Bruce Springsteen en GEBA: Sueño cumplido

bruce springsteen argentinaLo positivo de controlar las expectativas es que dejás la puerta abierta para las sorpresas inesperadas.

Estaba predispuesto a divertirme en el  show pero jamás se me pasó por la cabeza que iba a tener a Bruce y Steve Van Zandt a 30 centímetros de donde estaba parado y poder entablar contacto visual con ellos.

Nunca en mi vida había estado tan cerca de un artista en el escenario y toda la jornada en sí fue absolutamente mágica por como se desarrollaron los hechos.

Bruce Springsteeen dejó la vida en el escenario como si estuviera resolviendo una deuda pendiente.

25 años si tocar en Argentina y el resto de Latinoamérica es mucho tiempo, pero redimió la ausencia con creces.

Dos veces pidió disculpas el sábado por tardar tanto tiempo en volver y prometió que va regresar pronto. Lo interesante fue cuando mencionó que se había cerrado un círculo que tenía pendiente con los fans locales y comenzaba una etapa distinta que esperemos integre más seguido a esta parte del continente americano en las próximas giras.

Ahora bien, podremos ver a Springsteen 10 veces más en el futuro pero nunca se va a borrar el recuerdo de lo que pasó este fin de semana.

Lo primero que hice al llegar al estadio GEBA fue comprarme mi anhelada remera Springsteen que son imposibles de conseguir en Buenos Aires ya que no existen y en los locales donde venden estas cosas siempre te miran raro cuando les pedís algo de Bruce.

Para lo que estuvieron ahí, al final me llevé la del merchandising oficial con el diseño de “Born To Run”.

Con mi nueva remera me dirigí feliz al sector del campo adelantado que elegí porque quería estar cerca del sector de Steve Vand Zandt.

Al llegar a la zona me pasaron dos cosas.

Primero me sorprendí con la distancia que tenía del escenario, ya que no esperé que fuera tan cerca porque nunca había estado en GEBA.

Mi siguiente  impacto fue al ver una segunda batería que me desconcertó por completo.

Es algo sabido que nunca hay teloneros en los conciertos de Springsteen. Al menos en la última década nunca tuvo una banda que toque antes que él en otros países. Si se dio fueron hechos muy raros.

Entonces cerca de la ocho y veinte de la noche lo veo entrar en el escenario y me morí.

EL ESPÍRITU DEL CARPO SE HIZO PRESENTE EN LA FIESTA!

Luciano Napolitano entró con un bajista y un baterista y dio comienzo a la velada

No lo conozco personalmente a Luciano, pero es un chabón al que le tengo afecto y me cae bien. Cada vez que abre la boca lo escucho a Pappo y me emociono como un boludo.

Aparte es muy gracioso. Creo que estaba un toque entonado con una birras que consumió, pero eso no impidió que brindara muy buenos solos de guitarra.

Tocó varios de temas de Pappo como “El tren de las 16″, “El auto rojo“, “No obstante lo cual” y “El hombre suburbano” entre otros y recordó varias veces a su padre. Un grosso.

Para ese momento ya había enloquecido. Voy a ver Bruce y me encuentro con la música de Pappo como preludio rockero. Parece hecho al propósito.

En fin,  lo cierto es que pasada las 21 horas y luego del armado del escenario que se hacía interminable y un clima con baja temperatura que amenazaba con tormentas (que nunca se dieron!), mi viejo sueño se cumplió.

Me quedó grabado el momento para siempre.

Bruce entró casi corriendo al escenario con una sonrisa y dio comienzo al show.

El esperado primer tema resultó “This Light of Mine”, su cover del clásico tema gospel que incorporó recientemente en los discos folk que grabó tributo a Peter Seeger.

Desde donde yo estaba ubicado fue un desquicio absoluto. Hace muchos años que no formaba parte de un campo tan sacado y divertido como el del sábado.

Me quedó grabada también las caras de Steve y el bajista Garry Talent que quedaron desconcertados con el entusiasmo de la gente, quienes después de tantos años no se imaginaron que iban a ser recibidos de esa manera.

Y acá me parece que encontramos la clave de la noche.

brBruce se olvidó enseguida que venía a presentar su nuevo disco “Wreckin Ball”  del que tocó un par de temas y se dedicó a satisfacer a lo fans con un show 100 por ciento rockero que prácticamente no tuvo descanso.

