Traición al amanecer (1988)

, Mel GibsonMichelle Pfeiffer en un policial negro dirigido y escrito por Robert Towne, el guionista de Barrio Chino.

¿Qué puede salir mal?

Nada, pero por alguna razón los críticos de 1988 se ensañaron bastante con esta producción que fue mejor recibida por el público y en la actualidad se la valora más todavía.

Probablemente por la cantidad de filmes mediocres que se estrenan a menudo.

Traición al amanecer (Tequila Sunrise) no es una obra maestra ni una propuesta esencial del género pero brinda un espectáculo más que entretenido con su tres protagonistas.

En este proyecto Robert Towne claramente intentó explotar el furor que había en ese momento con la serie División Miami que se encontraba en el pináculo de su popularidad.

La trama tiene todo los ingredientes clásicos del programa y su premisa tranquilamente podría haber sido un capituló más de la obra de Michael Mann.

El conflicto de esta propuesta trabaja una idea clásica que cuenta con varios antecedentes, especialmente en el cine gángster.

Mel Gibson y Kurt Russell interpretan a dos amigos que al crecer toman caminos diferentes en a vida.

Mac (Gibson) termina vinculado con el mundo del crimen organizado y el tráfico de drogas y Nick (Russell) se convierte en un ambicioso agente del FBI.

Eventualmente ambos se enamoran de la misma mujer (Pfeiffer).

Hasta acá parece una clara remake de Manhattan Melodrama (1934) con Clark Gable, Myrna Loy y William Powell, con la diferencia que el rol de Powell era un fiscal en lugar de policía.

La vuelta que la da Town a este concepto es que la moralidad de los personajes está mucho menos definida en sus personalidades.

Gibson es el delincuente que busca enderezar su vida y te compra con su personalidad carismática, mientras que Kurt, que en teoría es el “bueno” se presenta como un hombre manipulador que está dispuesto a hacer cualquier cosa por ascender en su carrera.

La incógnita que se plantea en el relato es si la ambición de Nick llega tan lejos como para arrestar al mejor amigo de su infancia, que es un criminal buscado por la autoridades.

En torno a esta idea Towne crea una buena intriga policial donde en ocasiones complica la trama más de lo necesario, algo que impide seguir con la claridad el desarrollo de los hechos. Muchos críticos en 1988 le pegaron al film por esta cuestión y la verdad que es un argumento irrefutable.

Sin embargo, eso no la convierte en una mala película.

La química entre Gibson y Rusell es excelente y también sobresalen en roles secundarios T.J.Nelson y Raul Julia como un traficante mexicano.

Al margen de la notable fotografía y el tema de las drogas, otro aspecto de este film que remite a División Miami es el aspecto del personaje de Kurt.

El agente Nick Frescia de Kurt presenta un vestuario, cuya elegancia remite inevitablemente al detective Sonny Crockett que inmortalizó Don Johnson.

El guión de Towne tiene sus problemas pero el film brinda un policial ameno que se disfruta mucho si sos seguidor de alguno de los protagonistas.

Aunque la prensa no trató muy bien a esta producción Traición al amanecer se destacó entre los principales estrenos taquilleros de 1988 al recaudar más de 100 millones de dólares.

 

5 Comentarios

  1. PELICULÓN!! Es cierto que se enrosca en si misma pero las actuaciones de esos 3 fué tremenda! La banda de sonido también sumó mucho y la fotografía era de lo mejor para una película de finales de los 80.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.