Historia de Wonder Woman: Volumen IV

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Capítulo 13: Wonder Woman: Earth One (2016)

El regreso de la heroína de DC tras el ciclo The New 52 no le dio respiro a los fans con diversos proyectos que contribuyeron a restaurar la creación original de Willian Marston en la editorial.

Entre todas esas propuestas Earth One califica probablemente como el cómic más polémico que se concibió con la amazona en las últimas décadas.

Cuando salió a la venta en abril de 2016 dividió las opiniones en la crítica y los lectores con reacciones extremas.

Hubo gente que odió el relato e inclusive devolvió la novela gráfica en las librerías (eso ocurrió en Estados Unidos) pero la obra también tuvo sus defensores.

Se trata de una historia muy particular que no es para todos los gustos y por ese motivo su recepción fue tan controversial.

Antes de meternos de lleno en el tema debo contarles los orígenes del proyecto.

Eart One es una serie de novelas gráficas que surgió en el 2009 y trabaja a los personajes clásicos de la compañía en un universo alternativo.

El concepto se centra en recrear los orígenes de los superhéroes desde una narrativa moderna ambientada en el siglo 21.

Algo parecido a lo que hizo Marvel con la colección Ultimate.

Los primeros tomos de Superman, Batman y Teen Titans contaron con una recepción positiva y eso contribuyó a la inevitable incorporación de Wonder Woman en la colección.

Grant Morrison, quien había sido muy crítico del ciclo de Brian Azarello, presentó una propuesta argumental que fue aceptada por los editores y a raíz de esta elección el autor Greg Rucka abandonó la compañía DC, cuando los directivos rechazaron la versión de Eart One que él quería desarrollar.

Luego lo recompensaron con una tarea mucho más importante, pero eso pertenece a otro capítulo de este informe.

Dentro de lo que había sido hasta ese momento la serie de novelas gráficas Morrison ofrecía una propuesta más jugada.

El artista inglés se animó a restaurar un viejo elemento de los cómics de Wonder Woman que todos los guionistas desde la muerte de William Marston prefirieron ignorar.

Me refiero al contenido erótico relacionado con la cultura BDSM, el fetichismo bondage y los juegos de poder entre la dominación y la sumisión.

En esta obra Morrison le rindíó homenaje al estilo de relatos que presentaba la revista de la heroína en los años ´40.

La trama de origen prácticamente era la misma con algunos cambios.

Entre ellos la reína Hipólita utilizaba el semen de Hércules para crear a Diana y Steve Trevor en este caso era un soldado negro.

El conflicto central presenta a Diana sometida a un juicio en Themyscira por violar las reglas de su comunidad, tras rescatar a Trevor y ayudarlo a volver a la Tierra.

A través de un largo flashback, durante el litigio se construye el origen de la heroína donde Morrison trae de regreso todos los personajes clásicos.

Desde Etta Candy y las Holiday Girls hasta Nubia, la hermana negra de Wonder Woman, que representa la única contrbución positiva que ofreció Robert Kanigher en 1973.

A lo largo de la trama el tema del bondage y su simbolismo tiene un peso enorme, tanto en el arte de las viñetas como en la representación que se hace de la cultura de Themyscira.

Esas característica de la obra de Marston, que ya era rara en los años ´40, genera la misma reacción en Earth One, donde las ataduras con cadena y el rollo de la sumisión tienen un protagonismo notable.

Obviamente el cómic está destinado a un público adulto.

Quienes están famiiarizado con las historas originales pueden entender mejor el homenaje de Morrison, pero para el resto de los lectores es comprensible que esto resulte demasiado raro y por momentos hasta incómodo de leer.

Una cuestion que rescato del cómic es que desarrolla al personaje en un mundo diferente pero nunca distorsiona los principios esenciales de la heroína.

Diana mantiene su esencia más pura y en más de una oportunidad queda retratada esta cuestión.

Uno de los mejores ejemplos lo encontramos en la escena en la que intenta confortar a una anciana que esta por morir en un hospital, cuyo fin es establecer su personalidad compasiva.

Creo que la gran debilidad de esta propuesta radicó en la ausencia de un conflicto más interesante que pemitiera aprovechar mejor los personajes.

Si bien Morrison se la juega un poco más al evocar esa faceta erótica de Marston que DC prefirió esconder durante 70 años, la trama deja cierto sabor amargo con un burdo final que intenta promover la continuación.

Pese a todo no deja de ser una obra interesante que resulta elevada por el arte imponente de Yannick Paquette.

Sobresalen especialmente los diseño de los personajes y la representacion de Themyscira que aporta algunas vilñetas hermosas.

Grant Morrison concibió la historia como una trilogía que se completará el año que viene con la publicación del tercer volumen que nos permitirá tener un panorma más integral de la Wonder Woman: Earth One.

 

 

 

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2 comentarios

  1. Mirá si abré aprendido del mundo WW con este repaso histórico que venís haciendo, que vi la imagen de la portada de Earth One y fue un «Volvió el BDSM de la WW original» jajaja.

    Hay algo que me choca de Diana y como la maneja DC… es un personaje que nació adelantadísimo a su tiempo, con unos creadores que ya su vida era bastante… adelantada -incluso a tiempos de hoy te diría- y sin embargo noto que no se corren mucho del Trevor, heterosexualidad, etc. Y acá cuando vuelve a esas raíces, la mitad la putea y la otra mitad la ama.

    Hugo, vos que sos el especialista, Diana es declarada bi.. ¿explotaron esta faceta en algún momento? ¿hicieron algún What If con una «Steffan Trevor»?

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