Tocó casi el 95 por ciento de “Born in the USA” y ofreció algunas perlitas como “Something in the night” del disco”Darkness on the Edge of Town” que no suele hacer tan seguido, por eso los fanáticos más jóvenes que tenía al lado mío no la reconocieron al toque cuando sonaron los primeros acordes.

Bruce se entregó a pleno en el publico donde recorrió los distintos sectores del campo para entrar contacto con toda la gente y eso es lo que potencia a su show porque en  cierto punto el recital lo arma el público.

Tiene por supuesto algunas cosas programadas pero la improvisación en escena es lo que hace al espectáculo completamente único y diferente.

Eso es algo que noté también al tenerlos tan cerca.

Hay momentos por ejemplo donde Steve Van Zandt no tenía la más pálida idea que canción seguía a continuación y cuando Bruce le hace una seña entonce se acerca a los otros músicos para avisarles el tema que quería Springsteen en ese momento.

Son pequeñas situaciones maravillosas que no tienen precio y retratan como se manejan ellos en escena.

Dos cosas que me emocionaron.

Primero, algo que en el fondo deseaba pero no esperaba, fue la tremenda versión en vivo de “She´s The One“, una de mis canciones favoritas, que pude escuchar en vivo.

Lo otro fueron pequeños gestos de Bruce que me mataron.

En los conciertos de Springsteen la gente desde hace varios años lleva carteles donde le piden canciones.

Hay todo un tramo del show que se construye con los temas de los carteles.

40 minutos después de satisfacer los pedidos de los fans Bruce se encuentra con un papel que se había perdido, lo toma, se lo muestra al resto de la banda y hace el tema.

Lo genial fue el gesto cuando mostró el cartel de “Bobby Jean” como diciendo “no me olvidé , acá esta”.

Vi a muchos grossos de la música en vivo pero este tipo de situaciones no existen.

Unas palabras de la E Street Band.

Cuando murieron el tecladista Danny Federici y el inolvidable Clarecen Clemons, el gran saxofonista del rock, muchos pensamos que la banda ya no iba  a ser lo mismo en vivo.

Si bien sus presencias se extrañan  muchísimo, sobre todo la de Clarence, Springsteen logró conformar una poderosa nueva formación de la E Street que suena con una potencia increíble en escena.

Los míticos solos de saxo quedaron a cargo del sobrino de Clarence, Jake Clemons, quien trae al recuerdo en  cada nota que toca el espíritu del Big Man.

Clarence no podría ser reemplazado y Springsteen tuvo la inteligencia de pasar la antorcha a la nueva generación.

En el caso de Jake durante el show le da muchísimo espacio para que se destaque y es muy fuerte porque cuando lo vemos a él también está presente Clarence. Eso me impactó bastante.

La verdad que la banda de Springsteen da cátedra de como se usa un saxo en una banda de rock.

Otro momentos épico de esos que uno da gracias por estar presente fue el soberbio solo de Nils Lofgren en “Cover Me”.

Una bestia que además tiene  excelentes trabajos solistas.

Y como olvidar la esperada “Badlands” que la gente venían cantando desde dos horas antes que empezara el show.

Algo que me llamó la atención y la verdad que es todo un símbolo de esperanza es la cantidad de chicas adolescentes que había en el público que uno podía esperar encontrar en un show de Justin Bieber, pero no de Springsteen.

De hecho, las dos chicas que Bruce sacó a bailar en el clásico “Dancing in the Dark” no tendrían más de 16 años. No todo está perdido.

Si me hubiera quedado en la parte donde estaba inicialmente en el campo hubiera tocado la mítica Fender durante “Born to Run” que fue algo glorioso.

No se dio. En un momento la marea de gente me fue llevando para adelante y cuando me di cuenta tenía en frente una valla y al pelado de seguridad.

Sin embargo tuve mi pequeña recompensa y pude disfrutar a Bruce cantar a menos de un metro, “Darlington County” y “Glory Days”. Lo estoy escribiendo ahora y todavía no caí.

Springsteen había preparado una canción argentina, que si no es “Sólo le pido a Dios” de Leon Gieco, pega en el palo, pero no tuvo modo de insertarla en el show porque la realidad es que la gente quería rock y no hubo momento de descanso.

Un desquicio total. Uno de los pocos momentos en que el estadio estuvo en silencio fue cuando hizo “The River” y el al final con “This Hard Land“.

Sin embargo prometió grabar ese tema en castellano y subirlo a su página web, por lo que pronto sabremos cual había elegido.

