Retrospectiva Dark Universe: El misterio de Edwin Drood (1935)

1935 fue un año que marcó una bisagra en la historia del Dark Universe.

No sólo porque se estrenaron cuatro películas de la franquicia durante un período de doce meses, sino que además el estudio Universal atravesó una importante transformación.

Ya sea porque se dejó llevar por los laureles de las críticas o tal vez su compromiso con el género de terror era incondicional, Carl Laemmle Junior  en ese momento estaba completamente descontrolado y los socios de su padre empezaron a perder la paciencia.

El problema fue que Jr. a raíz de la buena repercusión que tuvieron los primeros filmes del Dark Universe, el joven productor adquirió el hábito de excederse con los presupuestos.

Con cada nuevo proyecto se incrementaba la inversión en la franquicia, sin embargo los filmes no generaban mucho dinero porque los Estados Unidos se encontraban todavía bajos los efectos de la Depresión.

Por consiguiente, el consumo no estaba lo suficientemente activado para que el estudio pudiera obtener una ganancia frente a los presupuestos que generaban estas producciones.

En el año del descontrol Laemmle Jr gastó tanto plata en el Dark Universe y otros filmes fallidos que puso a la compañía al borde la quiebra.

Si bien en el caso del género de terror las películas luego se convirtieron en clásicos indiscutidos del séptimo arte, sus resultados comerciales no fueron buenos y esto llevó a Universal a la ruina.

De hecho para completar la filmación del musical, Show Boat, que el director James Whale (Frankenstein) escogería luego como su obra favorita, Laemmle Jr. tuvo que pedir un préstamo a una financiera, algo que era inédito en la industria del cine de ese momento.

Así fue que en una movida que no tenía precedentes en la historia de Hollywood, la junta directiva de Universal dispuso despedir a Carl Laemmle, el padre fundador del estudio, junto con su hijo.

En realidad los presionaron para que se desvincularan de la empresa antes que el estudio cerrara sus puertas para siempre.

En 1936 no les quedó otra alternativa que vender las acciones que tenían y de esa manera perdieron la empresa familiar que había transformado la cultura del entretenimiento.

Un ejemplo contundente de como funciona la industria del cine norteamericano. Un día podés ser el rey del mundo y tenerlo todo y a la semana siguiente desapareciste del mapa.

A los 28 años la carrera de Carl Laemmle Junior llegó a su fin. El joven que había cimentado las bases del género de terror en Hollywood estaba acabado y nunca más pudo volver a trabajar en este campo.

Su padre falleció un tiempo después en 1939 mientras que el creador del Dark Universe murió a los 71 años en 1979.

De esa manera Universal quedó en manos de la compañía Standard Capital y Charles R. Rogers fue designado presidente del estudio.

En la próximas entregas repasaremos estas últimas películas de 1935 que fueron concebidas por Laemmle Junior.

En febrero de ese año llegó a las salas El misterio de Edwin Drood, una propuesta de misterio basada en la última novela de Charles Dickens, que el autor nunca llegó a concluir debido a su fallecimiento en 1870.

La trama tenía como protagonista al maestro de un coro adicto al opio, interpretado por Claude Raines (El hombre invisible), quien se obsesionaba con una chica más joven.

Obviamente el personaje era retratado como un psicópata que cometía una serie de crímenes para conseguir su objetivo.

En otras palabras, quien se interponía en su camino terminaba estrangulado.

Esta propuesta fue un fracaso comercial que se podía haber evitado.

En 1934 la adaptación de Grandes esperanzas, dirigida por Stuart Walker había sido un fracaso económico para Universal.

¿Qué hizo Laemmle Junior?

Un año después produjo otra historia de Dickens y delegó la dirección en el mismo realizador que previamente había filmado una película que no tuvo buenas reseñas y resultó un fiasco comercial.

Este tipo de actitudes fueron las que colmaron la paciencia en la junta directiva del estudio.

El problema con El misterio de Edwin Drood es que fue una película aburrida y predecible, donde Walker no lograba generar entusiasmo con la historia de suspenso.

La presencia de Claude Rains era el principal atractivo en esta historia que en realidad estaba más en sintonía con el melodrama que el thriller o el cine de horror.

Esa cuestión también le jugó en contra porque se promocionaba como una obra de terror y la trama se enfocaba en un género diferente.

El gancho comercial era que la película ofrecía un final al misterio que Dickens no había podido concluir, pero el público no acompañó en las salas.

Si bien no es una película mala tampoco está a la altura de las propuestas intensas que había ofrecido hasta ese momento el Dark Universe.

Un dato loco interesante sobre esta producción es que se filmó de manera simultánea con La novia de Frankenstein y por ese motivo la trama tuvo como ambientación los mismos decorados que se pueden reconocer con facilidad.

Lamentablemente el trailer original de este film no se encuentra disponible en internet.

Luego del estreno de El misterio de Edwin Drood la franquicia de terror regresó en abril de 1935 para presentar una de las películas históricas del género que sería aclamada por la prensa y el público.

 

 

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4 Comentarios

  1. Tengo entendido que Laemmle Jr. también era adicto al poker, usaba plata de la compañía y eso profundizó más el tema deudas; además de los gastos exagerados en gruas, decorados y demás cosas.

    No conocía esta película, habrá que buscarla.

  2. Puede ser que Leammle Jr. También actuó en comedias románticas? Me sorprendió cuando lo leí porque siempre lo asocié con las películas de terror

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