Retrospectiva Dark Universe: Invisible Agent (1942)

Una de las películas más especiales del que recomiendo conseguir, ya que si sos amante del cine no se puede desconocer.

Dentro de esta franquicia esta es una mis producciones favoritas.

Tras el ataque japonés en Pearl Harbor en diciembre de 1941 Estados Unidos se incorporó a la Segunda Guerra Mundial y meses esto tuvo una enorme repercusión en la industria del entretenimiento.

Todos los estudios de Hollywood empezaron a realizar películas de propaganda para mantener alta la moral del pueblo y las tropas antes los tiempos oscuros que se avecinaban.

Así fue que de la nada personajes clásicos como Tarzán y Sherlock Holmes empezaron a enfrentar en sus historias a esos nuevos villanos que acaparían la atención de las propuestas de aventuras; me refiero por supuesto a los nazis y japoneses.

Los productores del Dark Universe en Universal no ignoraron esta cuestión y en julio de 1942 la gran película del verano programada en la franquicia estuvo relacionada con esta cuestión.

En lo personal considero que de todos los monstruos y personajes clásicos que tuvo esta serie la saga del Hombre invisible fue la mejor de todas.

Una particularidad que la hizo especial del resto es que cada entrega fue diferente y trabajó el concepto original de la novela de H.G.Wells desde diversas ópticas.

Las películas de la Momia, Frankenstein y el Hombre Lobo por lo general giraban en torno a los mismos conflictos pero con el Hombre Invisible cada entrega fue completamente diferente.

En el capítulo previo de 1940, La mujer invisible, había sido una comedia romántica de enredos con una heroína como protagonista.

En Invisible Agent nos encontramos con una historia que fusionaba a la perfección la ciencia ficción con el thriller de espionaje.

La trama tiene como protagonista al nieto del hombre invisible original, el joven Frank Raymond (interpretado por John Hall), quien obviamente es científico y es perseguido por agentes alemanes y japoneses para que les venda la famosa fórmula creada por su abuelo.

De entrada se establece una característica interesante en el personaje principal.

Raymond no es un patriota y obviamente evade a los nazis pero tampoco desea colaborar con el ejército de su país. Sin embargo, tras el ataque a Pearl Harbor, que forma parte del conflicto, su actitud hacia la guerra cambia y decide colaborar con el gobierno norteamericano.

Acá tenemos dos elementos importantes.

En primer lugar la trama estaba desarrollada en un contexto real que el publico podía asociar con lo que estaba ocurriendo en ese momento.

Por otra parte, el perfil del hombre invisible cambia por completo y deja de ser un psicópata para convertirse en un héroe que pelea contra villanos más peligrosos.

Raymond, como lo indica el título del film, se convierte en un agente secreto al que le asignan una misión especial.

Su tarea es infiltrarse en el territorio alemán y obtener la lista de los espías nazis y japoneses que se encuentran activos en los Estados Unidos.

El hombre invisible no está solo en su misión y cuenta con la asistencia de una espía alemana, María Sorenson, interpretada por la bella Ilona Massey, quien es la Peggy Carter de esta película.

Un personaje muy curioso porque Sorenson no es simplemente el interés romántico del protagonista sino que interviene en la acción y juega un papel importante en la trama de espionaje.

Una detalle muy interesante de este rol es que durante la mayor parte del film el espectador no sabe realmente para que lado juega la espía.

¿Es realmente una aliada del hombre invisible o se trata de una doble agente impuesta por los nazis?

Este tipo de elementos le dieron un enorme atractivo al film y por eso funcionó tan bien con el público.

La película no sólo tiene mucha acción sino que además presenta un gran thriller que logra mantener el suspenso hasta el final.

Cabe destacar en esta cuestión el gran trabajo que hizo en la dirección Edwin L. Marin, quien brindó otros dos grandes títulos celebrados del cine de propaganda de ese período, como Paris Calling (con Basil Rathbone), de 1941,  y Two Tickets to London (1943) que también se centraban en la intriga de espionaje.

No es un dato menor que el guión de Invisible Agent fue escrito por Curtis Siodmak (responsable de El hombre lobo), quien tuvo que escapar con su familia de Europa por la persecución que sufrió de los nazis.

La trama obviamente tiene un marcado tono anti-nazi donde los alemanes especialmente son tratados como matones descerebrados que planean conquistar el mundo.

Más allá del suspenso y el contenido político que claramente se puede apreciar en el film, esta producción mejoró las escenas de efectos especiales con el hombre invisible que era impresionante para las cosas que se veían en 1942.

La película fue un enorme suceso comercial en el momento de su estreno y eso impulsó a Universal a producir otra entrega de la serie que retomaría las raíces del terror con la que se inició esta serie.

El avance original.

 

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