Reseña de Professor Marston and the Wonder Women

Calificación: D

Diez dólares.

Era todo lo que hubiera costado a la directora Angela Robinson contar de manera correcta la historia.

Podría haber comprado a través de Amazon la versión Kindle de The Secret History of Wonder Woman de Jill Lepore, en mi opinión el estudio más completo de la vida de William Marston,y de esa manera tener conocimiento sobre la biografía que pretendía desarrollar.

No costaba nada contactar aunque sea por mail a los descendientes de los creadores de Wonder Woman, que siempre se manifestaron muy abiertos a la hora de hablar sobre sus padres o en el caso de los integrantes más jóvenes sus abuelos.

Los miembros de la familia Marston quedaron indignados con esta bazofia y tienen razón porque Professor Marston and the Wonder Women  distorsiona de manera ridícula el más grande e inusual origen que se registró de un personaje en el mundo de los cómics.

En mi informe sobre la historia de Wonder Woman (que regresará pronto al blog) me explayé en detalle sobre esta cuestión.

Si había una historia que daba para ser retratada en el cine eran las circunstancias del nacimiento de Wonder Woman que fue muy atípico dentro de este arte.

Sin embargo a la directora Angela Robinson no le interesaba narrar la verdad de los hechos, sino que prefirió inventar un melodrama estúpido y oportunista para explotar la popularidad del personaje el año en que tuvo su propia película en el cine.

Este es el proyecto de unos vivos que con el conocimiento que Warner estrenaba Wonder Woman en junio del 2017 apuraron esta producción a través del cine independiente para colgarse al suceso del personaje.

Algo que de última instancia tampoco hubiera estado mal de no ser porque el resultado final fue una basura.

No es casualidad que quienes la elogiaron en la prensa norteamericana manifestaran al mismo tiempo su desconocimiento sobre la vida de William Marston.

La película empieza mal de entrada con una escena ridícula que establece desde el comienzo el desastre que está por venir.

Una nena empieza a recolectar cómics de Wonder Woman en un carrito para llevarlos a una fogata popular en su barrio, donde un grupo de chicos completamente furiosos queman las historietas. William Marston, interpretado por Luke Evans, los mira mortificado desde una esquina.

Corte.

La siguiente escena nos muestra a Marston reunido con la Asociación Americana del Estudio del Niño donde el psicólogo narra a través de fashbacks el origen de la heroína a un grupo de señoras conservadoras.

No van dos minutos del film para darse cuenta que esto va a ser cualquier cosa y en efecto es lo que ocurre a continuación.

En que cabeza cabe que un grupo de chicas se pusieran a quemar cómics de Wonder Woman, cuando el personaje las impulsaba a creer que las mujeres también podría ser heroínas en un mundo que comunicaba permanentemente lo contrario.

Para 1945, cuando comienza el mamarracho de la directora Robinson, las historias de la princesa amazona habían superado en ventas a Batman y Superman y se destacaba como el máximo best seller de la compañía DC.

De hecho, una de las razones por la que los detractores de Marston no llegaron a tener éxito con sus presiones en la editorial se debió a que los directivos de la compañía no podían dejar afuera al hombre que les brindaba la revista más vendida del momento.

Wonder Woman fue un éxito tanto en varones como en chicas y jamás se quemaron cómics del personaje en las calles.

Por otra parte, Marston jamás enfrentó a sus detractores ni a las asociaciones conservadoras porque les contestaba con ingenio a través del cómic.

Sin embargo esa no es la película que quería desarrollar Angela Robinson, quien prefirió construir un burdo melodrama digno del canal Lifetime.

Ya desde el comienzo queda claro que la oportunidad de narrar en el cine los orígenes del personaje y sus autores, que era apasionante, no ocurrirá por lo que uno se deja llevar por los disparates de esta propuesta.

Lo más triste del caso es cómo distorsionaron todo esos hechos que eran tan interesantes.

Por ejemplo en un momento a Marston se le ocurre desarrollar sus conceptos feministas a través de un cómic y Elizabeth Holloway, su esposa, rechaza la idea porque manifiesta que nadie va a publicar una revista sobre heroínas.

Dejemos de lado que para 1941 ya existían numerosos cómics con mujeres como protagonistas, no es necesario ser tan detallista, pero fue la propia Holloway justamente quien impulsó a Maston a crear Wonder Woman.

Ella lo convenció de presentar la propuesta en DC y se convirtió en la co-autora de la revista, algo que jamás le fue reconocido, ya que el personaje se publicaba con el pseudónimo de Charles Moulton, que representaba al matrimonio Marston.

Había una oportunidad enorme en este film para resaltar la figura de Elizabeth por su enorme contribución pero también se distorsionó todo con mentiras.

Holloway, encarnada por Rebecca Hall, quien habla como una mujer vulgar del siglo 21, luego cobra protagonismo en el ridículo romance que tiene con Olive Byrne (Bella Heatcote), la amante de Marston.

Esto fue lo que indignó a la familia de los creadores de Wonder Woman y tienen razón porque no sólo es irrespetuoso con las personas reales sino que distorsiona los hechos de un modo exagerado.

