La saga de Matt Helm: The Silencers (1966)

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Después de analizar en detalle todas las películas de James Bond hubo un tema que quedó pendiente y tenia muchas ganas de trabajar.

Me refiero a los clones de James Bond.

Como vimos en la retrospectiva 007 la irrupción de Sean Connery generó una auténtico fenómeno cultural que puso a los espías en el centro del mundo del entretenimiento.

Desde 1964 hasta la fecha la idustria de cine no paró de crear proyectos que parodiaron o intentaron competirle a la franquicia creada por Albert Broccoli.

A lo largo de estas notas iremos conociendo a todos esos espías que intentaron opacar a Bond en diferentes décadas.

La realidad es que la gran mayoria de estos personajes fracasaron terriblememte a la hora de desarrollar una nueva franquicia, más alla que brindaron pasatiempos muy amenos.

No obstante, entre todos los clones hubo uno muy especial que marcó la diferencia y logró tener su propia saga durante el pináculo de fama de Sean Connery como Bond.

Algo que no pudo conseguir ningún otro agente secreto o su versiones femeninas.

Me refiero a .

Antes de meternos de lleno en las películas debo presentarles a este personaje que proviene de la literatura y fue creado por Donald Hamilton en 1960.

Matt era un asesino a sueldo-espía que se dedicaba a desarrollar misiones clandestinas para el gobierno de los Estados Unidos.

Podríamos afirmar que fue un precedente del John Clark de Tom Clancy.

En el campo literario las aventuras de Matt fueron la mayor competencia que tuvo el Bond de Ian Fleming y el motivo de su éxito residió en que era una propuesta diferente.

El personaje inclusive estaba más orientado a ese perfil de anti-héroe que hoy se asociaría con el Punisher de Marvel.

La saga terminó en 1993 y constó de 28 tomos.

 

En 1960 Albert Broccoli disolvió la compañía que había gestado con Irvin Allen, Warwick Films.

La razón se debió que Allen consideraba que las novelas de James Bond era piezas de literatura barata y jamás tendrían éxito en el cine.

Un error de juicio del que más tarde se arrepentiria.

Broccoli desarrolló por su cuenta la saga Bond y cuando empezó a juntar una fortuna con pala Allen decidió gestar su propia saga.

Los libros de Matt Helm, que por entonces eran un éxito comercial, representaban el camino adecuado.

Sin embargo había un problema.

Para 1966 Connery había protagonizado Dr. No, De Rusia con amor, Godfinger y Thunderball y las películas habían sido imbatibles en la taquilla.

Todos los clones que habían aparecido hasta ese momento (y que veremos en otras notas) no obtuvieron buenas recaudaciones y ni siquiera le hacían sombra a 007.

Allen entendió que salir a competirle a Connery y su ex socio en ese momento era un suicidio comercial por lo que tenía que buscar otra manera de llegar al público y aprovechar el fenómeno de los espías en la pantalla grande.

Matt Helm era un personaje diferente a Bond y tenía su potencial pero el productor encontró otra barrera inesperada.

Las grandes estrellas de cine de ese momento, como Paul Newman, se negaban a competir contra Connery porque tenían miedo de hacer el ridículo en la taquilla.

Este incoveniente generó que Allen decidiera convertir a Helm en la cara opuesta de Bond como héroe de acción.

Es decir, en lugar de adaptar las historias violentas de Hamilton optó por trabajar el género desde una visión más humorística. Desde esa perspectiva había un artista que era ideal para el nuevo perfil de Helm: .

El cantante por entonces tenía una enorme popularidad por su show de televisión y los recordados espectáculos que brindaba en Las Vegas con Frank Sinatra y Sammy Davies Jr. 

Cuando Martin se unió al proyecto el personaje de Helm se adaptó más a su personalidad y de ese modo nació la primera película del personaje.

THE SILENCERS

El film de Phil Karlson, quien más tarde se haría famoso por el film de culto Walking Tall (1973), que merece una nota aparte, en este caso tomaba varios elementos de la saga Bond (muy especialmente de Dr.No) y la serie de televisión inglesa The Avengers para trabajar el género con un mayor hincapié en el humor.

No se trataba de una sátira o burla directa de Bond sino que el personaje de Dean Martin tenía un caracter diferente y se interesaba más por concretar una cita con una amante que salvar el mundo.

El Matt Helm del cine no fue otra cosa que el padre de Austin Powers, una creación de Mike Myers que tomaría su mayor influencia de este personaje compuesto por el cantante.

