Retrospectiva Dark Universe: The Climax (1944)

Uno de los filmes más aburridos del Dark Universe que resultó un fiasco comercial en 1944, pese a su merecida nominación al Oscar en la categoría de Mejor Dirección de arte.

Un proyecto que originalmente se concibió con la continuación de El fantasma de la Ópera, que un años atrás había protagonizado Claude Rains.

El suceso en la taquilla y las reseñas, sumado a los dos premios Oscars que obtuvo en la dirección de arte y fotografía contribuyeron a que los productores de Universal enseguida le dieran luz verde a la segunda entrega.

Sin embargo la complicada agenda labora de Rains impidió que el actor pudiera ser parte del proyecto y los problemas en el guión para revivir al Fantasma generaron que la idea original tuviera que ser modificada.

Así nació la soporífera The Climax que no fue otra cosa que una remake mala de la obra original de Gaston Leroux.

La película fue promocionada con el regreso de Boris Karloff al estudio, cuya última participación en esta franquicia había sido en la olvidable Black Friday, una propuesta clase B de ciencia ficción.

Susanna Foster, quien había sido la protagonista de la película del Fantasma de la Ópera, fue la única integrante del reparto original que regresó para este proyecto.

Karloff, para variar, interpretaba a un doctor loco que había matado a su novia, una famosa cantante lírica. Un crimen que había quedado impune.

Años después el hombre descubre a una joven cantante de ópera (Foster) que le recuerda a su amante y el psicópata se obsesiona con la idea de secuestrarla para que cante sólo para él.

En esta premisa encontramos una clara relación con la obra de Leroux en lo referido a la obsesión que tenia el fantasma Erick con Christine Daaé.

La diferencia es que el villano de Karloff no aparecía enmascarado y carecía del misterio que tenía el personaje original.

Universal delegó la dirección en George Waggner, quien había sido responsable de relanzar la historia del hombre lobo con Lon Chaney Jr. en 1941.

El director intentó combinar el género musical con el terror como lo había hecho Arhtur Lubin en la película con Claude Rains pero en este caso el concepto no funcionó, en parte debido a un guión desapasionado y monótono.

La historia básicamente era un refrito de El Fantasma de la Ópera sin el atractivo que tenían los personajes originales y esto afectó muchísimo al producto final.

Un año atrás se había contado un conflicto similar y la labor del director Waggner no ofrecía ningún enfoque novedoso.

Por otra parte, la secuencias musicales eran muy aburridas y también copiaban a la entrega anterior, con la particularidad que las canciones ahora eran completamente olvidables.

Pese a todo The Climax se lució en el diseño de producción y los vestuarios que eran espectaculares y se lucían más con el sistema Technicolor.

Sin embargo, ante la falta de un conflicto más sólido y original el público se aburrió bastante (y con razón) cuando llegó a los cines y los malos comentarios perjudicaron su desempeño en la taquilla.

En Universal no perdieron el tiempo.

The Climax llegó a los cines el 20 de octubre de 1944 y para el 1 de diciembre el Dark Universe recuperó la confianza de sus seguidores con una de las propuestas más esperadas de aquel año.

Todos los monstruos clásicos se preparaban para reunirse en la casa de Frankenstein.

El avance de original de The Climax.

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