Los clones de James Bond: In Like Flint (1967)

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Al descubrir al agente secreto Derek Flint, intrepretado por James Coburn en Our Man Flint (1966), quedaba claro que era un personaje con un enorme potencial para desarrollar su propia franquicia.

Si bien el perfil del héroe y la historia estaba más orientado a la comedia tenía la virtud de contar con su propia identidad y no copiaba a otras parodias del género.

Lamentablemente el proyecto luego terminó saboteado por los productores y la estúpida idea de mechar manifestaciones políticas en un espectáculo orientado al entretenimiento.

En 1967 empezaron a aparecer de manera masiva en los Estados Unidos grupos de liberación de la mujer, que constituirían la segunda ola feminista del siglo 20 que combatían el sexismo en los ámbitos laborales y abogaban por el derecho al aborto, entre otras cuestiones.

En este contexto social los productores de Flint no tuvieron mejor idea que ridiculizar estas agrupaciones con un argumento que retrataba a esa generación de mujeres como unas terroristas radicales que buscaban destruir la sociedad.

Una idea poco feliz que Gene Rodenberry había implementado en el patético episodio final de Star Trek que era mucho más agresivo en su oposición al reclamo feminista.

En ese caso a través de una historia más seria se daba a entender que las mujeres no tenía la capacidad para ejercer roles de mando.

En la secuela de Flint el rol de los villanos esta vez estaba representado por una agrupación feminista que busca deponer el patriarcado con el fin de instaurar una sociedad regida bajo el matriarcado.

Nuestro héroe tenía la misión de sabotear esta conspiración con el fin de «salvar la humanidad».

Cuando In Like Flint se estrenó el 15 de marzo de 1967, la película fue aniquilada por la prensa norteamericana por el mensaje sexista que trasmitía y esto le jugó en contra en la recepción comercial donde obviamente perdieron el publico femenino.

La recaudación no dejó satisfecho al estudio Fox que decidió no producir más películas con este personaje.

De esa manera Flint tuvo su triste final que la verdad fue una injusticia por los siguiente motivos que paso a desarrollar.

Si bien es cierto que el mensaje de la historia no expresaba ninguna sensibilidad social por lo que estaba ocurriendo con los movimientos feministas, todo se desarrolla en términos tan ridículos que es impoisble tomarla en serio.

Es decir si el film tenía la intención de tirarse en contra de las mujeres la verdad que fracasaron porque inclusive era una historia fallida en su discurso.

Para que se entienda bien.

Nos referimos a un fillm donde el personaje de James Coburn es ridiculamente perfecto en todo lo que hace.

Además ser un especialista en artes marciales, hablar 45 idiomas y destacarse como bailarín de música clásica, en esta entrega habla con los delfines y escribe un diccionario para que la humanidad pueda entenderlos.

Ya con esa perfil no hay modo de tomar con seriedad cualquier crítica social que intentaran expresar los guionistas.

Por otra parte, Flint como personaje no tenía las actitudes misóginas del Bond de Sean Connery que era mucho más sexista.

El agente de Coburn siempre respeta y trata bien a las mujeres en la trama y la violencia la ejerce contra los otros personajes masculinos.

De hecho, el tipo vivía bajo una relación polígama con la que desafíaba también las normas de la sociedad.

De todos los agentes secretos de ese período si hay uno que hubiera bancado al movimiento feminista y sus reclamos era justamente este, por eso los conceptos que exponía la trama iban también en contra del propio personaje.

Lo mejor de In Like Flint pasa por el desempeño del protagonista en la secuencias de acción, donde le pasa el trapo a la competencia y la participación de la hermosa Ivone Craig (la Batichica de la serie de Batman) que comparte junto a Coburn un momento muy divertido en el rol de una bailarina rusa.

Un personaje completamente desperdiciado por los guionistas que podían haber aprovechado mejor, debido a la química que tenían los artistas.

Reitero, si bien el retrato de los movimientos feministas no fue el más acertado, se trata de una comedia disparatada que no se puede tomar en serio.

Motivo por el cual no queda otra que disfrutarla por lo que realmente es; una sátira ridícula del género de espías.

Este es el avance original.

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4 comentarios

  1. La idea es notablemente absurda, aunque compatible con el estilo paródico, que se se nota en el trailer. Creo que hay una tendencia a quejarse por todo, sin poder ver los matices. Como el protagonista traduciendo a los delfines.
    Los productores suelen ser molestos.
    Debieron hacer una tercera película, olvidando del argumento planteado en esta. Y podría haberse consolidado un interesante personaje.

    Era interesante lo de la poligamía,

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