestaban esos primeros razgos de la personalidad que más tarde se asociarián con la versión adulta de la superheroína.

El relato se tomaba su tiempo para presentar la comunidad de las amazonas y el contexto mitológico que rodeaba el mundo de Themyscira.

Si bien con la irrupción de Steve Trevor en la isla se dispara el conflicto popular que conocemos, el argumento luego adquiere un perfil diferente al centrarse en el coming of age de aventuras.

A partir del segundo acto la accion se ambienta en el planeta Tierra durante la Segunda Guerra Mundial que terminará por dar origen al nacimiento de Wonder Woman.

Una elección acertada de la autora fue delegar el infumable romance con Trevor a un segundo plano muy secundario.

Si bien en la trama se da a entender que podría surgir una relación entre el soldado y la protagonista, el vinculo es más bien platónico y nunca se trabaja de un modo forzado como vimos en interpretaciones previas.

El principal vínculo humano de Diana en la Tierra se concentra en la amistad con Etta Candy, quien en mi opinión encuentra en esta serie la mejor representación de toda la bibliografía de la amazona.

Etta se roba literalmente este cómic con sus apariciones y una personalidad muy carismática que se contrasta con el caracter más introvertido de Diana.

De ese modo se construye una dupla muy divertida que por momentos funciona como esos equipos de las Buddy Movie del cine de acción.

Renae De Liz respeta a Etta y en lugar de convertirla en un objeto grotesco  utiliza el personaje para explorar una faceta diferente de la protagonista.

A través de la amistad que surge con la cantante, Diana luego suelta esa rigidez con la que había sido criada con el fin de volverse más humana.

Candy además de aportar momentos graciosos cuenta con su propia subtrama e inclusive se suma a la acción en el acto final.

El arte de esta historieta es alucinante y cuando se presenta finalmente a la heroína en el rol de Wonder Woman, Renae De Liz ofrece algunas viñetas magníficas donde la secuencias de fantasía se combinan con esa estética retro que está presente en la obra.

Durante el desarrollo del conflicto hay apariciones especiales de Perry White y un joven Alfred que ofrece junto a Etta un momento muy gracioso.

La leyenda de Wonder Woman dejaba la puerta abierta para una continuación que había generado muchísima expectativa y lamentablemente nunca se llegó a concretar, pese a que la editorial había anunciado un segundo volumen.

Hubo medios de prensa que informaron que la cancelación tuvo que ver con una cuestión comercial, debido a que el proyecto no funcionó como se esperaba.

Eso no es cierto.

Por el contrario, la serie se vendió muy bien cuando se editó en el formato de novela gráfica en tapa dura en el 2016.

La verdadera causa de la cancelación tuvo que ver con un conventillo mediático de Twitter que llevó a los ejecutivos de DC a tomar distancia de Renae de Liz y su esposo Ray Dillon.

Todo comenzó cuando Dillon no tuvo mejor idea que usar la red social para denostar la obra de Grant Morrison, Wonder Woman: Earth One, por el tema de los elementos fetichistas.

Al margen que no quedaba bien que un artista de la compañía le pegara en redes sociales a otro colega, además atentaba contra el proyecto de Earth One que recién había salido a la venta.

Las cosas empeoraron cuando DC decidió delegar en el guionista y actor Kevin Grevioux (Underworld) una miniserie centrada en las amazonas antes del nacimiento de Diana.

Renae de Liz había presentado ese proyecto años atrás y aparentemente la compañía le robó la idea para desarrollarla con otro artista.

El matrimonio cometió el error de manifestar su enojo por Twitter y en la editorial optaron por desvincularse de ellos, al considerarlos «una pareja problemática».

La ilustradora perdió la posibilidad de concretar el segundo volumen de La leyenda de Wonder Woman y lo peor fue que también quedó mal parada frente a las grandes compañías.

Desde entonces volvió al circuito independiente donde trabaja en cómics financiados por campañas de Kickstarter.

Una pena porque es una artista muy talentosa que hasta ahora ofreció obras de gran calidad, sin embargo su desempeño en las redes sociales le jugó en contra pese a que su reclamó era válido.

Esta excelente versión de Wonder Woman tuvo una mini continuación que se incluyó en el libro especial del 75 aniversario del personaje.

Un tema que repasaremos en una próxima entrega.

 

 

 

 

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3 comentarios

  1. Lo de Renae de Liz es lamentable, es muy peligroso que sancione al alguien por no le guste su opinión. Preocupa como avanza la cultura de la cancelación, es lamentable como el caso de Cris Pratt fue criticado por su religión y por no participar el campaña electoral de Biden (aclaro que Trump no gusta) o el actor Hartley Sawyer que despedido por twits aberrantes de 2012, a pesar de pedir disculpa.

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