Pese a que la puesta en escena de la producción y las secuencias de acción no estaban al nivel de la franquicia de Broccoli, la película sobresalía en otros aspectos.

En primer lugar el tratamiento de los personajes femeninos.

A diferencia de las chicas Bond de esta etapa de los años ´60, que a menudo se las representaba como un objeto decorativo, las mujeres que acompañaban a Helm tenían una mayor presencia y protagonismo en la trama.

En el primer acto Daliah Lavi, quien luego se destacaría también en Casino Royale (1967), encarnaba una espía que estaba a la altura del protagonista y se desenvolvía con astucia e inteligencia en el conflicto.

Luego traicionaba a Helm y pasaba a componer una villana.

Por su parte Stella Stevens, quien había protagonizado junto a Elvis, Girls! Girls!, Girls! (1962), encarnaba a Gail Hendricks, la espía más torpe del mundo, quien generaba accidentes cada vez que se movía o emprendía alguna acción.

Hacia el final, luego de hacer un desastre a su alrededor cuando disparaba una ametralladora, Dean Martin brindaba una de las frases más graciosas de la película.

«Si hubieras nacido india Custer seguiría vivo».

La química de Stevens con Martin era enorme y juntos conformaban una dupla muy atractiva que sacaba adelante una película que no se tomaba en serio a sí misma.

El rol del villano estuvo a cargo de un excéntrico Victor Buono, quien encarnaba al padre del Doctor Evil de Austin Powers.

Si bien el aspecto de Evil se inpiraba en el enemigo de 007, Ernst Blofeld, el modo de expresarse estaba claramente basado en Tung-Tze, el rol de Buono, quien obviamente presentaba todos los estereotipos racistas hacia la comunidad asiática de los años ´60.

Otro aspecto donde esta producción marcó la diferencia con el resto de los clones de Bond fue en la tremenda banda sonora de Elmer Bernstein, que contrbuyó a darle su propia identidad a la película.

Un disco que además se vendió muy bien por las canciones principales, The Silencers y Santiago, interpretadas por Vicky Carr.

La trama se centraba en los esfuerzos de Matt Helm por evitar que un psícopata millonario detonara una bomba nuclear en los Estados Unidos con el fin de iniciar la Tercera Guerra Mundial.

Aunque no era una idea muy original en esta temática, el 16 de marzo de 1966 The Silencers llegó a los cines de Estados Unidos y contra todo los pronósticos se convirtió en un enorme suceso comercial.

La causa del éxito se relacionó con el hecho que Matt Helm si bien seguía los pasos de Bond ofrecía una experiencia diferente más centrada en el humor y en ese momento el público no lo tomó como una burda copia del espía inglés.

Dean Martin tenía momentos muy divertidos y en las escenas de acción se ponía más serio y sorprendía con su desempeño en las situaciones de tiroteos y peleas.

Cuando Sean Connery se enteró que Martin, como actor y productor de este film, había ganado más plata en una película que él en las cuatro que hizo para la saga Bond, amagó con renunciar a la fraquicia de Broccoli, a menos que  aumentaran considerablemente su salario.

Broccoli lo pudo sostener para una película más que fue You only Live Twice (1967) pero el actor luego se retiró del rol por unos años hasta que volvió con el salario que demandaba en Diamonds are Forever (1971).

A modo de Dato Loco cabe resaltar que The Silencers fue además la primera película de la historia en presentar una escena post-crédito que anticipaba la continuación de la serie.

El suceso de Matt Helm fue tan grande que nueve meses después de la primera entrega se estrenó la segunda aventura con el espía norteamericano, titulada Murderer´s Row.

A continuación pueden ver un clip con imágenes del film y la música de Bernstein.

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8 comentarios

  1. Y claron era un Bond pero en lugar de tener la flema inglesa tenia la onda yanki!!! Y Dean Martin derrochaba carisma contra la frialdad de Connery, muy buena la idea de no querer clonarlo. Supongo que vas a reseñar las de Flint tambien?

  2. Recuerdo haber visto varias películas de este personaje, con ese estilo estrafalario, con onda.
    También tiene la escena con la potencial asesinada, que termina siendo la que recibe la bala de otro asesino, como un escudo humano. Pasaba en alguna película de 007.

    Muy interesantes personajes femeninos.
    Recuerdo en alguna de esta saga actuó Sharon Tate.

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