Retrospectiva Dark Universe

Episodio 2: Los cimientos del Dark Universe (Primera parte)

Ningún amante del género del terror debería desconocer el nombre de este muchacho que a los 22 años fue responsable de impulsar el cine de terror en Hollywood.

No hay muchas vueltas que darle a este asunto, sin Carl Laemne Jr. nunca hubiéramos tenido esto:

Existe un debate en torno a los orígenes del Dark Unverse.

Hay críticos e historiadores que entienden que el multiverso de Universal nació durante la era del cine mudo, mientras que otros asocian el origen con la llegada del cine sonoro.

En lo personal estoy de acuerdo con el segundo grupo y la historia de Carl Laemme Jr. es una prueba contundente que el género no fue recibido de manera entusiasta por los estudios de cine.

Si bien Junior como director artístico tenía el control creativo de las producciones de la compañía, el hombre de la chequera que aprobaba los proyectos era su padre.

A comienzos de los años ´20  en la industria norteamericana del cine ningún productor, salvo por el joven ejecutivo, tenía la visión que el género de horror pudiera tener futuro en los cines.

Carl Jr. tuvo que luchar bastante para que los viejos directivos aceptaran su propuesta y por ese motivo el origen del Dark Universe se desarrolló de un modo progresivo.

A continuación voy a destacar las producciones que jugaron un papel clave para que Universal se convirtiera en la primera gran compañía de Hollywood dedicada a las historias de terror.

EL JOROBADO DE NOTRE DAMME (1923)

Otro artista que tenía una gran simpatía por las historias de horror era el actor Lon Chaney, quien para entonces ya había trabajado en varios filmes de este estudio.

Uno de los grandes sueños de su carrera era interpretar al jorobado de Victor Hugo pero debido a que Laemme padre no quería saber nada con el género, el actor tuvo que gestar la película con una productora alemana.

El proyecto nunca se llegó a concretar por esa vía y Chaney junto al productor Irvin Thalberg presentaron la idea en Universal con el objetivo de obtener el financiamiento para esa propuesta.

Para convencer a Carl Laemme los artistas le vendieron la historia como un melodrama romántico.

Chaney, quien por esos días ya se destacaba como un artista extraordinario en el campo del maquillaje, fue responsable de crear el aspecto que tendría su papel.

El jorobado la verdad que era aterrador pero más allá de su apariencia no existen elementos para vincular a este film con el género de terror.

La película de Wallace Worsley fue una adaptación impecable de la novela original y trascendió por la imponente puesta en escena y la labor de Chaney que era fantástica.

El actor lograba que en un principio el jorobado diera miedo pero después despertaba simpatía por su historia de amor con la gitana Esmeralda.

Carl Laemme Jr no tuvo ninguna participación en este proyecto, algo que se nota en la puesta en escena. La película de Worsley no tomaba la estética del expresionismo alemán que el joven le quería dar a esta historia y tenía un enfoque visual más clásico.

En 1923 El jorobado de Nottre Dame fue un enorme suceso de taquilla internacional y contribuyo a solucionar la crisis económica que atravesaba Universal.

EL FANTASMA DE LA ÓPERA (1925)

El gran éxito comercial del jorobado tuvo una enorme influencia para que Laemme decidiera emprender la adaptación de El fantasma de la Ópera.

Luego de conocer al escritor francés Gastón Leroux durante unas vacaciones en París el productor decidió la novela en el cine.

Este proyecto marcaría una bisagra no sólo en la historia del género de horror sino en el destino de la compañía Universal.

Probablemente por la buena convocatoria que había generado la historia de Victor Hugo, Laemme manifestó en esta ocasión una mayor flexibilidad a la hora de abrirle la puerta a los contenidos más oscuros.

El fantasma de la Ópera fue la primera película de terror oficial del estudio y estableció los cimientos de lo que sería unos años después el Dark Universe.

Sin embargo, debido a la desconfianza que existía en los productores sobre estas propuestas la realización de este proyecto fue un caos absoluto.

A lo largo del rodaje El fantasma cambiaría cuatro veces de director e inclusive el actor Lon Chaney y el sobrino del fundador de Universal, Ernst Laemme, asumirían esa tarea.

Chaney nuevamente estuvo a cargo del rol protagónico y fue responsable de lo que hoy se considera una obra maestra del maquillaje.

