Retrospectiva Dark Universe: The Black Castle (1952)

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Un joya olvidada del que representó el regreso de los misterios macabros en la franquicia tras la irrupción de Abbott y Costello.

Esta película no es muy popular y es una lástima ya que ofrece una propuesta muy especial.

The Black Castle, conocida también en castellano como El castillo del ogro (traducción inexplicable ya que no hay ningún ogro en la trama), fue una producción que presentó una interesante combinación de géneros.

El director Nathan H. Juran, quien fue responsable del clásico de ciencia ficción El ataque de la mujer de 50 pies, en este caso tomó los elementos cotidianos del cine noir, que estaba de moda en ese momento, para adaptarlos en un contexto medieval.

El resultado es un policial negro que se desarrolla dentro de un ambiente gótico, donde también entra en juego el cine de horror.

Una película muy especial por esta particular fusión que le otorgaba a la trama una atmósfera especial.

Richard Greene, quien uno años después se haría famoso como el Robin Hood de la televisión, en The Black Castle interpretaba a un caballero inglés que investigaba la extraña desaparición de dos amigos.

Un hecho que estaba relacionado con la siniestras actividades del Conde Carl Von Buno, quien tenía cuentas pendientes con las fuerzas inglesas tras una derrota que habían sufrido sus tropas en Afríca.

Este personaje estuvo interpretado por Stephen McNally, un actor recordado por ser un especialista en encarnar villanos dentro del género western. Un caso parecido al de Jack Palance quien por lo general era contratado en esta clase de roles.

El conde Bruno revivía de alguna manera la clase de psicópatas que en el pasado habían sido parte del Dark Universe.

La película representó también uno de los trabajos finales de Rita Corday, que fue popular en los años ´40 y luego se retiró del cine para dedicarse a la crianza de sus hijos.

En papeles secundarios también tenían buenos momentos dos íconos de la franquicia como Boris Karloff y Lon Chaney Jr,

Los elementos de terror en esta obras fueron más sutiles y recién aparecían en el tramo final de la historia que se centraba en el castillo que le da título al film.

El concepto de desarrollar un policial medieval fue muy interesante y la verdad que no se volvió a trabajar en otras películas en años posteriores.

Otra de las grandes virtudes de The Black Castle se encuentra en el fascinante diseño de producción.

Todas las ambientaciones y el decorado del castillo fueron increíbles y estaban a la altura de lo que uno estaba acostumbrado a ver en el Dark Universe.

Aunque no fue un suceso comercial en el momento de su estreno el film fue bien recibido por la prensa y en la actualidad se destaca entre las grandes rarezas de la franquicia.

Un fragmento del film.

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