Reseña de La música de mi vida

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Calificación: A-

 La música de mi vida es una película de visión obligatoria para todo fan de Bruce Springsteen por la intensa experiencia emocional que ofrece.

Aquellos que no tienen una afinidad con este artista o simplemente cuentan con alguna referencia no la experimentarán con la misma pasión porque resultará un temática ajena.

La trama está inspirada en la historia real del periodista paquistaní del diario The Guadian, Sarfaz Manzoor y se centra en el período de formación en su juventud y la influencia que tuvo la obra de Springsteen en su vida y la vocación que adoptó.

La directora de la recordada Bending like Beckham (uno de los primeros trabajos de Keira Knightley), Gurinder Chadha, construye un coming of age ambientado en la Inglaterra de Margareth Thatcher, a mediados de los años ´80, con una particularidad especial.

Su obra establece una conexión muy especial con los fans de Springsteen fuera de los Estados Unidos, quienes probablemente vivieron situaciones similares en su juventud.

Si pertenecés a ese grupo en cierta manera la historia del joven Javed Khan es también la tuya y por eso te vas a identificar con numerosas cuestiones que se trabajan en este relato.

En principio la extraña situación de tener devoción por un artista que nunca tuvo una masividad popular en otras culturas.

«¿Cómo podés idolatrar a un yankee que no tiene nada que ver con tu país ni el mundo donde te criaste?»

Típico cuestionamiento que los seguidores del Jefe enfrentaron en más de una oportunidad como si la conexión con el arte se definiera con un pasaporte.

Si sos fan de Bruce siempre fuiste un poquito freak y no estuviste muy acompañado en el culto de esta pasión, tal cual le ocurre al protagonista del film.

En el caso de Javed al menos tenía un amigo con el que podía compartir su música favorita mientras que otros tuvieron que hacerlo en soledad.

Hay una escena estupenda que retrata a la perfección esta cuestión.

El protagonista emprende toda una odisea épica para comprar una entrada a su primer concierto de Bruce y cuando llega al negocio descubre que sobran las entradas porque nadie está interesado en ese recital.

Esos detalles hermosos que le añade la directora al film generan una conexión muy especial con el personaje principal y las situaciones que afronta.

La música de mi vida no es otra cosa que una celebración pasional del mensaje universal del arte de Springsteen y de esa banda de sonido que ocupa un lugar especial en el corazón de millones de personas alrededor del mundo.

En mi caso, que escucho a Bruce desde que tengo seis años, obviamente viví este estreno de un modo muy especial porque está estrechamente vinculada con cuestiones muy personales.

Desde el momento en que suena la primera canción, «Dancing in the Dark«, se movilizan un montón sentimientos que no dejan de aflorar hasta el emotivo final, donde se resume de un modo contundente la relación que tienen los fans con este artista.

El tema va más allá del simple idilio adolescente y describe muy bien como esos temas musicales emblemáticos cimentaron el carácter y la manera de ver la vida de tanta gente.

Las mayores cualidades de esta producción se encuentran en la gran interpretación del debutante Viveik Kalra, quien demuestra un gran dominio para desenvolverse en el drama y la comedia y por supuesto la banda de sonido.

La directora Guadar construye su relato con los temas clásicos del período de culto de Bruce, que va del disco “Darkness on the Edge of Town” hasta “Born in the Usa”.

Más allá de la oda al arte de Sprinsgteen, el film además desarrolla muy bien todo el contexto político y social durante los años que Margareth Thatcher ejerció el poder como la Primera Ministro del Reino Unido.

La dirección de Chadha también aborda con muchos detalles las tradiciones culturales de las familias musulmanas y ese vínculo por momentos asfixiantes (desde la mirada occidental) que tienen los padres con sus hijos.

En ese sentido resulta inquietante el notable paralelismo que se percibe en la relación conflictiva que Sarfaz Manzoor tuvo con su padre y la historia personal de Springsteen que no fue tan distinta.

En lo referido a la puesta en escena de los años ´80, la producción es impecable y retrata con muchos detalles la cultura popular de ese período.

Ahora bien, más allá del amor que le tengo a Bruce y los sentimientos emotivos que me despertó el film, tengo que ser honesto en la reseña y mencionar que La música de mi vida no está exenta de algunas objeciones.

