Historia de Wonder Woman: Volumen II

Capítulo 63: La era de John Byrne (Tercera parte)

Probablemente el cambio más relevante en el cómic de Wonder Woman en los años ´90 se relacionó con la representación de la sociedad de las  Amazonas y el feminismo idealizado.

En los años ´40 Willian Marston concibió a las guerreras de Isla Paraíso como una comunidad utópica donde las mujeres eran seres sabios, compresivos y perfectos.

Una idea que provenía de su creencia personal que el sexo femenino eran seres superiores que podrían conducir la humanidad a un destino más prospero.

Lo que Marston optaba por ignorar en su ideología era que las mujeres también son seres humanos y como tales no son inmunes a la corrupción, la codicia, la manipulación y la violencia.

A partir de la década de 1990 los autores del cómic de Wonder Woman empezaron a cuestionar estos conceptos de Marston para retratar a las amazonas con una mayor complejidad.

De ese modo, Themyscira dejó de ser esa isla idílica de hippies que convivían en armonía con el universo para convertirse en un lugar más caótico con conflictos políticos internos que enfrentaban a sus habitantes entre sí.

En justo destacar que los orígenes de este cambio habían tenido lugar apróximadamente a comienzos de los años ´80 donde la Reina Hipólita se convirtió en una maquina de hacer desastres para complicarle la vida a Diana.

Este vínculo madre e hija que había gozado de una relación saludable en la era de George Pérez, con Hipólita en el rol de una líder positiva que era el sostén espiritual de la heroína, en 1995 cambió drásticamente.

Durante la segunda etapa de John Byrne la madre de Wonder Woman tuvo un rol fundamental en el conflicto, donde tuvo que pagar un gran precio por sus acciones irresponsables.

Aunque Artemis había resucitado y luego se convirtió en una de las aliadas principales de Diana, Hipólita se exilió de Themyscira en la Tierra ya que ella había sido responsable de su muerte.

Alejada de las responsabilidades de la isla de las amazonas, la ex reina vivía en los Estados Unidos bajo el nombre de Polly donde experimentaba una existencia humana.

A partir del número 123 (julio de 1997) Byrne empezó a desarrollar una larga historia con varias subtramas que tendrían importantes consecuencias en la historia de la protagonista.

La muerte de Wonder Woman

En la etapa anterior de Byrne durante el período de William Messner Loebs, Hipólita había debilitado a su hija con un hechizo para que perdiera su rol de Wonder Woman en un duelo frente a Artemis.

La Reina había tenido la visión que su hija iba a morir en una batalla en la Tierra y para salvarla planeaba que Artemis asumiera el rol de Diana y eventualmente ella falleciera en su lugar.

Tras el enfrentamiento con Darkseid los poderes de Wonder Woman se empezaron a debilitar progresivamente y su cuerpo de a poco se fue revirtiendo a una figura de cera.

El autor entonces introdujo en la trama a Neron, el villano de moda de DC en ese momento, que era una demonio que en 1995 había protagonizado la miniserie Underwold Unleash, que para variar había ignorado por completo la presencia de la princesa amazona.

Neron secuestraba a Diana, Cassie Sandmark y Artemis para atraer a su enemigo el demonio Etrigan.

En una batalla contra el villano, una Diana completamente debilitada termina gravemente herida y para sorpresa de todo el mundo fallecía unos días después.

Hipólita finalmente descubría que el destino que había intentado cambiar se hacía realidad y la muerte de su hija era su responsabilidad.

Sin embargo el drama tomaba un giro inesperado cuando intervenía la diosa Hera, quien decidía restaurar la vida de Wonder Woman con una pequeña adición.

Por todo su sacrificio desde que asumió sus tareas en la Tierra los dioses del Olimpo convierten a Diana en la diosa de la verdad.

Una especie de upgrade en el mundo de los superhéroes que la volvía más poderosa de lo que ya era.

Sin embargo, los dioses le recuerdan a la protagonista que no se puede estar en la misa y la procesión a la vez y su tarea como justiciera llega a su fin.

Para rendirle honor a su hija entonces Hipólita decidía asumir el rol de Wonder Woman en la Tierra y en el medio de todos este lío Zeus bendecía con poderes a Cassie Sandmark por motivos que recién se revelarían en el siglo 21.

Creo que el único error que cometió George Pérez en su etapa a cargo del cómic fue el hecho Diana tuviera 25 cuando llega a la Tierra por primera vez. Prefiero la idea de la Diana milenaria, como la de la serie de televisión, que había peleado en la Segunda Guerra Mundial y luego regresaba a la sociedad moderna”, expresó John Byrne en una entrevista para explicar estos cambios curiosos que le dio a la historieta.

