Yo, el Jurado: El debut de Mike Hammer

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Fascista, chauvinista, violento y misógino.

Mickey Spillane es probablemente el autor de novelas policiales con mayor cantidad de detractores dentro de la crítica literaria.

Siempre fue muy castigado por el alto contenido de violencia y sexo que tenían sus novelas.

Los lectores, sin embargo, pensaban otra cosa.

A lo largo de su carrera vendió más de 225 millones de ejemplares y fue autor de 7 de los 15 best seller más vendidos en las historia de los Estados Unidos.

Además marcó toda una era en el género de la novela negra que no volvió a ser el mismo a partir de la aparición del detective Mike Hammer.

Spillane fue también un gran fanático de los cómics y se destacó como guionista de Superman, Batman, Capitán Marvel y Capitán América.

Hacia 1947 los libros que se publicaban dentro del policial negro chorreaban sangre y ya de por sí tenían altos contenido de violencia, con la llegada de Spillane directamente se desató el Apocalípsis.

«Yo, el Jurado» representó el debut de Mike Hammer, el detective más políticamente incorrecto en la historia de la literatura policial.

Hammer fue un claro precursor de Harry, el sucio y todos sus clones, que retrató al anti héroe cínico y solitario que hastiado con el funcionamiento del sistema y la burocracia gubernamental decide tomar justicia por mano propia.

El personaje del autor pegó muchísimo en el público porque rompió con todas las reglas morales y éticas que solían tener los detectives en la literatura hasta ese momento.

Hammer es una bestia ultraviolenta que no se distingue demasiado de los criminales que enfrenta. Este personaje siempre fue bastante controvertido por su pensamiento ultra conservador que representaba a la derecha política de Estados Unidos.

En los libros Hammer apoya todas las guerras iniciadas por su país y su manera de concebir la vida es bastante fascista.

De alguna manera, el detective era un reflejo claro de su autor que también pensaba de esa manera en la vida real.

Lo cierto es que es imposible no divertirse con las historias de Mike Hammer porque son muy entretenidas y hoy son desopilantes por el desquicio que presentan.

Hammer, en mi opinión, en la actualidad es una caricatura que no tiene tanta diferencia con Boogie, el Aceitoso del Negro Fontanarrosa que actuaba de la misma manera.

Sólo un idiota se puede tomar estos libros en serio.

Todo lo que hace Mike Hammer es absolutamente exagerado.

En lo personal, creo que su ultra machismo y la manera que tiene de tratar a las mujeres siempre lo acercaron más al homosexual reprimido de Belleza Americana , interpretado por Chris Cooper, que a los tipos duros del género.

Tanto machismo y resentimiento a la mujer en un punto termina por generar dudas.

Esa es la gran difrencia que tiene con Harry, el sucio, que también era violento pero no trataba mal a las mujeres.

«Yo, el Jurado» es la primera historia de Hammer y hoy es un clásico de la novela negra.

En esta aventura Mike decide tomar justicia por mano propia cuando asesinan a un amigo que le salvó la vida en la Segunda Guerra Mundial.

El tema es que el detective hace pública sus intenciones y esto genera una carrera entre la policía y Hammer para descubrir al asesino.  De entrada se sabe que si al homicida lo agarra Mike no va a ser llevado a un juicio.

Con esta historia se presentan todos los elementos que después van a reaparecer una y otra vez en el resto de los libros de Spillane.

Algo que siempre me hizo reír de este personaje es que en todas las novelas de Hammer el detective siempre golpea a alguien en el estómago y lo hace vomitar. Es como una marca registrada.

Si bien no soy un gran fanático de este escritor (creo que una vez que vio el billete no hizo otra cosa que repetirse ofreciendo más de lo mismo) reconozco que su obra sacudió el género y dejó su huella en la historia de la literatura policial.

Si sos fan de la novela nergra en algún momento tenés que leer algún trabajo de Spillane porque es uno de los autores clásicos.

Para bien o para mal.

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