Magic Girl: El pinball maldito más caro de la historia

Hecho.

En la actualidad el es un hobby de coleccionismo para personas que tienen mucha plata. El costo de una máquina más su eventual mantenimiento y reparación no es para cualquiera.

Por ejemplo, uno de mis flippers soñados, Black Rose (sobre la temática de piratas), en Argentina tiene un costo estimado entre en 68 mil y 150 mil pesos.

Para tratarse de un pasatiempo, al margen de su valor artístico, es un montón de dinero y tenés que tener el espacio adecuado.

En Estados Unidos los flippers clásicos más queridos por los fans hoy tienen un costo estimado de 16 mil dólares, algo que inclusive en ese país no es para todo el mundo.

Por eso la mayoría de los mortales que nos gustan estas cosas valoramos las versiones digitales, ya que es mejor acceder a una simulación de los juegos a no tener nada.

Ya saben que en lo personal soy un gran defensor de la plataforma The Pinball Arcade donde hicieron un trabajo brillante a la hora de revivir los grandes clásicos. Por supuesto, tengo a Black Rose en mi colección y honestamente me genera el mismo placer que cuando lo jugaba en los ´90.

Obviamente que no es lo mismo que tener la mesa física, pero si no podés gastarte 150 mil pesos en un flipper es una excelente opción.

En esta nota quiero referirme a una propuesta muy especial, ya que se trata del pinball más caro y controversial de todos los tiempos, que además arruinó la carrera profesional de su creador.

Si nos referimos al mundo del flipper el nombre de John Popadiuk (aunque hoy mucha gente lo odia) representa palabras mayores.

Uno de los grandes ingenieros que revolucionaron este tipo de juegos con sus novedosas creaciones.

Entre sus obras se encuentran algunos de los pinballs más celebrados de las últimas décadas, como Tales of the Arabian Nights y Theatre of Magic (el flipper de Zatanna, como le digo yo), que ya reseñaré.

También creó otras dos joyas que tengo en mi colección digital como World Cup Soccer y Circus Voltaire, que tiene un diseño artístico hermoso, al igual que la banda sonora.

Otro juego popular de Popadiuk que tal vez llegaron a ver a fines de los ´90 fue el flipper de Star Wars: Episodio 1, que fusionaba la típica mesa de pinball con los video juegos arcade.

Aunque esta clase de entretenimiento desapareció a comienzos del siglo 21, debido a que las salas de video juegos fueron cerrando y el habito de los consumidores cambió, el pinball nunca murió.

Por el contrario, se convirtió en un pasatiempo de culto, con convenciones y torneos desarrollados especialmente para los fans.

A partir del 2006 en Estados Unidos los ingenieros que trabajaron en los diseños de las máquinas en los ´90 empezaron a ganar muchísimo dinero, gracias a los locos con plata que les daban grandes sumas para que les construyeran mesas personalizadas.

El pinball “customizado” (por ponerle un término para que se entienda) empezó a cobrar fuerza entre las personas que podían invertir 10 mil dólares en su hobby favorito.

Por ejemplo, si contaba con el presupuesto y a mí se me encantaba tener un pinball de Wonder Woman (que por cierto nunca existió) con las ilustraciones clásicas de George Pérez, Popadiuk lo diseñaba sin problemas.

En el 2011 el ingeniero anunció a través de su compañía la producción de Magic Girl, una propuesta inspirada por la animación japonesa que supuestamente iba a seguir la línea de lo que había sido Theatre of Magic.

Una particularidad de esa mesa, que hoy se encuentra en el top ten de los mejores flippers de todos los tiempos, es que contaba con un complejo sistema de imanes que podía manipular la bola en el campo de juego.

Los amigos del consumismo, a quienes les sobraba la plata, enseguida pagaron el precio de pre-venta que pedía Popadiuk sin siquiera ver como iba a ser el flipper terminado.

La reputación del ingeniero asociada con Theatre of Magic generó que los fans se volvieran locos con el nuevo pinball.

Originalmente Popadiuk sólo iba a diseñar 4 mesas pero luego incrementó las unidades a 20. En ese momento el pinball clásico más caro se conseguía por seis mil dólares, Magic Girl tenía un precio de 16 mil dólares, algo inusual en este campo.

El arte de la mesa estaba centrado en las clásicas magic girls del animé y la propuesta abordaba el género de fantasía con una pantalla de video que estaba incorporada dentro del campo de juego.

Entonces comenzaron los problemas.

Los clientes de Popadiuk querían sus mesas de Magic Girl personalizadas y esto demoraba la producción del juego por la sencilla razón que el ingeniero estaba solo.

