Grandes pinballs de la historia: Judge Dredd (1995)

Say good night punk!

Aunque la película de Judge Dredd no le hizo justicia al cómic y quedó en el el olvido, al menos brindó una de los más grandes pinballs que surgieron en los años ´90.

Una de las competencias más grandes que tuvo la compañía Williams tras la presentación de Terminator 2 fue Bally que ofreció propuestas brillantes durante el auge de los flippers modernos.

Judge Dredd fue una de sus obras maestras y forma parte de mis grandes favoritos que en la actualidad sigo disfrutando en su excelente versión digital.

Este pinball fue sumamente especial por varios motivos y para reseñarlo es necesario separar la parte técnica de la artística.

John Trudeau, uno de los ingenieros estrellas de ese momento fue el responsable de diseñar esta propuesta que se propuso traer de regreso el concepto de las mesas anchas, que en los ´90 pasó a llamarse Superpin.

Las mesas anchas habían sido muy populares en los años ´70 y presentaban un campo de juego más grande que le permitía a los diseñadores añadir más obstáculos con el objetivo de hacer más compleja la partida.

A mediados de los años ´90 los representantes de este estilo de flipper fueron Judge Dredd e Indiana Jones que fueron elaborados con las características de estos modelos.

El problema con esta clase de pinballs fue que eran muy costos de producir y por ese motivo el concepto del Superpin no se expandió demasiado.

En Judge Dredd nos encontramos con una mesa que lograba capturar a la perfección la adrenalina de las aventuras del personaje a través de un estilo de juego extremadamente rápido.

Motivo por el cual en su momento, cuando apareció en las salas de videos, era una máquina requería paciencia y tiempo para dominar porque era bastante compleja.

Desconozco los detalles técnicos exactos, pero una característica de Dredd es que en el comienzo de la partida la bola se impulsaba a una velocidad superior al resto de las mesas.

Si no estabas atento era muy probable que perdiera la bola en segundos por la velocidad con la que se desplazaba en la mesa. Por esa razón también el flipper era bastante generoso y ofrecía con frecuencia la opción de bola salvada.

La mesa incluía cuatro paletas, dos de ellas ubicadas en los extremos laterales que servían para frenar la bola, un enorme disco giratorio que habilitaba diversas misiones y un brazo mecánico que tomaba la bola para iniciar el desquiciado multiball.

 

Junto con el multiball de Starship Troopers, el de Dredd fue uno de los más frenéticos y veloces que se vieron en un pinball de los ´90.

A lo largo del juego uno acompañaba al personaje en diversas misiones que se activaban a medida que aumentaba la puntuación.

Una de mis favoritas siempre fue el duelo contra un francotirador. Un psicópata empezaba a matar gente desde una terraza y para eliminarlo tenía que ubicar la bola en uno de los extremos superiores de la mesa, que no era tan sencillo.

Los efectos de sonido fueron extraordinarios y sobresalieron junto con la tremenda música hard rock, que iban perfecto con Dredd y la brillante voz de Tim Kitzrow como el protagonista.

Un detalle muy divertido es que Dredd te cagaba a pedos cuando te equivocabas o no te apurabas para conseguir la opción del extraball, pero también te felicitaba al tener una buena partida de acuerdo a la puntuación que lograbas.

Los aspectos artísticos

Un detalle interesante de este flipper es que a diferencia de muchas mesas con temáticas cinematográficas de la época, Judge Dredd no estuvo basada en la película de Sylvester Stallone sino en la historieta original de John Wagner.

Este fue por lejos el flipper más comiquero que se hizo en en las últimas décadas.

Las excelentes ilustraciones de Kevin O´Connor evocaban el estilo de arte y entintado que tenían los dibujos de Brian Bolland y la mesa incluía todos los personajes clásicos de la revista.

Dredd en su moto ocupaba un rol central en la mesa y sobre él aparecían los Jueces Oscuros, que habían sido los villanos principales en el primer arco argumental del personaje a fines de los años ´70.

Más arriba se podía aprecia también la imagen de la oficial psíquica Cassandra Anderson, que fue una de las compañeras clásicas de Dredd en sus aventuras.

Este fue un flipper hecho con amor al cómic y esto se apreciaba en todos los detalles de las ilustraciones. Por ejemplo, en el lateral derecho se incluyó una imagen de Dredd que evocaba la imagen de la primera portada del cómic.

Por ese motivo si eras fan de la historieta era imposible que no adoptaras este flipper entre tus favoritos.

El trabajo artístico que hizo Bally con esta mesa fue realmente impresionante. El flipper llamaba la atención por los colores vibrantes y su estética de cómic e inclusive se podía apreciar la insignia gigante de los jueces encima de la pantalla de puntuación.

En Estados Unidos a las personas que compraba esta mesa de modo particular Bally les regalaba además un ejemplar de la historia de Dredd, Pinboing Wizzard que había aparecido en el anual de 1981 y se relacionaba con estos juegos.

La cereza de la torta de este gran pinball es que además ofrecía la opción de Supergame, que en las salas de juegos valía dos créditos y te permítia comenzar la partida directamente con un multiball de seis bolas que era un desquicio.

Pueden ver un ejemplo en el siguiente video.

Una de las obras maestra del flipper de los años ´90 que surgió gracias a la fallida película de Disney y después de tantos años no me canso de disfrutar.

4 Comentarios

  1. Muy bueno ese Pinball. Lo he llegado ver pero nunca lo jugué.

    Offtopic: Ví que le pusiste “C” a Pesadilla en el Infierno
    Me parece que la mataste jaja, la ví el lunes y no me volvió loco pero creo que mucho mejor que la media de las pelis de terror que llegan a los cines. Coincido que algunas situaciones generan incomodidad y más ahora por la violencia en la viven estás mujeres. Pero me gustó el recurso y no me lo esperaba

  2. Me vuelvo loco! Siempre jugué de chico, pero no tenía idea de la historia y el trabajo que tienen atrás estas obras de arte. Tenes idea si en CABA hay lugares con estos pinballs? O hay que caer en Neverland/Sacoa?

  3. Creo que Laugier tiene algún conflicto no resuelto con las mujeres y ya me pudrió su sadismo. Destaqué algunos méritos técnicos pero no me pareció una película destacable. Igual entiendo que quienes se enganchen con ese estilo de tortura porno puedan disfrutarla.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.