Al final  Polly asumía el rol de Wonder Woman y en su primera intervención contra una banda de delincuentes dejaba manco a uno de los ladrones.

 

A diferencia de Diana que abordaba los conflictos desde una perspectiva pacifista su madre se desempeñaba como una guerrera más violenta, algo que le traía problemas con la comunidad de superhéroes.

Byrne en este período se salió con la suya en su capricho de trabajar a Wonder Woman en la Segunda Guerra Mundial y Polly viajaba en el tiempo a los años ´40 donde compartía aventuras con la Sociedad de la Justicia.

La vida como diosa de la verdad resultaba una existencia tediosa para Diana, quien al ver que su madre estaba en cualquiera viajando por el tiempo empezaba a gestar su regreso en la Tierra.

 Un nuevo origen para Donna Troy

Sí, John Byrne tampoco pudo evitar la tentación de modificar, otra vez, el origen del personaje de cómics más complicado en la historia de este arte.

En la parte final de su período como guionista de Wonder Woman, el autor se propuso establecer una nueva identidad para la sufrida miembro de los Titans.

Byrne volvía a las fuentes de la heroína pero le daba un giro a la trama.

Donna había sido creada por la amazonas como un duplicado mágico de Diana, para que la princesa tuviera otra niña con quien jugar durante su infancia. Un concepto de la Era de Plata introducido en esta revista en los años ´50.

La novedad ahora era que una hechicera llamada Dark Angel, enemiga de la Reina Hipólita, había secuestrado a Donna al confundirla con Diana, y la condenaba a vivir a una serie de existencias trágicas donde ella no tenía recuerdo de sus vivencias hasta que la villana aparecía e iniciaba un nuevo ciclo de vida.

En el clímax de esta complejo trama que era algo complicada de seguir, Diana, Hipólita y Wally West conseguían restaurar a la Donna original, quien pasaba a convertirse en la hermana oficial de Wonder Woman.

Aunque el desenlace fue bastante caótico Byrne logró dejar el cómic bastante ordenado en agosto de 1998 con el número 138 que representaba su despedida de la revista.

Donna Troy con un nuevo traje pasaba a tener una relación mucho más estrecha con Diana y le cedía el rol de Wonder Girl a Cassie Sandmark, quien sería entrenada por Artemis.

Hipólita volvía a gobernar Themyscira y su hija regresaba otra vez como Wonder Woman en una gran ilustración final de Byrne que incluía un guiño a la conclusión del relanzamiento de Superman en 1986.

Después de tanto drama, cambio de roles y problemas de identidad, el mundo de Themyscira estaba en orden otra vez.

Aunque estos tres años que duraron la etapa de Byrne no sobresalen entre los trabajos más relevantes del polémico escritor, para esta revista fue un periodo importante donde volvió a capturar la atención de los lectores que no eran fan del personaje.

No puedo dejar de resaltar la excelente tarea de Patricia Mulhivill, en mi opinión la mejor entintadora que tuvo el cómic de Wonder Woman, quien potenció las detalladas ilustraciones del autor.

John Byrne le dio estabilidad al mundo de la heroína y contribuyó a que la amazona se preparara para recibir un nuevo siglo con una historieta más interesante en materia de contenidos.

3 Comentarios

  1. Es un hallazgo de matar a Diana de Themyscira, por culpa de las buenas intenciones de la reina Hipolita. Lo que tiene gran influencia de las tragedias griegas, donde el acto para evitar el destino, es lo que lo provoca. Y con la muerte de Artemis, también responsabilidad de Hipolita.

    Un hallazgo los personajes de Donna y Casandra.

  2. Una pregunta Hugo: En que momento de todas estas historias WW gano el poder de volar?

    Se que no siempre pudo y tengo la duda clavada hace rato

  3. ja ja ya los respondí varias veces eso Darío. Es un tema que genera curiosidad.
    Wonder Woman originalmente obtuvo el poder de volar en 1956, con el inicio de la etapa de Robert Kanigher aunque de un modo limitado. Esa fue una de las razones también por las que tuvo el avión invisible hasta mediados de los ´80.

    Ya en la era moderna con el relanzamiento de 1987 a cargo de George Pérez la habilidad de volar se estableció de manera definitiva, aunque de un modo progresivo. Primero lo hacía con una sandalias que le daba el dio Hermes y luego los dioses griego le daban la capacidad de volar en su totalidad.

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