Historia de Wonder Woman: Volumen II

Capítulo 49: La despedida de George Pérez

La cubierta del número 62 (febrero de 1992) no podría haber sido más elocuente, el cómic atravesaba el final de una era.

George Pérez había cumplido con su misión de reposicionar a Wonder Woman en la era de la historieta y su etapa con el personaje marcó literalmente una bisagra en la historia de la heroína.

Esta historia funcionó como un epílogo de la Guerra de los dioses y al mismo tiempo sirvió para cerrar el proceso de transformación personal que había vivido Diana a partir de su aparición en la Tierra.

Tras los eventos del enfrentamiento final con Circe, Pérez dejaba a una Wonder Woman menos inocente y con una mayor confianza en sí misma.

Por otra parte, el conflicto con los dioses también sirvió para integrarla al resto de la comunidad de superhéroes con los que compartiría más aventuras en adelante.

Al comienzo de esta historia Hawkgirl y Hawkman colaboran con la reconstrucción de Themyscira y le recuerdan a Diana que ya no está sola y cuenta con la ayuda de todos los miembros que conforman la Liga de la Justicia.

Un detalle que le adelantaba al lector lo que sería la próxima etapa del cómic, donde las colaboraciones de la amazona con otros héroes se incrementarían.

Fiel a su estilo personal, Pérez se despidió con un número bastante emocional, donde ataba todos los cabos sueltos de la trama para dejarle el terreno ordenado al próximo autor.

Las Naciones Unidas Unidas se disculpaban con las amazonas por la persecución habían sufrido, a raíz de la conspiración de Circe, y en Themyscira decidían abrir su cultura y conocimiento a la humanidad.

Steve Trevor se retiraba del ejército y le proponía casamiento a Etta Candy, quien había sido acusada de traición por ayudar a las amazonas durante  la guerra de los dioses, y resultaba exonerada además de recuperar su rango militar.

El autor tomaba como analogía la graduación en la escuela secundaria de Vanessa Kapatelis para retratar el crecimiento y evolución de Diana, tras su enfrentamiento con Circe.

De este modo llegaba su fin una etapa inolvidable que rompió con todos los clichés del cómic de superhéroes, para presentar la versión más humanista de Wonder Woman.

Un ciclo de cinco años donde se habían trabajado temáticas como el feminismo, la homofobia, la adicción a la drogas y el suicidio adolescente con una sensibilidad que no se podía encontrar en otras propuestas.

A través de un coming-of-age de superhéroes Diana ingresaba a la vida adulta ya posicionada como el principal personaje femenino de DC.

Una heroína que transformaba la sociedad que la adoptaba con un mensaje pacifista, más que los puños y la espada para resolver conflictos.

En la página final de este número se producía la coronación perfecta de esta etapa con un carta personal de Pérez dirigida a Wonder Woman.

Estas son las cosas que yo le valoro a Pérez.

Requiere una profunda conexión con el personaje para romper la cuarta pared con el lector y expresar sus sentimientos de esta manera.

Querida princesa Diana,

Solo quería hacerte saber lo agradecido que estaba de que me permitieras documentar tus aventuras, y es una gran tristeza que ahora deba anunciar mi retiro de la serie Wonder Woman.

Aprendí mucho estos últimos años y me gustaría pensar que soy una mejor persona por haber seguido tus aventuras y espero haber hecho justicia con tus hazañas.

Como sucede tan a menudo en la vida, es hora de avanzar para comenzar a trabajar en ese nuevo capítulo del libro de la vida (una imagen recurrente que notarás en mi último número). Dejo la revista en las manos capaces de un tal William Messner- Loebs, acerca de quien tal vez tengas que consultar a tu nuevo amigo, el Dr. Fate, y la talentosa Jill Thompson.

Bueno, eso es todo para mí. Me alegra que tus problemas actuales hayan terminado y espero que tus próximos problemas sean menos peligrosos. En tu línea de trabajo, sé que parece poco probable, pero no hay nada de malo en desearlo.

Cuídate, princesa Diana y como dicen en Themyscira: Que la Gloria de Gaia esté contigo.

Un genio absoluto.

Desde entonces pasaron muchos artistas por este cómic, algunos de los cuales, como veremos más adelante, hicieron un trabajo extraordinario, como fueron los casos de John Byrne y Gail Simone.

Sin embargo este nivel de jerarquía que le dio Pérez no se volvió a repetir. En mi colección este ciclo ocupa un lugar especial ya que estoy convencido que es lo mejor que se hizo en la historia del personaje.

El impactó que generó el gran George fue tan grande que tras su partida DC no pudo volver a publicar un cómic de Wonder Woman por tres meses.

¡No sabían cómo seguir con el personaje!

 A William Messner- Loebs le dieron un fierro caliente en las manos y tuvo que tomarse su tiempo para pensar la nueva etapa del personaje.