A diferencia de sus trabajos clásicos para las compañías Midway y Bally, donde tenía un equipo de colaboradores que lo asistían, el artista tenía que trabajar individualmente en cada mesa, además de atender los pedidos especiales de otros clientes.

Popadiuk sacó un blog donde se dedicó a actualizar el progreso de Magic Girl y así pasaron cuatro años y el pescado estaba sin vender.

El ingeniero no había planificado bien el juego y durante la producción se encontró con numerosos problemas técnicos que impedían el funcionamiento del pinball.

Los clientes que pagaron los 16 mil dolares empezaban a perder la paciencia y las cosas se complicaron en mayo del 2015 cuando Popadiuk dejó de actualizar el blog.

Un tiempo después empezó a recibir las demandas judiciales de las personas que se sentían estafadas.

El ingeniero sacó un comunicado de prensa pidiendo disculpas y les aseguró a los clientes que todos recibirían su mesa de Magic Girl.

Esto generó que Popadiuk tuviera que terminar los pinballs a las apuradas, con la ayuda de colegas de la industria y finalmente después de cinco años los amantes del pinball recibieron sus pinballs exclusivos.

El arte del flipper era realmente espectacular con numerosos detalles que remitían a la cultura japonesa.

Los privilegiados enseguida empezaron a compartir en sus redes sociales la llegada de Magic Girl a sus hogares luego de la larga espera.

Dato Loco: El sujeto que aparece en la foto es Chris Kooluris, un excéntrico de Nueva York que fue noticia en Estados Unidos cuando su novia, con la que estaba a punto de casarse, lo abandonó.

¿El motivo?

Después de leer Ready Player One el nerd decidió convertir la habitación de la pareja en una sala de video juegos retro y ella huyó.

En esta estoy con la chica. Los vicios personales deben tener un límite sino derrapás. 

Volvemos al flipper maldito.

Lo cierto es que la alegría de los clientes de Popadiuk duró poco porque enseguida descubrieron que el pinball era una bosta.

Magic Girl no sólo era aburridísimo de jugar y estaba a años luz de Theatre of Magic sino que además presentaba continuos desperfectos técnicos.

Se conoce el caso de algunas personas que gastaron 20 mil dólares para repararlo bien, una cifra que superó el costo original del producto.

En el mundo de las redes sociales, a la quejas de las personas que compraron el fatídico flipper se sumaron los colaboradores de Popadiuk que aseguran que el ingeniero nunca les pagó por el trabajo que hicieron para completar la producción de Magic Girl.

Esta situación arruinó la carrera del artista que en el último tiempo tuvo muchos inconvenientes para sacar adelante nuevos proyectos.

Actualmente Magic Girl cuenta con un grupo de Facebook donde los dueños del flipper se juntaron para conseguir que la infame y condenada máquina funcione como corresponde.

Pese a todo, la mesa se convirtió en un objeto de colección debido a su curiosa historia y el hecho que existen muy pocas en el mercado.

Si querés tener tu pinball de Magic Girl en E-Bay se consigue por 46 mil dólares, un número que la convierte en la mesa más cara de la historia.

A continuación pueden ver como funcionaba este bodrio de Popadiuk que manchó su prestigiosa reputación.

 

 

7 Comentarios

  1. Nunca fui de jugar mucho pinballs, pero me la pasaba jugando al de Episodio I. Siempre lo quise tener, junto con el Daytona jaja.

    Geniales los informes Hugo, gracias!

  2. Faaaa! que loco lo de Chris Kooluris… independientemente de todo lo que derrapa, mirando la habitación y las NO ventanas, quien duerme al lado del aire acondicionado? ni hablar que se ven ladrillos… pero me parece que es un reflejo de la pared del frente…jejeje… mi mujer es capaz de pedirme el divorcio solo por negociar el acolchado jajajaja

  3. Por algo existe lo que los estodounidenses llaman “cavernas para hombres”; que ese es el cuarto que me hubiera gustado tener cuando tenía 10 años, no para compartir con una mujer.
    Casos de productos para fans que no cumplen las expectativas hay un montón. Ahora mas con servicios de crowdfunding, pero al menos en este caso llegaron a entregar algo.

  4. Por supuesto que hay muchos casos de productos que no cumplen las expectativas, pero ese no es el punto de la nota.
    Se trata de la historia de un pinball fallido que se convirtió dentro de este campo en el juego más caro de todos los tiempos. Algo que no se puede decir , por ejemplo, del video juego de E.T. que también fue un proyecto fallido.

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