Reseña de Black is King

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Calificación : B

Una de las producciones de más controversiales de los últimos años que generó un debate caliente especialmente en los medios de prensa norteamericanos.

Antes de entrar en ese tema debo contarles primero de que va y cómo se originó esta propuesta estrenada el mes pasado en la plataforma Disney +.

A raíz de la horrenda remake live action de El rey león, en el 2019 Beyoncé editó un álbum conceptual titulado Black is King, donde le rindió homenaje a la cultura africana.

Un disco interesante ya que no se limitaba a refritar los temas musicales del film, sino que presentaba canciones originales realizadas en colaboración con músicos y cantantes de ese continente.

Para promocionar el disco la artista filmó un video clip y se enganchó tanto con la temática que luego grabó otros dos y después decidió crear una película que ella se encargó de producir, escribir y dirigir.

El proyecto derivó en un álbum visual que desarrolla un ambicioso musical inspirado por el film de animación.

Todos los videos clips de las canciones construyen un coming of age bizarro que evoca los temas centrales de El rey león.

La trama tiene como protagonista a un príncipe africano desterrado de su reino, tras la muerte de su padre, quien emprende un viaje de autodescubrimiento personal con el fin de crecer y reclamar el trono que le corresponde.

Salvo por Timón y Pumba que quedaron afuera, los personajes principales están inspirados en las figuras de la producción animada.

El protagonista, Folajomi Akinmurele, encarna obviamente la versión humana de Simba y a lo largo del relato aparecen también las representaciones de Nala, Scarf, Mufasa, Sarabi y Rafiki.

La película incluye la narración de James Earl Jones (la clasica voz de Mufasa), quien le puso más onda a este proyecto que a la remake de Jon Favreau y también toma diálogos del film.

Black is King ofrece un espectáculo de una opulencia visual impactante por toda la ambición que presenta su puesta en escena.

Los videos clips están plagados de simbología y elementos esotéricos relacionados con la cultura y mitología africana.

Aunque Beyoncé no dirigió todos los segmentos musicales del film, la realización integral es de ella y demuestra un sentido notable de la estética.

Los numerosos vestuarios y peinados que usa su personaje están relacionados con algún aspecto histórico de la tribus indígenas de esa región.

Su rol, que funciona como una especie de guia espiritual de Simba, estuvo inpirado en la iconorafía de la diosa Oshun, que dentro del panteón africano ocupa un lugar similar al de Afrodita en la mitología griega.

La polémica de Black is King

En Estados Unidos el film se estrenó durante el período que se produjeron las protestas por el  asesinato de Floyd George y dividió bastante las opiniones.

La prensa más liberal la calificó como una obra maestra, pero también tuvo sus detractores que curiosamente (esto me llamó la atención) fueron críticos negros.

Por ejemplo Armond White, de National Review, un miserable y patético Jay Sherman de la vida,, directamente llegó a calificar a Beyoncé de «retardada» en su reseña.

El mismo tipo que consideró a Transformers 2 uno de los mejores estrenos del 2009.

Más allá que White es un periodista con una imagen muy negativa, que fue despedido de Círculos de críticos de Nueva York por la violencia con la que agrede a los artistas (Roger Ebert alguna vez lo calificó como un «burdo troll de internet»), varios de sus argumentos se replicaron en otras reseñas.

El tema es que mucha gente acusa a Beyoncé de «apropiarse de la cultura africana» con un film que explota comercialmente «la moda del Black Live Matters».

Uno de los puntos más conflictivos pasa por el titulo de film que se consideró racista al vincular la raza negra con una jerarquía monárquica que establece una superioridad sobre el resto.

Este es un tema muy parecido a lo que ocurrió hace poco en la Fórmula 1, donde el piloto Lewis Hamilton introdujo en las carreras las cuestiones políticas y sociales relacionadas con la opresión de la raza negra.

Los detractores entienden que las celebridades negras millonarias deberían callarse la boca y no meterse en estos temas, ya que no tienen níngún contacto con la realidad, por lo tanto sus campañas resultan superficiales y banales.

Creo que son dos situaciones diferentes.

Hamilton salió de la nada con su activismo político, de un modo muy exagerado, mientras que Beyoncé hace años que se concentra en estas cuestiones, producto de una madurez que atravesó su carrera y no está mal que eso suceda.

De hecho, Black is King es un trabajo más light de lo que fue su disco Lemonade (2016), donde adoptaba la iconografía e ideología del movimiento de las Panteras negras de los años ´70.

En ese momento también la acusaron de propagar mensajes satanistas dentro de sus canciones y hay cierto sector de la prensa que siempre encuentra una excusa para pegarle por alguna cuestión.

El título de este film tal vez suena un poco pretencioso y se podrían haber evitado los problemas si lo cambiaban por Black is Love o Black is Peace que en cualquiera de los casos era menos arrogante.

En Africa se quejaron por el hecho que la artista nunca se calentó por dar conciertos en ese continente y la plataforma de streaming ni siquiera se encuentra disponible en la región.

Pese a todo, después de ver la película no encuentro argumentos válidos para calificarla de racista.

Más que una expesión politica, en lo personal viví el espectaculo como una encarnación más épica del Waka Waka de Shakira.

Es decir, el musical plantea una celebración de la belleza. mitología e identidad de la cultura africana y la raza negra sin la intención de generar divisiones.

De hecho, el último film de Spike Lee, Da 5 Bloods, se colgó del movimiento Black Live Matters de un modo más burdo que esta incursión cinematográfica de la cantante.

Si bien arrastra ciertos vicios del nefasto Rey león y su oda a la realeza tampoco es para tomarse todo a tan pecho.

