TOP 100: Lo mejor del cine gánster (XVII)

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20-LITTLE CAESAR (1931)

 Little Caesar fue la obra literaria de William.R.Burnett que pasó a la historia por ser la novela pionera en describir con un detalle que no tenía precedentes la subcultura de la Mafia de Chicago.

Más adelante me referiré a este libro que fue muy popular en 1929 por el realismo con el que se trabajó el tema del crimen organizado.

Obviamente en Hollywood enseguida compraron los derechos y la adaptaron en este recordado clásico de 1931 que inmortalizó a Edward G.Robinson en el rol de Enrico Bandello, alias Little Caesar.

El film narra una historia familiar que en años posteriores sería refritada en numerosas oportunidades e inclusive tuvo su parodia en los cortos de los Looney Tunes.

El ascenso de un criminal marginal en la cúpula de la Mafia y su inevitable caída.

La interpretación de Robinson era escalofriante y capturaba muy bien la esencia de este gánster desalmado que era capaz de hacer cualquier para saciar su sed de poder.

 Little Caesar no está interesado en ningún tipo de vínculo humano porque sólo vive para acumular riquezas por medio de los negocios sucios y la violencia.

Aunque la película fue aclamada por el público y la prensa, un gran detractor que tuvo esta producción fue el escritor Burnett.

Su enojo se relacionó con el hecho que el director Melvin LeRoy daba a entender en su relato que Rico era gay.

Digamos que la fascinación y admiración del protagonista por el gánster que interpretaba Douglas Fairbanks parecía ir más allá de la simple amistad masculina.

Una elección bastante jugada en su momento porque no abundan precisamente en el genero los mafiosos homosexuales y salvo por un personaje de Los Sopranos esto no se volvió repetir en las producciones norteamericanas.

De todos modos, el enojo de Burnett estaba justificado porque esa característica de Little Caesar no era parte de la novela y vaya a saber con que finalidas cambiaron  en el cine ese aspecto de su personalidad.

19-SONATINE (1993)

Esta película de Takeshi Kitano recién se estrenó en argentina en el 2002 o 2003, luego del suceso que había tenido Flores de fuego unos años atrás.

A partir de la buena repercusión de esa película las distribuidoras empezaron a comprar los trabajos previos del director.

Sonatine es en mi opinión la gran obra maestra de Kitano dentro del cine gánster.

Si bien otras producciones suyas como Violent Cop o Bowling Point presentaban mafiosos entre sus personajes, en este trabajo se metió de lleno en el ambiente de la Yakuza.

Una obra muy interesante por el modo en que trabaja el doble sentido y la ironía.

El director no tenía ningún respeto por la Yakuza pero a diferencia de Juso Itami, quien los desafiaba abiertamente en la destacada Mimbo, Kitano expresaba su opinión de la mafia con más sutileza.

El film retrata a los gánsteres como individuos miserables que terminan vinculados en situaciones violentas por estupideces, debido a que no tienen nada productivo que hacer con su tiempo

Kitano interpreta a Murakawa un mafioso veterano que se cansó de llevar este estilo de vida. Cuando está a punto de planear su retiro sus jefes lo envían a Okinawa para que interceda en la negociación de un conflicto entre dos clanes.

Un tema complicado que podía terminar en una guerra.

Cuando Murakawa llega a la ciudad descubre una situación que no esperaba y decide pasar más tiempo en la naturaleza mientras el caos se desata a su alrededor.

Las situaciones absurdas y el humor negro que construyen la trama de este film son brillantes.

El modo en que se retrata el tedio de la vida gánster no se había trabajado en otra películas y representa un aspecto de la historia muy interesante. Los personajes tienen plata y toda clase de comodidades pero llevan una vida vacía que no conduce a nada.

En Estados Unidos este film recién se estrenó en 1998 cuando Quentin Tarantino lo editó comercialmente en vhs y la buena repercusión que tuvo permitió que Kitano se hiciera conocido en ese país.

Sonatine es una propuesta diferente del cine gánster japonés y por eso llegó a trascender dentro del género.

18-BONNIE AND CLYDE (1967)

Uno de los grandes clásicos del género que integró junto con La noche de los muertos vivos (George Romero),  Easy Rider (Dennis Hooper) y La pandilla salvaje (Sam Peckinpah) la génesis del Nuevo Hollywood a fines de los años ´60.

Un movimiento cinematográfico que se caracterizó por el hecho que la autoría y el control de los filmes pasaron a quedar cargo de los directores en lugar de los productores de los estudios como había ocurrido hasta ese momento.

La obra de Arthur Penn era una adaptación muy libre del caso de los delincuentes Bonnie y Clyde y trascendió por el tratamiento de la violencia, que se manifestaba de un modo brutal y extremo.