El sábado hizo mucho frió pero lo cierto es que durante casi tres horas y media no me enteré.

La espera valió la pena y no quedan más que palabras de agradecimiento por todo lo que Bruce y la E Street Banda brindó en escena.

Por lo menos en mi caso son recuerdos que quedaran grabados para siempre.

29 Comentarios

  1. excelente cronica musical hugo! mas alla del gusto personal esta muy bien contada,en la pagina española para la que colaboro hace poco cubri un recital pero no logre(mas por la falta de experiencia) hacer una buena cronica.
    debe haber estado muy bueno el recital para lo que contas!
    saludos!

  2. Hugo, te felicito por la cronica. Yo tambien estuve ahi, en el sector dos del campo delantero. Te digo la posta? Creo que fue todo mentira. Hoy lunes pienso que fue un sueño. Un gran sueño. Ni en el mejor de mis sueños me hubiera podido soñar a menos de un metro de Bruce. Nunca en mis sueños pense que me iba a bancar parado entre espera y show 5 horas y media.
    Fue algo unico, practicamente irrepetible. Ojala lo volvamos a soñar pronto.

  3. Emocionante tu relato, lo leo y parece que yo hubiera estado ahí. Te felicito por el relato y me alegro muchisimo que hayas podido concretar tu sueño (yo tengo mis entradas para Bon Jovi el 26/9 en Velez, un deuda pendiente a mis 35 años). Saludos desde San Luis.

  4. Excelente comentario….mejor que muchos otros que leí….y el sábado voy a verlo en rio….Un genio musical…!!
    Abraços
    Juan desde Brasil..!!

  5. Esta confirmado que era solo le pido a dios!xq un amigo se llevo el setlist y estaba.jaja pero no confio en su castellano, jaja.increible todo hugo,show historico!toco downbound train justo cuando pasaba el tren!!!hermoso!

  6. Hugo, excelente la crónica! Un detalle agregaría, cuando tocó 41 Shots con el público al palo y el alentandoló más y más en cada repetición, fue un momento único; nacido de la más autentica empatía artista-público.

  7. Que suerte Hugo! Tengo varios conocidos de Buenos Aires que fueron y todos hablan maravillas del recital. Yo me quede con las ganas, esta vez la distancia me gano y no pude ir.

  8. Yo estaba en campo general y llegue a tenerlo enfrente mio. Este es el artista del pueblo, cuando se lo contaba a la gente, nadie me creia o no me daban bolilla. ¿En serio donde van a encontrar a un tipo que se entregue asi al publico?. Ni Waters, ni MCcartney son capaces. Grandes momentos fue todo Jake y el solo de because the night.

  9. Excelente crónica felicitaciones. Fue una noche increible, realmente un privilegio haber estado ahí, despues de escuchar una y mil veces en casa sus canciones (como fuente de motivación), haberlo tenido tan cerca, exclusivamente para nosotros fue simplemente sensacional. Para momentos como este vale la pena vivir. Y en mi caso fue a último momento que compré la entrada y viaje desde mdeo para verlo. Pero algo me decía que no podía faltar y el destino colaboró para que estuviera ahí.

  10. Felicitaciones Hugo!!!

    Este relato me recordó y mucho cuando lo ví a Slash en el Malvinas Argentinas hace 2 años, con la gira de “We’re All Gonna Die Tour”. Por más que lo había visto anteriormente con Velvet Revolver en el Quilmes Rock y en Obras en 2007, fue otra cosa. Tener a ese artista que tanto disfrutás, admirás, etc. adelante tuyo, ejecutando canciones que sonaron miles de veces en uno, que acompañaron a uno en miles de momentos, es más que mágico. Y es un momento que excede a las palabras.

    Que gran show de rock. Nada de pantallas, escenarios excentricos, pirotecnia, nada. La música es la que dio el gran show :).

    Abrazo!

  11. Fue una noche mágica, que deja un recuerdo imborrable … que grande … colgado de las tubulares, regalando un show inolvidable… que alegría haber podido estar en el 88 y ahora.. me dura la alegría aún… gracias Boss !

  12. Excelente tu crónica Hugo. El mejor recital que vi en mi vida y vi muchos. Para mi y mi mujer fue un sueño hecho realidad, para mi hijo de 9 años, su bautismo de rock. Una experiencia única y sanadora la del BOss la otra noche.

Comentarios cerrados.