The Shaolin Temple

Desconocer a esta película en el género de artes marciales es como ignorar a Star Wars en la ciencia ficción.

Es algo imposible de hacer por el enorme legado que dejó, además que brindó una excelente propuesta de acción que no defrauda a ningún fan del género.

The Shaolin Temple, de 1982, es una de las obras cinemátográficas relacionadas con las artes marciales más importantes de las últimas décadas por dos motivos muy concretos.

En primer lugar catapultó a la fama a un pibito llamado Jet Li que años después hizo un par de cosas interesantes en la pantalla grande.

En ese momento Jet ya era noticia en los medios orientales por su desempeño deportivo. En 1974 a los 11 años hizo historia en China al convertirse en el campeón más joven de la disciplina Wushu.

En 1979 se retiró invicto y cuando los productores cinematográficos de Hong Kong lo vieron enseguida quisieron contratarlo para el cine por sus cualidades físicas que eran excepcionales.

Recordemos que tras la muerte de Bruce Lee en 1973 el cine oriental no había podido encontrar una figura que causara la misma sensación.  Jackie Chan ya era famoso pero se dedicaba a propuestas más relacionadas con el humor.

Por otra parte el film resucitó las historias de Kung fu en el cine y generó que millones de personas en todo el mundo se pusieran a estudiarlo junto con el Wushu y otras disciplinas relacionadas con los estudios en los templos Shaolin.

Se estima que durante el tiempo que estuvo en cartel 50 millones de personas vieron esta película en China.

Una de las principales razones por la que esta propuesta enloqueció a la gente se debió a que el director Xinyan Zhang no trabajó con actores sino con un reparto conformado por reconocidos campeones de artes marciales, que se encargaron de realizar todas las coreografías de acción.

Un actor que venía de otro género y contaba con una mínima preparación en Wushu o Kung fu no podía realizar las cosas que hacian los personajes de este film y eso se notó en la pantalla.

De hecho, uno de los principales motivos por los cuales la producción se demoró dos años es que los actores terminaban lastimados por las cosas que hacían en escena y necesitaban recuperarse para seguir con la filmación ya que no usaban dobles de riesgo.

Otra característica importantísima que permitió sobresalir a The Shaolin Temple frente a otras propuestas es que las artes marciales eran retratadas con un enfoque realista.

Es decir, acá no tenés chinos voladores que se baten a duelo en la copa de un árbol o se impulsan 30 metros de un solo salto.

Como no trabajaban con arneses los actores relflejaron el verdadero arte marcial del templo Shaolin y eso hizo la diferencia.

La historia es super sencilla.

Jet Li es un pibito esclavo cuyo padre murió asesinado por un general del ejército. Finalmente logra escapar herido y ¿dónde podía caer desmayado?

En un templo Shaolin!!

Los monjes los entrenan y lo ayudan a concretar su cruzada de venganza que además incluye salvar al Emperador.

A nadie le importó en 1982 que la historia fuera trillada porque la película no da un solo minuto de respiro con las numerosas escenas de acción que son espectaculares.

La secuencia de entrenamiento son una locura y si no me equivoco creo que no existe una sola arma que los estudiantes del templo no usen en el film.

Con todas las películas chinas de este estilo que llevo vistas la verdad que The Shaolin Temple es un clásico que no me deja de sorprender.

Es imposible que no te quedes hipnotizado frente al televisor cuando ves lo que hicieron estos tipos porque no tenés un Jet Lit sino cien!!

Algo que siempre me hizo reír de esta película es que Jet es horrible en las partes cómicas o románticas que tenía la historia. El director esto lo tenía claro entonces enseguida ponía una escena de acción.

Hay un momento donde Li discute con una chica y como no pueden sostener el momento con la actuación porque son malísimos enseguida se empiezan a cagar a palos entre sí. Es muy gracioso.

La verdad que Jet creció muchísimo como actor y es muy loco verlo de adolescente en este gran debut.

Luego de este film hizo las secuelas Kids from Shaolin (1984) y Martial Arts of Shaolin (1986).

Su consagración como estrella de cine en Oriente la obtuvo en los ´90 con la serie Érase una vez en China donde interpretó al legendario héroe Won Fei-hung.

De las seis entregas de la saga Li protagonizó los episodios 1, 2, 3 y 6.

Como mencioné hace unos días, a fin de año se estrena en Hong Kong la remake de The Shaolin Temple, producida y portagonizada por Jackie Chan, que veremos si le hace justicia a la orginal.

La película de 1982 pueden conseguirla en dvd o en internet y si no la vieron no la dejen pasar ya que son esos clásicos grosos que tenés que ver en algún momento de la vida.