Double Dare: El documental de Amanda Micheli

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 Double Dare es  un gran documental del 2004 que exploró el mundo de las mujeres que trabajan como doble de riesgo en Hollywood y contó con testimonios exclusivos de Lynda Carter, Steven Spielberg, Lucy Lawless y Quentin Tarantino.

Cuando se estrenó en su momento no tuvo la difusión que habrían conseguido en la actualidad, donde estos temas hoy tienen más espacios en los medios de comunicación.

Sin embargo, la virtud de esta película pasa justamente por el hecho que la directora Amanda Micheli lo hizo por un interés genuino en el tema que no contaba con antecedentes en el cine.

Filmado entre 1997 y el 2003, el documental explora la cultura y filosofía de vida de esas mujeres que eligieron una vocación inusual y desafía los condicionamientos sociales que suelen imponerse a los géneros.

La directora desarrolla estos temas con una premisa muy interesante.

Por un lado se retrata la historia de Jeannie Epper, quien es considerada por sus colegas como la más grande doble de riesgo femenina en la historia de Hollywood.

Su labor más famosa se dio como doble de Lynda Carter en la serie de televisión de Wonder Woman, si bien trabajó en más de 100 películas y pertenece a una familia legendaria dentro de este campo en la industria del cine.

Jeannie, quien actualmente tiene 78 años, hizo su última escena en el 2015 durante el rodaje de Hot Persuit, una comedia con Reese Whitherspoon.

Algo que habla de su tremenda energía y dedicación por lo que es la pasión de su vida.

A ver si queda claro.

Mientras la mayoría de las abuelas jubiladas en el mundo llevan actividades recreativas normales esta mujer trabaja en secuencias de acción, donde debe ser golpearla o atropellada por algún vehículo.

Cuando se produjo Double Dare tenía 56 años y el film retrata sus esfuerzos por mantenerse vigente en la industria.

Una ventaja de las dobles de riesgo es que a diferencias de las actrices normales la edad no representa un impedimento para conseguir trabajo.

Por eso es común que los dobles en general doblen en edad a las estrellas principales.

Sin embargo las mujeres de esta industria no están exentas del sexismo que reina en Hollywood como lo expone en un momento del film Steven Spielberg.

El director de Jurassic Park comenta que si Jeannie Eppers hubiera sido hombre a sus 56 años sería uno de los principales jefes de dobles en las grandes producciones y trabajaría junto al director de la segunda unidad en la creación de las escenas de acción.

Sin embargo, los estudios de cine y los canales de televisión no contratan mujeres para esos cargos.

Un detalle muy interesante de esta historia es que también retrata la intimidad de estos artistas anónimos que no viven precisamente en mansiones lujosas como las grandes estrellas.

En el caso de Epper se muestra claramente que pertenece a una familia de laburantes de clase media que viven en una casa normal de los suburbios de Los Ángeles.

Entre las imágenes más locas se puede ver como en un típico domingo de asado en familia Jeannie le prepara rampas a los nietos chiquitos para que empiecen a saltar en su bicicletas con rueditas.

Por eso el oficio se transmite a lo largo de las diversas generaciones, ya que es algo que los Epper absorben desde la infancia.

El otro eje del documental no es menos interesante y se centra en la otra cara de esta historia.

Las nuevas figuras que intentan abrirse camino en Hollywood.

Para trabajar esta cuestión la directora micheli escogió el caso de Zoe Bell, una joven profesional de Nueva Zelanda que se hizo notar a fines de los ´90 como la doble de Lucy Lawless en la serie Xena: Warrior Princess de Sam Raimi.

Luego de ver su trabajo Jeannie Epper se convirtió en su madrina en la industria y se encargó de promocionarla entre sus contactos porque veía que Bell tenía un talento especial.

La película sigue durante un periodo de cinco años el sacrifico que hizo alejada de su familia en otro país para poder insertarse en Hollywood.

La cámara retrata en vivo el momento que cambiaría para siempre su vida, en lo que representa una de las escenas más emocionantes del documental.

Durante un curso de entrenamiento organizado por la familia Epper el jefe de dobles de un tal Quentin Tarantino se le acerca a Jeannie y le pregunta si Zoe podría hacer una prueba para una película.

El trabajo sería doblar a Uma Thurman en una producción llamada Kill Bill.

La cámara de Michelli sigue a Zoe y Jeannie en el día de las audiciones donde se encuentran con el maestro Yuen Wo-Ping y un Tarantino descalzo que tiene una vincha samurái en su cabeza.

Aunque las pruebas para Belle no salen muy bien, ya que comete algunos errores,  los rostros de Tarantino y Ping deja claro que se enamoraron de ella para el rol.

Cuando se hizo esta película era una incógnita el futuro que podría tener Zoe en el mundo del cine, sobre todo después de un grave accidente que tuvo durante la etapa final del rodaje de Kill Bill, que le llevó varios meses de recuperación.

Hoy en el 2019 es considerada la mejor especialista de riesgo que surgió en las últimas décadas y desde aquel primer trabajo como doble de Uma Thurman nunca dejó de trabajar en Hollywood en numerosas películas y series de televisión famosas.

Tarantino desde entonces la contrató para todas sus películas y este año se la pudo ver como actriz en Había una vez en Hollywood, donde interpreta a la esposa de Kurt Russell que despide al personaje de Brad Pitt, tras la pelea con Bruce Lee.

 Double Dare también documenta la amistad entre Zoe Bell y Jeannie Epper que se consolidó en todos estos años.

Una muy buena película para adentrarse en un mundo muy especial relacionado con el cine que suele ser subestimado.

El avance del documental.

 

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3 Comentarios

  1. Que profesión rara y cómo debés tener que tener no solo fuerza física para soportar esas cosas sino mental para que no te coma la cabeza el saber que por ahí la fama que se lleva la estrella principal es porque vos le pusiste el lomo y a vos no te reconoce ni tu vieja. No debe ser nada fácil estar en esos zapatos.

    Yo el que en su momento pensé que iba a pegar el salto desde las sombras a las primeras planas era Ray Park después del soberbio Darth Maul de Episodio I, pero siempre fue un tapado, aunque de Snake Eyes en las Gi-Joe se lo puede disfrutar pero siempre así, literalmente tapado por un personaje. Una lástima

  2. Eso que mencionás Arquero está muy presente en la película y te lo muestran en el modo que viven los stunts que son laburantes como cualquier otro rubro, con la diferencia que no tienen los privilegios de las grandes estrellas y ganan mucha menos plata.

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