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Barbarella: Reina de la Galaxia (1968)

Entre los grandes filmes de culto y placeres culposos del cine Barbarella ocupa un lugar especial, además de sobresalir entre las grandes adaptaciones de cómic que brindó el séptimo arte.

Amo esta película por la experiencia bizarra y psicodélica que brinda y que nunca más se podrá repetir aunque hoy contemos con efectos especiales evolucionados.

En 1968 el productor Dino de Larentiis fue uno de los pioneros en trasladar al cine historietas populares, un concepto que en ese momento no tenía demasiada prioridad en Hollywood.

Salvo por los seriales de los años ´40,  los personajes de estas propuestas estaban relegados a la televisión.

El realizador italiano optó por dos historietas polémicas que en Europa ya había generado bastante escándalo en los medios de prensa.

Me refiero a Diabolik, que ya comenté en el blog, y Barbarella, el clásico de Jean Claude Forest que por entonces se publicaba con éxito desde 1962.

La revista de la reina de la galaxia pasó a la historia por ser el primer cómic en ser catalogado como una obra pornográfica, debido al contenido sexual que se retrataba en los argumentos.

El erotismo en los relatos estaba muy presente y de acuerdo a su autor la heroína representaba a la mujer emancipada de fines de los años ´60 que vivía sus sexualidad con mayor libertad.

Una cuestión muy debatible ya que muchas feministas entienden que en realidad era un personaje sexualizado que se centraba en la explotación de sus atributos físicos.

Esta fue una de las razones por las cuales luego Laureline en el cómic de Valerian tuvo mayor aceptación en la prensa, ya que se acercaba más en su ideología a los movimientos feministas de aquellos días.

En defensa de Barbarella es justo destacar también que fue una de las primeras heroínas de acción en el campo de la ciencia ficción que vivía su sexualidad de un modo similar a James Bond, con la diferencia que ella tenía sexo con hombres, mujeres y alienígenas.

A la hora de adaptar esta propuesta en el cine, Dino de Laurentiis optó por delegar la dirección en Roger Vadim, quien por entonces se había establecido como un director de películas eróticas.

Su primera intención fue darle el rol principal a la modelo Brigitte Bardot, quien había sido la inspiración original de la heroína, pero el productor quería a Jane Fonda, quien en ese momento era la esposa de Vadin.

Hoy cuesta imaginar a otra actriz en este personaje porque Fonda a los 29 años era la encarnación perfecta de Barbarella.

Esta película tranquilamente se podría incluir en la lista de las producciones filmadas sin guión, ya que el argumento se fue gestando a medida que avanzaba el rodaje.

Algo que se nota claramente en el producto final donde no hay un conflicto muy elaborado.

Barbarella por orden del Presidente de la Tierra, es asignada para rescatar a un científico llamado Duran Duran (que luego inspiraría el nombre de la famosa banda musical) y se encuentra perdido en algún planeta del sistema Tau Ceti.

Esa es toda la historia.

A partir de ese concepto Vadin construye una especie de collage de situaciones disparatadas donde la protagonista se encuentra con toda clase de personajes bizarros.

Si bien el erotismo del cómic había sido muy atenuado, este elemento estaba muy presente en la película desde la icónica secuencia de créditos iniciales.

El stripper de Barbarella en los primeros minutos del film establecía el tono que tendría la película en adelante.

Si bien se trata de una obra superficial que no tenía ningún mensaje relevante para expresar en lo referido a la ciencia ficción, la orgía de arte pop que presenta Vadin en los aspectos visuales fue lo que eventualmente convirtió a la película en un clásico de culto.

Te puede gustar más o menos pero no hubo otra producción del género que retratara la psicodelia de los años ´60 como lo hizo esta propuesta.

El diseño de los decorados, los numerosos vestuarios de la protagonistas, la galería de personajes bizarros que aparece en la trama, sumado la música música pop típica de aquellos años, dejan la impresión que Vadin y sus colaboradores hicieron este film bajo los efectos del LSD.

Algunos de los excéntricos individuos que Barbarella encuentra en su aventura, como el ángel ciego Pygar y la Reina Oscura que interpreta Anita Pallenberg (la musa de los Rolling Stones) estaban tomados de la historieta, pero la mayoría provenían de la desquiciada mente de los ochos guionistas que intervinieron en el film.

Entre ellos se destacó el profesor Ping, encarnado por el famoso mimo francés Marcel Marceau, en la primera interpretación con diálogos de su carrera.

Otro elemento famoso de esta película es la máquina de tortura creada por el villano que puede ocasionar la muerte a través de orgasmos y tiene un destino muy gracioso cuando se aplica en Barbarella

Otra recordada escena tiene lugar cuando la protagonista disfruta del sexo con un hombre sin contacto físico, a través de transmisiones neuronales. Una situación que luego se homenajeó en El demoledor, donde Sylvester Stallone y Sandra Bullock recreaban un momento similar.

Aunque las reseñas en 1968 fueron muy negativas con el paso de las décadas la película fue mucho más valorada, especialmente por la fotografía de Claude Renoir, y toda la creatividad que tenía la puesta en escena de los escenarios futuristas.

Más allá que el guión fue claramente improvisado en términos generales Barbarella resultó una gran adaptación del cómic original, donde Jane Fonda capturó muy bien la personalidad de la heroína.

En los últimos años en Hollywood hubo varios proyectos para gestar una remake pero ninguno se llegó a concretar.

El último caso fue el de la serie de televisión que iba a producir Amazon con la dirección de Nicolas Winding Refn (Drive) que se canceló cuando el realizador se bajó del proyecto.

Refn luego expreso en una entrevista «que no es necesario hacer remakes de todos los clásicos» y la verdad que tiene razón porque con todos los efectos especiales modernos de la actualidad no se puede recrear la magia de esa artesanía especial que tuvo la película de Roger Vadin.

Barbarella, no obstante, hace poco tuvo un tremendo regreso a los cómics gracias a la editorial Dynamite, pero ese es un tema para otra nota.

Este era el avance original.

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