Olive Byrne y Elizabeth Holloway eran dos mujeres que tenían una apertura mental completamente adelantada a su tiempo. Ambas decidieron compartir al mismo hombre que amaban pero jamás fueron amantes entre sí.

Sí fueron grandes amigas y compañeras porque criaban a sus hijos en el mismo hogar, pero no tenían sexo juntas ni había una atracción erótica entre ellas.

En un notable despliegue de estupidez la directora crea un triángulo amoroso donde retrata a Olive y Elizabeth como dos mujeres bisexuales.

No obstante, el mayor insulto viene al final.

Cuando la película termina se muestran imágenes reales de los Marston y en la última foto aparecen juntas Olive y Elizabeth, ya ancianas, abrazadas frente a la cámara.

¿Qué se le da a entender al espectador?

Las mujeres fueron amantes toda la vida, cuando en realidad era una foto amistosa tomada en otras circunstancias.

Pero no importa porque no esto no es una biografía de los Marston ni del origen de Wonder Woman, sino un melodrama trillado que busca impactar con el sensacionalismo barato.

El surgimiento de la heroína de hecho ocupa un espacio menor durante el acto final de esta producción.

Otra escena estúpida de esta película tiene lugar cuando Marston se imagina a Wonder Woman a través de Olive. En un momento la mira con prendas fetichistas y surge de la nada el uniforme de la protagonista.

No importa que en la vida real eso fue responsabilidad del ilustrador Harry Peter, quien estuvo a cargo de todos los aspectos estéticos del cómic, ya que a Marston no le interesaba si la protagonista era morocha, rubia o pelirroja ni los colores de su informe.

Peter, que también colaboró con las ideas de los guiones, al igual que Elizabeth y Olive quedó completamente marginado de los hechos.

También se distorsiona la inclusión de los elementos fetichistas en el cómic que surgió por motivos más interesantes.

En la vida real Marston tomó conocimiento del mundo del bondage a través de Olive, cuando estudiaban el comportamiento psicológico de un grupo de universitarias que practicaban juegos eróticos.

En el film la directora relaciona esta cuestión a la relación de Marston con Charles Guyette, el primer distribuidor de arte fetichista en los Estados Unidos que jamás tuvo contacto con el psicólogo.

De hecho la película va más allá y le atribuye a Guyette la creación del uniforme de Wonder Woman, cuando le da a Olive unas prendas eróticas que inspirarían el look del personaje.

De acuerdo a la trasnochada directora, que también escribió el film, la heroína nació porque Olive se probó una noche un conjunto de lencería erótica.

La pelotudés de esta película es épica y los más triste de todo es que la gente que la vea probablemente va a creer que así se desarrollaron los hechos.

La historia está construida con la intención de establecer una biografía cuando todo lo que se retrata está cimentado en la mentira.

Lo positivo es que Professor Marston and the Wonder Women fue un fracaso que apenas recaudo un millón de dólares y no logró recuperar su presupuesto.

El film tuvo un estreno muy limitado y no fue apoyado en absoluto por la companía DC que prefirió no vincularse con el proyecto.

Una lástima porque la historia real es apasionante y todo el reparto es muy bueno.

Lamentablemente el guión es un enorme disparate que arruina a través de su ignorancia la oportunidad de recrear una biografía interesante.

Si quieren perder el tiempo con esto adelante, pero es justo aclarar que esta producción no tiene nada que ver con la historia de la familia Marston ni los verdaderos orígenes de Wonder Woman.

 

4 Comentarios

  1. Sin haber visto la pelicula y solo conociendo la historia verdadera por tus informes y algo extra que lei en internet, es estupido que hayan distorsionado tanto la historia cuando lo mejor para estos años era realizar una adaptación fiel.
    Digo, quieren una pelicula que re afierme el valor de la mujer en el arte y en la sociedad y que demuestre ellas son capaces de desarrollarse de forma completa sin ser una sombra de un hombre? genial, la historia real es eso
    La mujer maravilla no podria haber existido sin estas dos mujeres, muchas de las grandes ideas nacieron de ella, la decisión de arriesgarse y llevar la idea a dc es de una de ella, otra aporto gran parte de su desarrollo psicologico e incorporo ideas que marston no tenia. Las mujeres desidieron vivir juntas, no por pedido de el, encontraron en un pareja poliamoroso la mejor forma de desarrollarse como personas. La historia verdadera muestra que un personaje femenino puede ser un exito de critica y publico si esta bien trabajado y desarrollado y que sus detractores solo son idiotas que le temen a lo nuevo.
    Cuando lei tu informe hugo dije “esta pelicula se escribe sola” pues parece que no.
    Quizas warner se ponga las pilas y prepare una producción en serio e intente cuadrarla con la secuela de la mujer maravilla.

  2. En Mira De Todo ya esta la peli y dudaba de verla perro despues de leer la reseña prefiero no hacerlo; si son todas mentiras lo que cuenta la peli la paso de largo, una biopic mentirosa es lo que no necesitamos.
    saludos!

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