Retrospectiva Dark Universe: El fantasma de la Ópera (1943)

Así fue que un día el Dark Universe tiró la casa por la ventana y terminó con dos premios Oscar, algo que no tenía antecedentes en el género de terror.

En esta manía de Universal por estrenar seis películas de esta franquicia a lo largo de un año, la calidad de esas producciones se vio afectada por los presupuestos limitados y la velocidad con la que se filmaban.

Sin embargo, en uno de estos proyectos cada tanto se percibía un esfuerzo por brindar un productor de mayor calidad. Por lo general eran los títulos fuertes que el estudio tenía programado para el verano norteamericano.

En 1943 esa película fue El fantasma de la Ópera, un personaje que regresaba a Universal después de la elogiada entrega de 1925 con Lon Chaney.

Algo muy interesante de este personaje es que cada película que tuvo en el cine presentó una interpretación diferente de la creación literaria de Gastón Leroux.

Si bien las características principales de la novela estaban presentes en los filmes la historia siempre presentaba cambios en el conflicto principal.

En Universal habían intentado concretar el regreso de fantasma desde 1935 pero por diversos motivos el proyecto no pasaba de la etapa de pre-producción.

Para esta versión de 1943 había dos guiones que presentaban adaptaciones muy diferentes al libro original.

Uno de los argumentos adaptaba el conflicto original luego de la Primera Guerra Mundial, donde Erick, el fantasma era un veterano que sufría estrés post-traumático y en su imaginación se veía a sí mismo como un hombre desfigurado.

Cuando la dirección quedó a cargo de Henry Koster (quien más tarde realizaría el clásico de fantasía Harvey), el cineasta desechó la idea y le dio al fantasma un enfoque más Darth Vader, que incluía la escena “Cristine Im Your Father“.

La idea era bastante jugada porque en esta interpretación de la trama se establecía una clara relación incestuosa entre Erick y la cantante Christine Daaé, al tener un vínculo familiar.

El fantasma mataba gente por los celos que tenía de los hombres que se acercaban a ella y el vínculo entre los personajes pasaba a ser mucho más oscuro.

El productor George Waggner que intuía que esa polémica idea podía arruinar al estudio decidió despedir a Koster, cuando se negó a cambiar el argumento y el cineasta fue reemplazado por Arthur Lubin.

Un hombre que llevó a la fama a los comediantes Abbot y Costello pero luego quedó en el recuerdo por haberle dado a Clint Eastwood su primer contrato como actor en la serie western Rawhide.

El fantasma de la ópera fue la película más aclamada y taquillera de su carrera, que tuvo la virtud de restablecer al género de terror entre las producciones de calidad.

En esta versión el origen del fantasma cambió por completo si bien el vínculo con Christine era similar al de la novela.

Claude Rain, el primer hombre invisible del Dark universe, interpreta al violinista Erique Claudin, quien es despedido de la ópera de París cuando los directores del lugar descubren que está perdiendo el movimiento de la mano izquierda.

Claudin quien no quiere alejarse del mundo de la música compone entonces una ópera pero los dueños del teatro se la roban y no le reconocen la autoría.  El músico enloquece y mata a uno de los directores pero cuando intenta escapar uno de los asistentes de la víctima le lanza ácido en el rostro.

Por algún motivo en la Ópera de París es común caminar por el lugar con un frasco de ácido.

A partir de ese hecho Erique asume la identidad del fantasma y empieza a obsesionarse con la cantante Christine quien en el film se apellida DuBois.

La única escena del film de Lubin que retrata un momento famoso del libro tiene lugar cuando el fantasma descuelga la lámpara de araña gigante sobre el público.

Esta película trascendió en su momento por el hecho de ser la primera y única producción del Dark Universe filmada en Technicolor, donde se pudo apreciar con mayor intensidad el descomunal diseño de producción.

Cabe destacar que la caracterización de Claude Rains se alejó del monstruo aterrador que había encarnado Lon Chaney para presentar una versión más liviana del fantasma que luego se establecería en los espectáculos teatrales.

Dentro de los campos técnicos El fantasma de la ópera de 1943 es lo mejor que hizo Universal en esa década dentro del género.

Los imponentes decorados, los vestuarios, la música de Edward Ward y la fotografía de W.Howard Greene y Hal Mohr pertenecía a una superproducción del mejor  Hollywood.

Susanna Foster, quien interpretó a la cantante Christine fue la gran revelación del film y todo estaba dado en su carrera para que se convirtiera en la nueva estrella femenina del cine norteamericano.

La actriz protagonizó siete películas exitosas hasta 1945, cuando decidió alejarse del cine para el desconcierto de la prensa y en especial el estudio Universal.

Foster, quien salió de la pobreza gracias al éxito del fantasma de la ópera luego se dedicó a la música pero cuando intentó volver al cine en los años ´60 el mundo del cine la había olvidado y ya no consiguió trabajo.

El director Lubin la ayudó con roles secundarios en la serie del caballo Mr.Ed.

Esta versión del clásico de Leroux presentó una gran fusión entre el género musical y el terror a través de un espectáculo imponente.

El público respondió en el cines y un años después ganó dos premio Oscar en la categoría de Mejor Dirección de Arte y Mejor Fotografía, además dos nominaciones en los rubros de música y sonido.

El avance original.

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