La ultrasensibilidad de la gente con estos temas se volvió infumable.

Mi única objeción con esta película, que visualmente es extrarodinaria, pasa por un tema de la dirección central de Beyoncé.

Dentro del relato sentí que faltaron segmentos de transición más sólidos que pudieran unificar mejor las canciones entre los números musicales, como lo hizo Bruce Springsteen en su ópera prima, Western Star.

En este caso el relato no da respiro y después del décimo quinto video clip la verdad es que empezás mirar la hora en el reloj.

Un Dato Loco para cerrar la nota.

En 1994 cuando Disney realizó El rey león, además de plagiar la obra de Osamu Tezuka, Kimba, el león blanco, también perjudicaron a los descendiente del artista africano, Solomon Linda.

Su canción de 1939 , Mbube, fue adaptado en el clásico The Lion Sleep Tonight y en los créditos del film no se le dio ningún reconocimiento a Linda.

Beyoncé incluyó en su película el temá original cantado en Zulu y de ese modo la familia del músico tuvo acceso a las regalías que les correspondían.

Black is King también le dio trabajo a actores, músicos y diseñadores de vestuarios independientes de África que jamás hubieran podido acceder de otro modo a una producción hollywoodense.

Por consiguiente, los méritos de esta obra son más importantes que la controversia que se percibe bastante exagerada.

Si les interesa la propuesta pueden encontrarla con facilidad en internet o esperar a noviembre a que llegue en la plataforma Disney+.

El avance.

 

 

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8 comentarios

  1. Los conceptos de «apropriación cultural» y «racismo» de verdad se descontroló en Estados Unidos. Se usan muy a la ligera para criticar cualquier cosa que le parece sensibles a los más liberales.

    Desde que actores no puedan prestar su voz a personajes que no pertenecen a su étnia por más que no salgan a pantalla (por ejemplo Alison Brie en Bojack Horseman o Hank Azaria en los Simpsons) hasta conciertos que no pueden usar vestimentas o iconografias de otras culturas (caso de Katy Perry usando un kimono para un show).

    Incluso chicos que en Halloween no pueden disfrazarse de otras nacionalidades, pasando por la idea de que Speedy Gonzalez es un estereotipo racista, cuando realmente es un personaje estimado en el mismo México.

    ESto en definitiva límita y lástima mucho lo que se puede hacer desde el punto de vista creativo. Irónicamente creo que vamos a terminar en un punto donde todos los artistas van a estar encasillados por su étnia y nacionalidad, limitando las oportunidades en el ámbito del entretenimiento.

    Pasando en el caso puntual de Back is King, acaso el producto no es válido por no estar lidereado por alguién de nacionalidad africana? Paradójicamente, si ese fuese el caso, tendría una llegada bastante menor al público. Incluso, es muy rescatable que se hayan dado a la tarea de investigar la cultura del lugar y dar trabajo a gente en la Africa misma.

    Tal vez los estadounidenses deberían dejar de ofenderse por otros pueblos y listo.

  2. La sociedad de cristal va a terminar rompiendo todo lo que funcionaba.

    No imagino que sucedería en pleno siglo XXI con Elvis, directamente lo lincharían y prenderían fuego.

    Es una estupidez absoluta que hoy en día cataloguen todo de «expropiación cultural» ¿de qué carajos están hablando? Las culturas se enriquecen cuando se mezclan con otras. ¿o ahora no se va a poder comer comida árabe si no sos árabe? ¿músicos no pueden realizar convers por no ser de X etnia?

    Se están yendo de mambo y son los mismos cabeza de funko que se justifican «en nombre de la libertad».

    Sobre el film de Beyoncé, creo que es una propuesta más honesta y copada para el Rey León que lo que hicieron el año pasado con la remake «Live CGI». Obviamente, no deja de ser el gran William Shakespeare reinterpretado, pero es una vuelta de rosca interesante que se respeta más a pesar de sus falencias.

  3. Perdón por la pregunta medio rara, pero…harías una «review» de Disney+ cuando salga en Noviembre?? Tipo una nota express para resaltar lo mejor de la plataforma, qué contenidos tiene, cosas así. Lo bueno es que rescatan series y películas que hoy día son muy difíciles de conseguir.

    Por cierto, viste la película «Holes» (El Misterio de los Excavadores por estos lares) con Shia LeBeof?? Creo que no la conoce casi nadie, daría para un «Disney Olvidado»??

    Gracias y saludos!!

  4. Hola Frank si máa adelante reseñaré.
    No la vi Holes, la tengo pendiente junto con la de un gorila que salió hace unas semanas.
    Podria integrar «el nuevo Disney olvidado» ja ja.
    Saludos!

  5. Off topic Hugo, falleció Chadwick Boseman, el actor de Pantera Negra. Una pena la verdad. Su ultima peli fue la de Spike Lee, no? Hace un tiempo llamaba la atención su cambio de aspecto, al final era por un cancer de colon. Una perdida muy grande.

  6. Lo que me estruja el corazón con respecto a Chadwick es que en el momento donde su carrera despego y se dirigió directo al estrellato con Civil War fue el mismo año donde le diagnosticaron el cáncer. Hizo todos esos proyectos estando enfermo, que cojones.

  7. Lo más loco es que lo manejó muy bien hasta donde pudo, con una diginidad enorme.
    En febrero fue parte del jurado del concurso de volcadas en el juego de las estrellas de la NBA y si bien se lo veía muy delgado, no tenía la apariencia de un hombre enfermo y estaba muy bien de ánimo.
    Aparentemente la enfermedad se aceleró mal en estos últimos meses.

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