Mandy: El nuevo film de Nicolas Cage

El fin de semana finalmente vi Mandy, uno de los filmes de terror más elogiados del año, que no consiguió distribución en nuestro país y varios lectores me recomendaron,

Se trata de nuevo trabajo de un realizador que suele dividir mucho las opiniones, más en el público que en la prensa, ya que hace filmes muy raros que no son para todo el mundo.

Panos Cosmatos es el hijo del célebre director George P.Cosmatos quien fue responsable de realizar una de las películas de acción más importante de los años ´80, como fue Rambo 2.

Una producción que estableció el tono que tendría el género en las décadas siguientes además de consolidar a Sylvester Stallone, como una de las principales figuras en esta clase de historias.

Con Sly luego hizo otra gran clásico como Cobra que tenía algunas secuencias espectaculares.

Su hijo hasta ahora parece centrarse en el cine de terror y en Mandy presenta una especie de película hermana de lo que fue su ópera prima Beyond the Black Rainbow, estrenada en el 2010, una historia que estaba muy influenciada por el estilo de horror europeo que su padre no le dejaba consumir cuando era chico.

Mandy, que casualmente también se desarrolla en 1983, tiene una influencia profunda del cine de Ken Russell (The Devils) y las obras surrealistas de Lucio Fulci, como El más allá (1981).

No es una propuesta popular para todo el mundo y creo que resultará más apreciada por los amantes del terror clásico y fans de , quien brinda una de esas interpretaciones excéntricas que lo convirtieron en una artista tan especial.

Cosmatos Jr. retoma el contenido psicodélico y esa impronta onírica, que ya estaba presente en su debut como director, con una historia centrada en la manipulación de las sectas.

En lo personal me resulta bastante complicado evitar la comparación de Mandy con Beyond the Black Rainbow ya que ofrecen propuestas muy parecidas.

En ambos casos el atractivo de las películas no pasa tanto por el desarrollo de una historia profunda, sino de la experiencia visual en la que el relato sumerge al espectador.

Son esa clase de filmes donde el viaje es más relevante que el destino al que llega historia.

La sinopsis se podría resumir en una oración.

Un hombre emprende una venganza contra los miembros de una secta, posiblemente satánica, que arruinaron su vida.

Ese concepto tan simple el director lo convierte en una experiencia intensa que rescata un estilo de cine de terror que ya no se ve entre las novedades del género.

Cosmatos no hizo el film para presentar una reflexión profunda de la manipulación psicológicas que ejercen estos grupos, sino que la trama se desarrolla como una especie de pesadilla surrealista que se vuelve agobiante y bizarra por las atmósferas que el director construye en torno a los personajes.

Desde ese comienzo misterioso con el tema de King Crimson, Starless,el realizador establece ese onírico que predominará en su relato, que se ve potenciado con el tremendo uso de los sintetizadores de Johann Johannsson.

En esta primera parte antes que la película tome el rumbo del desquicio absoluto uno tiene la sensación de estar viendo un film de horror de comienzo de los años ´80.

Nicolas Cage interpreta a un obrero de la construcción que lleva una existencia pacífica con Mandy, su extraña novia interpretada Andrea Riseborugh (Birdman), quien se dedica a crear ilustraciones de arte macabras.

Luego entra en escena una secta sobre la que no tenemos mucha información, salvo por el hecho que su líder Jeremiah (Linus Roache),es un psicópata que tienen conexiones con una pandilla de motoqueros satánicos.

Aunque la apariencia mutante del grupo podría ser una consecuencia de las drogas lisérgicas que consumen los seguidores de Jeremiah, no lo sabemos con certeza.

Un aspecto interesante de Mandy es que el espectador puede llenar con su imaginación esa falta de información que presentan el argumento y todas las opciones son válidas.

La primera parte del film captura muy bien ese surrealismo que tenían los filmes de Ken Russell en los años 70 y luego entra en el terreno Fulci, cuando el protagonista desata una carnicería.

La segunda mitad de la trama claramente se encamina por el terreno del slasher con esa puesta en escena magnífica que plantea Cosmatos y la interpretación de Cage que es de antología.

Quienes disfrutan al actor en esas actuaciones intensas donde sus personajes enloquecen de un modo grostesco en Mandy encontrarán directamente un festival absurdo de Nicolas, completamente sacado.

Esa rostro desquiciado que tiene en las escenas finales explica por qué esta película no hubiera sido lo mismo sin él.

Cosmatos explora el subgénero slasher de los años ´80, con claras referencias a Martes 13, con la particularidad que sus secuencias de acción y escenarios están marcados por la psicodelia.

Me encantaron también la secuencias de animación que remiten a la estética del clásico Heavy Metal, de 1981.

Mi única objeción con este film es su duración, que es el mismo problema que tuvo la ópera prima del director.

Para mi gusto la historia se extiende demasiado y la duración de dos horas no tiene razón de ser.

No me disgustó la experiencia pero se me hizo bastante larga en el segundo acto y con 30 minutos menos la película creo que era mucho más redonda.

Esta proyecto producido por Elijah Wood tal vez no será del agrado del todo el mundo pero si te gusta el género me parece que se la valora por su puesta en escena y la intención del director de hacer algo diferente.

Si bien esta clase de propuestas ya la vimos en el cine europeo de comienzos de los ´80, prefiero un director que evoca con su estilo personal esos clásicos del género ante los mediocres que clonan una y otra vez las fórmulas trilladas de los misterios paranormales de Hollywood.

Queda claro que Mandy no es una película comercial que llevará multitudes a los cines como La monja o It pero sobresale como una gran exponente del cine de autor dentro del horror.

Será interesante por ver el camino que emprende la carrera de Pasno Cosmatos quien ya brindó dos obras muy personales que lo convirtieron en un director interesante para seguir con atención.

El avance del film.

 

3 Comentarios

  1. Que peliculón! Hace rato que queríamos ver a Nicolás Cage en todo su esplendor y Cosmatos lo logró! Es una lastima que no podamos ver esto en el cine pero se entiende que Cosmatos no quiso cometer el mismo error que Aronofsky con “Mother!” que la estrenó en el circuito comercial cuando debió hacerla desfilar por los festivales.Creo que Cosmatos nos va a dar muchas más alegrías en el futuro!
    Saludos!

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