La Princesa que quería vivir

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jj Una de las grandes historias románticas de Hollywood que además califica como una gran propuesta entre las historias que transcurren en 24 horas.

Este film fue una gran producción de Hollywood que en su momento reunió a tres grandes artistas como Audrey Hepburn, Gregory Peck y el director William Wyler.

La actriz había hecho pequeñas cosas en el cine europeo pero esta fue la película que la catapultó a la fama y representó su primer trabajo importante en la pantalla grande cuando tenía 24 años.

Gregory Peck ya era un veterano conocido y ella aparecía en los créditos con la frase «presentando a Audrey Hepburn».

Originalmente los productores había concebido el film para hacerlo con Elizabeth Taylor pero Audrey dejó encantado al director en la audición  y le dieron el papel a ella.

La trama tenía como protagonista a Anna, la princesa inglesa que está cansada los protocolos de la monarquía quiere vivir experiencias diferentes. Durante una visita oficial a la ciudad de Roma se escapa de la guardia de seguridad y decide recorrer la calles de esa localidad.

Durante su aventura se encuentra con un periodista norteamericano (Peck) que la reconoce de inmediato y se acerca a ella para tener la cobertura exclusiva de la princesa que anda vagando por Roma.

Sin embargo, a medida que se van conociendo y visitan lugares tradicionales de la capital italiana surge un romance que termina por influir en las intenciones reales que tenía el reportero.

romanLa Princesa que quería vivir (Roman Holiday) fue una película notable en su momento por varios motivos.

En primer lugar brindó una de las parejas con más química en la historia del cine que sería celebrada luego por historiadores y artistas.

La trama se convirtió en un clásico principalmente por esa relación que se gestó entre Gregory Peck y Audrey Hepburn que despertaba el interés por estos personajes.

Más allá de su belleza Audrey tenía una gran espontaneidad en la situaciones cómicas y se conectó a la perfección con Peck.

También fue clave el trabajo del director William Wyler que supo aprovechar el talento de los dos actores a la perfección.

Wyler fue uno de los directores más grossos que se destacaron en los años dorados de Hollywood, que surgió a la fama por su célebre documental, Memphis Belle.

El film cubría la historia del famoso bombardero que cumplió 25 misiones exitosas en la Segunda Guerra Mundial sin recibir ningún daño en el avión ni bajas y heridos en su tripulación.

En los ´90 luego se hizo un film de ficción sobre este tema.

Wyler fue responsable de clásicos del cine como Jezabel (1938), Cumbres Borrascosas (1939) y Ben Hur (1959). Bette Davis lo destacó luego como el mejor realizador con el que trabajó en su carrera.

En esta película romántica su labor fue muy especial porque fue a contramano del modo en que se trabajaba en Hollywood en ese momento.

La ciudad de Roma no se recreó en los grandes estudios como solía hacerse por aquellos días, sino que Wylder viajó con todo el equipo a Italia para filmar en locaciones reales.

Hoy uno lee esto y puede sonar banal pero en ese momento fue algo absolutamente innovador porque nadie trabajaba de esa manera en Estados Unidos.

Lo genial de esta situación es que la manera en que el director retrató a Roma, con sus vecinos que participaron de film y la vida cotidiana de esas calles, generaron que la ciudad se convirtiera en un personaje más de la historia.

Otro riesgo que tomó Wyler fue confiarle el guión a Dalton Trumbo, excelente escritor responsable de Papillon y Espartaco, quien por aquellos días estaba marcado por la Comisión de Actividades Antiestadounidenses por ser considerado un comunista en los años del macartismo.

Trumbo estuvo entre los 10 artistas más perseguidos de Hollywood por esta cuestión y por esa razón tenía que trabajar con pseudónimos.

En La Princesa que quería vivir aparece en los créditos con el nombre de Ian Mclellan Hunter.

Trumbo fue en su momento enviado a prisión durante 11 meses y luego se exilió a México.

Recién en el año 2003, cuarenta años después que se realizó el film, su nombre real fue incorporado en los créditos de la película.

Algo que siempre me gustó de La Princesa que quería vivir es que no es una historia melosa y le escapó a los convencionalismos del género al evitar el típico final hollywoodense.

Además es muy entretenida y desarrolla una lindo argumento romántico entre los protagonistas.

El éxito de esta película fue tan grande que durante muchos años se gestó la idea de hacer una continuación, que hubiera contado con el apoyo de los protagonistas,  pero nunca se pudo concretar.

Audrey Hepburn se llevó el Oscar por este trabajo y el film fue nominado también en otras siete categorías, donde ganó el premio al  Mejor vestuario y Mejor guión.

En Japón pegó muchísimos esta historia y por eso no es raro encontrar referencias en los cómics o dibujos animados, como la película Paprika o el manga Gunsliger Girl.

Uno de los grandes clásicos del cine que zafó, hasta ahora, de tener una remake.

Recomiendo que la busquen a quienes nunca la vieron porque se van a sorprender.

Se van a encontrar con una gran comedia romántica que después de tantos años sigue siendo una propuesta completamente superior a las cosas que se ven por estos días en el género.

Este es un atípico trailer clásico que se concentró en promocionar a Audrey Hepburn como la nueva estrella de Hollywood en 1953.

 

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5 comentarios

  1. Gracias por la reseña Hugo, amo las películas clásicas aunque esta en particular no esté dentro de mis favoritas. Los datos que contás son muy interesantes, no conocía la historia del guionista, época jodida la del macartismo. En lo personal vi esta peli hace muchos años y no me gustó, Audrey Hepburn no me ha gustado en ninguna película salvo en Vida de una monja, pero gracias a tu reseña le voy a dar otra oportunidad. Del director vi Jezabel (Bette Davis es tan grosa!) y Ben Hur que me encanta sobre todo por Charlton Heston que es uno de mis amores del cine viejo je. Se vendrán más reseñas de clásicos del cine de este estilo?

  2. Muy buena nota y muy buena pelicula !!

    Queria aportar otros datos locos de esta producción, y es que Gregory Peck al ver la actuación de Audrey hepburn le pidio a los productores que pongan el nombre de ella a la misma altura o, incluso, encima de el de él ( porque le veia un gran futuro en la industria).

    Otro dato loco, es la escena de la fuente de la verdad.
    Ese momento fue improvisado por Peck.
    La razón por la que esa escena quedo en el montaje final, fue por la reacción real de Audrey Hepburn frente a la broma de Peck. ( Lo que demuestra lo que vos decias de la quimica entre ellos, y, como a veces, los momentos improvisado generan una escena mejor que lo que figura en el guión).

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