Su labor en la caracterización del fantasma fue extraordinaria y estuvo basada en las descripciones exactas que presentaba la novela de Leroux.

Por consiguiente, esta película hasta la fecha ofrece la representación más acertada del personaje y la adaptación más fiel que existe del libro original.

Lo que ocurrió con el fantasma es que en años posteriores el personaje sería retratado como una una figura romántica y el desdichado Eric pasaría a convertirse en un galán con una leve deformación en su rostro.

Lon Chaney lo convirtió en un monstruo trágico y el resultado de su trabajo era completamente aterrador.

Rupert Julian, el director original encaró la historia como un melodrama gótico. Sin embargo, en enero de 1925 el público rechazó el film y el estreno fue un desastre.

Carl Laemme, quien no estaba dispuesto a que su inversión se perdiera por completo enseguida delegó el film a Edward Segwick (años después colaborador de Buster Keaton) para que cambiara el tono de la película.

El fantasma de la Ópera se convirtió literalmente en una comedia romántica con la adición de los humoristas populares, Chester Conklin y Vola Vale, quienes aportaban situaciones graciosas.

En abril de 1925 se estrenó la nueva versión que fue un fracaso absoluto. La película era abucheada en las funciones y Universal enseguida levantó todas las copias de los cines.

Si Carl Laemme hubiera escuchado a su hijo esto probablemente se habría evitado.

El público no quería ver a Lon Chaney en un melodrama ni en una comedia de enredos, el camino era el terror.

La película fue editada por tercera vez y en esta oportunidad se eliminaron todas la escenas cómicas que habían causado la indignación del público.

En septiembre de 1925 El fantasma de la Ópera se estrenó por tercera vez y esta vez el tono de la historia se enfocó en el thriller y destacaba con más intensidad el trabajo de Chaney.

Una vez más Junior había tenido razón.

La tercera versión del film fue un enorme suceso comercial y terminó elogiada por toda la prensa.

Un aspecto de esta producción donde se puede percibir la influencia de Laemme Jr. es en la famosa secuencia del baile de máscaras que había sido filmada con el sistema Technicolor.

El joven productor insistía permanentemente en que Universal tenía que utilizar las nuevas tecnologías disponibles y por ese motivo el film, realizado en blanco y negro, presentaba siete minutos en colores, algo que no era habitual en las producciones de Hollywood de aquellos días.

El fantasma de la Ópera consagró a Lon Chaney entre las principales estrellas del cine pero el mayor beneficiado de este proyecto fue Carl Laemme Jr.

Su visión de apostar al terror había sido acertada y ahora otras compañías empezaban a darle prioridad al género.

Ese mismo año Lon Chaney protagonizó para la Metro-Goldwin-Meyer, The Monster, dirigida por Roland West que brindó el primer antecedente de historias sobre casas embrujadas.

United Artist al año siguiente, en 1926,  adaptó la exitosa obra de Broadway, The Bat, que inspiraría a Bob Kane en la creación de Batman.

El cine de terror empezaba a cobrar fuerza y el suceso comercial de esta propuestas demostraba que había un público dispuesto a consumir este tipo de historias.

Cuando el padre fundador de Universal, Carl Laemme, finalmente entendió que detrás del género de horror existía un gran negocio para explotar, el estudio levantó la apuesta.

Para superar a la competencia tenían que sorprender al público con propuestas más intensas y la clave estaba en el cine europeo.

De ese modo en Universal no sólo decidieron adaptar el movimiento del expresionismo a las producciones hollywoodenses, sino que además delegaron los nuevos proyectos en los realizadores alemanes.

El Dark Universe empezaba a cobrar forma lentamente y los monstruos se preparaban para invadir los cines.

A continuación pueden ver el avance original de El fantasma de la Ópera que mantenía en secreto la apariencia del personaje de Lon Chaney.

 

 

2 Comentarios

  1. Siempre considere a Lon Chaney, como el “dios” del maquillaje, lo que logro, en aquella epoca con el Fantasma de la Opera (sin CGI), es espectacular y su caracterizacion genera rechazo y terror…Hoy los unicos tipos, que parecieran seguir el camino que el marco, a mi modesto entender, son Andy Serkis y Doug Jones, otros dos genios, pero con CGI en la mayoria de los casos.

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