Mi nombre es Trinity

Publicidad

Uno de los filmes más importantes en la historia del spaguetti western que además se destaca entre las producciones más taquilleras de este género.

La relevancia de Mi nombre es Trinity se debe a dos cuestiones muy concretas.

En primer lugar fue una película que en 1970 sorprendió a los espectadores en todo el mundo por el tratamiento del humor en la historia.

Desde que nació este género en 1966 los filmes se caracterizaban por tener una cuota importante de violencia y dramatismo con personajes oscuros.

Mi nombre es Trinity fue un spaguetti western que tuvo un enfoque diferente.

Se trató de una comedia de acción que problablemente representó el primer gran ejemplo de buddie movies que serían muy populares en las décadas siguientes.

Si bien los filmes de Sergio Leone se caracterizaron por tener momentos humorísticos no eran comedias como ocurrió con esta producción.

Por otra parte esta película consolidó de manera definitiva a la dupla de y que explotó a nivel internacional con esta obra.

Acá encontramos la base de lo que serán todas esos proyectos que hicieron juntos en los años siguientes.

Como mencioné en las notas anteriores de Dios perdona…yo no! y Los cuatro del Ave María, si bien ya venían jugando con el humor en sus trabajos en este caso lo explotaron a  lo grande.

Terence Hill interpreta a Trinity, un pistolero de aspecto despreocupado que pese a su apariencia es implacable con los revólveres.

El personaje llega a un pueblo buscando a su hermano, un chanta llamado Banbino que trabaja en un pueblo como un sheriff falso al que le rompió una pierna y lo dejó herido en el camino.

Ambos deben enfrentarse a una banda de delincuentes que quieren desalojar de un terreno a un grupo de mormones.

La película fue dirigida por Enzo Barboni, quien fue director de fotografía de los clásicos Django y Adiós, Texas, y más tarde haría varias películas con estos actores, especialmente con Hill.

Barboni fue responsables de Dos super policías, que reseñé previamente y varios clásicos más con esta dupla.

Los tres artistas encontraron la fórmula de comedia y acción perfecta que con el tiempo resultarían una apuesta segura en la taquilla.

Mi nombre es Trinity desde el punto de vista comercial fue uno de los spaguetti westerns más exitosos que tuvo este género a nivel internacional.

De hecho, el suceso fue tan grande en 1970 que luego varios filmes que no tenían nada que ver con esta historia llevaron el nombre de Trinity por la simple razón que esa asociación  garantizaba que la gente fuera a los cines.

En 1995 Barboni se despidió de su carrera como realizador con su último trabajo que fue Sons of Trinity y presentaba una historia con los hijos de los personajes de Spencer y Hill.

Los gracioso era que los protagonistas no sólo llevabam el mismo nombre, sino que además tenían la misma personalidad. Otros actores reemplazaron a Bud y Terence.

Sin embargo, la primera fue la original y dentro de la obra de estos grosos es uno de los filmes que no se pueden dejar pasar.

Este es el avance original.

 

 

 

Publicidad