Las interpretaciones de Warren Beatty, Faye Dunaway y Gene Hackman eran fascinantes y un aspecto del film que estaba muy bien logrado era el retrato de la brutalidad que tenían los gánsteres de este período.

El tema con el film de Penn es que glorificaba de un modo obsceno a la pareja de criminales, quienes despertaban simpatía en el cine por su historia de amor.

En la vida real Bonnie y Clyde fueron dos psicópatas que estaban más en sintonía con los personajes de Asesinos por naturaleza, de Oliver Stone, que los delincuentes carismáticos que se presentan en esta producción.

A través de su raid delictivo, que tuvo lugar entre 1932 y 1934, asesinaron muchas personas inocentes y policías a sangre fría, un detalle que esta obra de Penn optaba por evadir.

El ensañamiento sádico con el que los ejecutaron eventualmente se relacionó también un poco con la furia que habían despertado en las autoridades que los perseguía.

Penn cometió el error de mostrarlos como bandidos de la contracultura que poco tenían que ver con los delincuentes reales.

Como producto cinematográfico no obstante es una gran película que se convirtió en un referente importante del género.

El próximo mes de marzo Netflix estrenará la serie Highwaymen, protagonizada por Kevin Costner, que narrará la otra historia de este caso.

Los rangers de Texas jubilados que salieron de su retiro para “cazar” literalmente a la pareja de ladrones.

17-SYMPATHY FOR THE UNDERDOG (1971)

Kinji Fukasuku otra vez.

Tremendo peliculón que estuvo inspirado en hechos reales, como suele ocurrir con las propuestas de este gran director.

Lo más loco de este caso es que el relato de Kinji predijo la guerra más sangrienta y brutal en la historia de la Yakuza.

La trama tiene como protagonista al jefe de un clan caído en desgracia que fue desplazado de Yokohama por una banda rival de Tokio.

El gánster, interpretado por Koji Tsuruta. pasa diez años en prisión y al quedar en libertad arma un pequeño grupo para desarrollar sus operaciones y negocios sucios en Okinawa.

Cuando el mafioso empieza a cobrar poder otra vez sus enemigos se juntan para eliminarlo de esa ciudad, algo que deriva en una guerra brutal.

Meses después del estreno de este film los Estados Unidos le cedieron el control de Okinawa a Japón luego de la Segunda Guerra Mundial.

Con la partida de los norteamericanos el territorio se convirtió en una zona muy buscada por la Yakuza para desarrollar sus negocios.

Esto derivó en una intensa guerra que se llevó a cabo durante diez años, donde el clan Yamaguchi-gumi (el grupo mafioso más grande del mundo) se enfrentó al resto de los rivales por el dominio de la zona.

Una situación que replicaba lo que se había narrado en la película de Fukasaku.

En esta producción aparece el clásico recurso para presentar personajes del director que luego Guy Ricthie copiaría en sus películas, al igual que el tratamiento de los flashbacks.

Me refiero a esas escenas que se congelan para introducir el nombre de los personajes con un subtitulado, como ocurría en Snatch.

Aunque en la actualidad es un recurso asociado con el estilo de Ritchie la verdad es que Kinji Fukasaku lo inventó 30 años atrás.

16-THE LONG GOOD FRIDAY (1980)

Obra maestra de la producción europea que impulsó la carrera de Bob Hoskins en la pantalla grande.

El director John Mckenzie presentó un retrato realista y visceral de la mafia de Londres que con el paso del tiempo se convirtió en LA PELÍCULA del cine inglés dentro de este género.

Hoskins interpreta a Harold Shand, un mafioso que busca salir del ambiente del crimen organizado para establecer negocios legales y llevar otra clase de vida.

Algo que en esta actividad no es tan sencillo de conseguir, muy especialmente si la salida implica crear un negocio con la Mafia norteamericana.

El concepto de este film fue replicado en El padrino 3 con la diferencia que el director Mackenzie no buscaba redimir al protagonista.

Un personaje nefasto que se desenvolvía con un violencia desmedida para imponerse entre sus rivales.

Bob Hoskins da miedo en esta película y tiene algunos momentos excelentes junto a Helen Mirren que era la femme fatale de la historia.

Imperdible el debut cinematográfico de Pierce Brosnan como un asesino a sueldo del IRA, quien ni siquiera llegaba a tener diálogos.

Esta película quedó en el recuerdo también por la impactante escena final que era fantástica y se construía de un modo impecable en los últimos minutos.

4 Comentarios

  1. Creo que THE LONG GOOD FRIDAY y Chinatown son dos de mis películas de crímenes, policiales favoritas, el ritmo de ambas, sus protagonistas, la música, el ambiente de derrota y desesperación.
    El final no solo por lo inesperado sino también por la actuación y la presencia de la música es de una fuerza asombrosa.

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