Django y Sartana: El último duelo

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Un spaguetti western que claramente entra en la categoría de las películas malas que divierten.

Para 1970, fecha en la que se estenó este film, los nombres de Django y Sartana eran tan populares en este género que se hacía todo tipo de cosas con ellos.

En la pantalla grande los juntaron tres veces con distintos resultados.

Ya reseñé previamente Django desafía a Sartana.

En este caso, Django y Sartana: El último duelo, conocida originalmente como Quel maledetto giorno d´inverno…Django e Sartana all´ultimo sangue, fue una película que tenía las condiciones para ser un buen western, pero se vio afectada por un guión horrendo.

La película estuvo protagonizada por dos caras conocidas del género.

Fabio Testi, una de las figuras de Los cuatro del apocalípsis y Hunt Powers, cuyo verdadero nombre es Jack Betts y juntó al director Demófilo Fidani (el Ed Wood del cine italiano) colaboró en cuatro producciones truchas de Django.

Esta fue la primera.

La historia es así.

Sartana (Fabio Testi) llega al lúgubre pueblo de Black City y acepta el cargo de Sherrrif para poder eliminar a Bud Willer, un peligroso asesino que controla esa localidad.

Al poco tiempo aparece también  Django (Hunt Powers) disfrazado de sepulturero para emprender una cruzada de venganza contra la banda Willer que asesinó a su hermano.

De movida el primer problema de este film es que presenta la peor representación que al menos yo vi de Django y Sartana.

El Sartana de Testi no tiene absolutamente nada que ver con el famoso personaje  super cool que inmortalizó Johnny Garco.

Acá es un pistolero insípido sin carisma que se viste muy bien y nadie toma en serio.

Por otra parte, Hunt Powers interpreta a un Django que tiene el típico look del Sartana original y genera una enorme confusión en el espectador.

Esto es muy gracioso porque muchísima gente creer Powers encarnó a Sartana pero en realidad es Django con el look de Sartana.

Encima Powers tiene en este film un parecido con Johnny Garko por lo que la confusión es mayor todavía.

Como mencioné antes, el director Fidani era considerado el Ed Wood del cine italiano por los filmes malos que hacía y esta no fue la excepción.

De todos modos hay un par de cualidades que merecen ser destacadas en esta producción.

La película podría haber sido mucho mejor de haber tenido un guión decente y otro directorque trabajara a los héroes principales como corresponde.

Hay mucho diálogo intrascendente y la trama se hace larga de manera innecesaria con algunos flashbacks que duran 15 minutos.

Sin embargo, los protagonistas son realmente bueno actores y podían haber brindado mucho más de tener una buena historia.

Lo mejor de esta película es el trabajo que hizo la producción con la ambientación de la trama.

Black City es uno de los mejores pueblos que se crearon en un spaguetti western.

La atmósfera lúgubre y desoladora del lugar es alucinante y creaba el escenario perfecto para una historia de acción con Django y Sartana.

Black City es absolutamente depresivo y decadente y por lejos representa el mejor personaje de esta propuesta.

Django y Sartana: El último duelo es una película mala que se deja ver si sos fan del género.

Este es el trailer original.

 

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