Edith Nesbit: Cinco niños y Eso

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imagen-001«Me encantan las historias de E. Nesbit. Ella es genial y me identifico con lo que escribe».

J.K.Rowling.

No importa que tengas 6, 16 o 66 años, los libros de E. Nesbit son tan grossos y están tan bien elaborados que se disfrutan a cualquier edad que transites en la vida.

Una gran artista que brindó una obra muy interesante y en mi opinión fue una mujer que estuvo completamente adelantada a su tiempo.

Es loco esto, pero pese a que se trata de una de las escritoras inglesas más importantes en la historia de la literatura, sus libros no eran tan fáciles de conseguir en Argentina hasta hace un tiempo.

Recién en los últimos años noté que empezaron a tener más presencia en las librerías.

En otra nota recomendé un libro maravilloso que se llama «50 historias de hadas» (únicamente se vende en las librerías Distal) que recopila cuentos protagonizados por estos seres de distintas culturas y autores famosos.

Cuando lo terminé de leer me di cuenta que los relatos que más me habían fascinado pertenecían a una misma autora que se llamaba E. Nesbit.

Así fue que empecé a investigar su obra, conseguí sus trabajos y me hice fan.

Edith Nesbit nació en Londres en 1859 y siempre fue la rebelde de la familia.

En la escuela solía desafiar a los profesores y eso generaba que viviera castigada con frecuencia, donde la obligaban a sentarse sola durante horas en un aula vacía sin calefacción durante los inviernos.

Cuando creció escandalizó a la sociedad inglesa al convertirse en la primera mujer de ese país que fumaba en público, algo que por entonces estaba muy mal visto.

De muy joven se casó con un periodista llamado Hubert Bland con quien tuvo una relación digna de una telenovela.

Bland tenía otras amantes pero el gran golpe para Edith fue cuando descubrió que una de sus mejores amigas, Alice Hoatson, había quedado embarazada de su esposo.

Edith finalmente terminó adoptando a los hijos extra matrimoniales de Bland y su amiga se quedó con ellos trabajando como mucama.  Muy loco.

Luego que Bland murió se casó con otro hombre con quien vivió hasta su muerte en 1924, producida por un cáncer de pulmón. Probablemente algo que ocasionó su afición a la nicotina.

Edith Nesbit fue además la fundadora de la Sociedad Fabiana, un movimiento socialista en el que también participaron los escritores George Bernard Shaw, H.G.Wells, la anarquista Charlotte Wilson y la feminista Emmeline Pankhurst.

El nombre de la agrupación era un homenaje a su hijo Fabián, quien había fallecido a los 15 años en una operación.

La obra de Nesbit tuvo una profunda influencia en autores que vinieron después como J.K.Rowling, Pamela Travers (la creadora de Mary Poppins), C.S. Lewis, Michael Morcoock (Elric, el albino) y Diana Wynn Jones (El increíble castillo vagabundo).

Creo que Harry Potter y Mary Poppins son las obras que más tomaron cosas del estilo de Nesbit.

En el caso de Rowling, los diálogos con humor, las relaciones entre Harry, Hermione y Ron y esa manía de describir con detalles lo que comían los personajes. A la escritora le fascinaba esta cuestión de Nesbit y lo incorporó en sus trabajos, algo que ella misma reconoció en entrevistas.

La autora solía publicar sus historias como E. Nesbit, porque odiaba su nombre y además quería ocultar que era mujer, así tenía más éxitos con sus libros.

Uno de los aspectos que más impactan a la hora de descubrir su obra por primera vez es su redacción.

Los trabajos de ella parecen escritos en la actualidad y están plagados de humor y diálogos ingeniosos a tal punto que no parecen que hayan sido creados a comienzos del siglo 20.

Por eso digo que estaba adelantada a su tiempo porque tenía una manera especial de conectarse con los lectores, que con excepción de L.Frank Baum (el creador de la saga de Oz), es imposible de encontrar en las propuestas para chicos de aquellos años.

Su enfoque de la literatura infantil fue algo completamente moderno en su momento y lo grandioso de su labor es que los libros también podía ser disfrutados por adultos.

edith-nesbit-3 E. Nesbit tuvo una obra muy ecléctica donde escribió todo tipo de cosas para grandes y chicos, en distintos géneros, pero fue su obra de fantasía para niños la que la convirtió en una de las grandes leyendas de la literatura inglesa.

«Cinco niños y Eso«, la novela que recomiendo hoy es uno de sus grandes clásicos y su éxito generó dos continuaciones que terminaron formando una famosa trilogía.

Esta historia comienza cuando cinco hermanos, entre ellos un bebé de un año, pasan sus vacaciones lejos de sus padres en una casa de campo en las afueras de Londres.

Los chicos ya estaban convencidos de que iba a ser un verano horrible hasta que sucede algo que cambia sus vidas para siempre.

Un día mientras exploran una playa cercana a la casa descubren la existencia de un hada que tiene el poder conceder cualquier deseo que se le pida.

Ahora bien, el hada no es precisamente Campanita sino un bicho feo y malhumorado como el que se ilustra a la perfección en la primera imagen de esta nota.

El Psamid, como se describe a si mismo la criatura, entonces les propone concederles un deseo por día y es ahí donde se desatan las aventuras.

Lo gracioso de la novela es que cada deseo que piden los chicos lejos de mejorar sus vidas los involucra en situaciones absurdas que les traen serios problemas con la mucama que los cuida y el pueblo donde se alojan.

La novela es muy divertida por los enredos que se generan donde los pibes no pegan una con las cosas delirantes que piden, a tal punto que la existencia del Psamid se vuelve todo un problema para ellos.

La narración de Nesbit es maravillosa porque se toma algunas licencias en varios párrafos donde interrumpe la historia para hablarle directamente al lector y aporta comentarios muy graciosos.

Los personajes están tan bien elaborados que uno se conecta fácilmente con ellos.

Hay un capítulo fabuloso donde los protagonistas se relacionan con un grupo de gitanos que es brillante porque va a contramano de lo que eran los prejuicios sociales de aquella época con estas personas.

La vuelta que la da a esa situación que se da con los gitanos es fabulosa y deja en claro que Nesbit tenía otra cabeza.

Algo que me encantó también es que los chicos de esta historia tienen la manía de ponerse apodos bizarros entre ellos que no tienen sentido pero suenan divertidos en la trama.

Al bebé nunca lo llaman por su nombre sino «Corderito» y entre ellos se llaman «Pantera», «Ardilla» «Bobs» y «Gatita«.

E. Nesbit escribió en 1902 esta obra porque tenía que alimentar a varios niños en su familia y la economía del hogar estaba complicada.

La novela resultó un gran suceso y luego brindó dos historias más con estos personajes y numerosos libros que siguen vigente con el paso del tiempo y ofrecen una gran lectura.

Este es uno de los libros de fantasía más divertidos que se escribieron en la literatura inglesa y no en vano hoy es un gran clásico de la literatura.

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