Para aplacar la ansiedad de los fans, DC publicó el Wonder Woman Special donde Diana tenía una desconcertante y bizarra aventura junto a Deathstroke.

De repente pasamos de la espiritualidad new age, el pacifismo y la compasión a las piñas con uno de los grandes anti-héroes de DC.

Probablemente la dupla menos pensada que se podría concebir y no fue una mala idea de Messner-Loeb, ya que necesitaba despegarse por completo de la sombra de Pérez.

En un comienzo el nuevo autor no distorsionó al personaje sino que hizo hincapié en retratar que Diana ahora era una mujer adulta.

Algo que se transmitía también en el número 63 (junio de 1992) que continuaba la historia del especial con Deathstroke como invitado especial.

La fantástica portada ilustrada por Brian Bolland (Judge Dredd, Watchmen) presentaba a Diana con una actitud más aguerrida y confiada que es la que tendría en adelante en sus historias.

Pueden notar claramente la nueva postura del personaje al comparar la cubierta con la del número 62.

De esta manera comenzaba un ciclo muy particular en los caóticos años ´90 donde los cómics de superhéroes se pusieron rarísimos.

En el caso de particular de Diana la esperaba una década donde tendría numerosos cambios, tanto en su interpretación como su imagen.

Continuará.

 

10 Comentarios

  1. Que loco lo de la carta. Claramente habla de alguien que quiso al personaje, que realmente se comprometió. Muy emotiva.
    Te cambio de tema y te consulto si leíste el artículo que salió en la nación sobre la novela warbringer que reseñaste.
    Es increíble ver cómo el periodismo hoy en día escribe cualquier cosa sin buscar informarse. Es decir, se queda con el mensaje del girl power sin tener en cuenta que ww no representa solo eso. Toma a la novela cómo parte de toda esta movida feminista actual.
    Imagino tu cara haciendo palmface al leer el artículo.
    Saludos

  2. No Diego, la nación no se puede leer ni pierdo tiempo con eso. Es una máquina de publicar pelotudeces en la sección que elijas.

    En este caso que mencionás se cuelgan sobre cosas que desconocen para rellenar un espacio con algo esté de moda.Como las notas sobre cómics y películas de superhéroes enla página web de TN.
    Un burdo intento por tratar de captar la atención de un público que nunca les va a dar a bola en esas temáticas.
    Saludos.

  3. La verdad que estoy maravillado con este recorrido minucioso por 70 años de la historia de un comic, es increible!!! Vos leíste todos los mumeros que reseñas o leiste reseñas de algunos? Igualmente un trabajo fabuloso como todas las restrospectivas que haces, feliz dia del trabajador mañana!!!

  4. Como mencioné en el primer capítulo Guille es el único cómic, junto con los 4F de Marvel que leí absolutamente TODO. En los 4F inclusive me faltan algunas cosas porque hay especiales y anuales que pasé por alto en su momento, pero en WW, leí del primero de 1941 hasta el número corriente de este mes. De hecho los estuve repasando otra vez para este trabajo. Por ejemplo toda la parte de los ´90 que empezamos pronto la releí otra vez en noviembre del año pasado entonces voy adelantado para seguir el ritmo de las notas.
    De otro modos sería imposible hacer este informe con este nivel enfermo de detalle. Inclusive en la página DC wikia , que me sirve para ilustrar las notas con fotos, hay números que no tienen sinopsis. Si no los leíste no sabés de que va.
    Muchas gracias, igualmente!!

  5. Mirá lo que empecé a armar hace un tiempo es una colección con las cosas que más me gustan. No tengo el espacio físico para tener 75 años de cómic en una biblioteca entonces escojo para el papel lo más grosso. Tengo las secciones separadas por etapas. Golden Age, Silver, bronce y etapa moderna. La de Pérez la tengo casi en un 95 por ciento toda en papel, me faltan los último 12 números antes War of the Gods que la reeditan pronto en USA y ahí me va a quedar completa. En digital tengo todo.
    Mi idea es además agregar figuras de cada etapa que representa cada era. Es un proyecto a largo plazo que ya compartiré. Entre mis grandes tesoros tengo un ejemplar de la primera edición del número 1 de Pérez de 1987 , con calificacíón 9.8, que me regaló el amigo Matías Lertora para mi colección y lo tengo enmarcado. También tengo una sección de Donna Troy.:) Sí un enfermo.

  6. “Entre mis grandes tesoros tengo un ejemplar de la primera edición del número 1 de Pérez de 1987 , con calificacíón 9.8”. Estoy hiperventilando jaja. Como coleccionista de otras cosas -aunque ahora medio retirado jaja-, debe ser una colección digna de verse. Espero que al final de la historia de WW, en el epilogo, metas alguna foto de la colección :).

    La carta de Jorgito le da el cierre perfecto a la etapa que describiste.

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