En primer lugar, creo que la directora se excedió por momentos con la extrema indulgencia e idolatría a la figura de Springsteen que deriva en algunas situaciones un poco incómodas de ver.

Un ejemplo es la escena en que el protagonista y su amigo se plantan frente a unos bullies citando en voz alta, como pastores evangélicos, estrofas de “Badlands”.

Me pareció demasiado.

Después hay un par de secuencias musicales estilo Mamma Mia, con “Thunder Road” y “Born to Run” donde se incluyen situaciones exageradas que generan la misma reacción.

“Jungleland” con el memorable solo de saxo sale mejor parada en una  buena escena dramática.

Banco a muerte la pasión por Bruce pero me parece que esas secuencias musicales podían haber tenido otro tratamiento. Cameron Crowe hubiera hecho algo fantástico con el mismo concepto.

Por otra parte, me molestó un poco que no hubiera una mínima mención en la historia o a través de imágenes a los muchachos de la E-Street Band que son el corazón y alma de la música de Springsteen.

Sin el talento y apoyo de Clarence Clemons, Stevie Van Zandt, Danny Fedirici, Roy Bittan, Nils Lofgren y Garry Tallent la historia de Bruce hubiera sido muy diferente.

Esto no desmerece su labor como compositor, que además brindó discos solistas enormes como “Nebraska” y “The Ghost of Tom Joad”, pero detrás de su éxito hubo una banda tremenda que merecía su reconocimiento.

Por lo menos mostrarlos a todos en un póster, no era tan complicado.

Al margen de estos detalles, La música de mi vida es una gran película que ningún fan del Jefe debería dejar pasar en el cine.

El Dato Loco:

Esta producción representa la redención cinematográfica de la canción «I ll Stand By You» que suena en los créditos finales.

Un tema que Bruce compuso originalmente para la primera película de Harry Potter pero los productores se la rechazaron en su momento.

Finalmente encontró su lugar en el cierre de esta propuesta.

 

 

 

 

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4 Comentarios

  1. Ya me parecía raro ver la película en los estrenos de la semana y que no hubiera reseña tuya…Parece del tipo de películas que me pueden llegar a gustar, todos siempre tuvimos una banda que nos gustaba «a nosotros solos» y que el resto no entendía por qué y nosotros no podemos entender por qué al resto no le pasa lo que nos pasa a nosotros.

    Lo que decís de la escena de la entrada me hizo acordar a cuando vino por segunda vez Dave Matthews, tocaba en el Luna. Me acuerdo que cuando vi el cartel estaba como loco y no tenía guita, pensaba que las entradas iban a volar y ponele un mes antes del recital me tiré a ver si conseguía algo y si, habían! Yo pensaba que se agotaban en minutos.

  2. Que bueno -y loco- resultan conceptos así de una película y artistas. Como marcan las bandas y artistas el coming-of-age de uno.

    Es cierto lo del pasaporte! Me ha pasado que amigos y conocidos escuchaban cumbia o demás y yo estaba con Made in Japan de Purple o Appetite for Destruction de los Guns. También es cierto que hoy en día con las redes, encontrar otros «marginados» como uno es más fácil jaja.

    Sobre el tema de Bruce de Harry Potter ¿se incluyó la versión de estudio? Porque siempre escuché versiones que tenian una calidad de sonido medio pedorra (como grabadas en una heladera)

    Gracias Hugo!

  3. Es verdad lo que mencionás Juan, hoy con internet la conexión de la gente en estos temas es completamente diferente y es más fácil encontrar otras personas que compartan los mismos gustos.
    Sí, la versión que suena en la película es de estudio y se escucha perfectamente.
    Saludos!

  4. Siempre respeté mucho la trayectoria de Springsteen, aunque nunca me terminó de atraer. Tampoco nunca forcé a que eso pasara. Solo recuerdo que allá por el 2009, cuando hizo “The Wrestler”, me voló la cabeza (aunque creo que influyó también como el tema encajaba en ese peliculón de Mickey Rourke).

    Después de ver este post ayer, se me dió por escuchar “I ll stand by you” y la disfruté mucho, así que hoy empecé con la discografía y por ahora los resultados son más que positivos! Para colmo, por lo que anduve viendo, tu blog viene de 10 en cuanto recomendaciones de material de él, así que lo voy a tratar de exprimir lo mejor posible 😄

    Abrazo enorme genio!

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