Historia de Wonder Woman

Publicidad

Capítulo 19: La era de Diana Prince

Tercera parte: La furia feminista y el legado de Denny O´Neil

No debe existir una etapa más subestimada y menospreciada en la bibliografía de Wonder Woman que el período que estuvo a cargo de Denny O´Neil y Mike Sekowski.

En esta cuestión también jugó un papel importante el factor de la ignorancia, donde parecería que el personaje recién surgió en 1986 y la historia real es muy diferente.

Lo cierto es que luego de la Era de Plata se hicieron cosas muy interesantes con la heroína que también merecen ser destacadas.

Los lectores que se habían enganchado con la era de Diana Prince disfrutaron una historia memorable en el número 201 (1972), que reunió a la protagonista por primera vez con Gatúbela.

Un buen conflicto con mucha acción y suspenso donde quedaba expuesto que la amazona y la anti-heroína de Ciudad Gótica tenían más cosas en común de lo que hubiéramos imaginado.

En este mismo argumento debutaron también por primera vez en el campo de la historieta dos íconos de la literatura de fantasía como Fafhrd y el ratonero Gris, de Fritz Leiber, que luego tendrían sus propio cómic en DC, en el emblemático título Sword and Sorcery.

No se puede negar que estos cambios en Wonder Woman también tuvieron una repercusión en otros personajes de DC, como Lois Lane, quien en ese mismo período cambió su apariencia para pasar a tener una personalidad más fuerte e independiente.

El nuevo look de Lois claramente estaba influenciado por los vestuarios modernos de Diana en ese momento.

Sin embargo, no todo el mundo era tan entusiasta de estos cambios generados en el cómic de la amazona.

Una de esas personas fue la madrastra del actor Christian Bale, Gloria Steinem, quien se destacaría en aquellos años como una de las principales líderes de los movimientos feministas.

En 1972 Steinem, quien desde los siete años se había criado con los cómics de William Marston, fundó la revista Ms. en cuya portada apareció la Wonder Woman de la Era Dorada.

En la revista la periodista y activista política Joanne Edgar se quejaba de los cómics escritos en ese momento por Denny O´Neil, quien era retratado prácticamente como un villano que estaba en contra de la mujeres, por el hecho que Diana no era representada como un ser superior ante los hombres.

La clásica vieja historia de siempre donde el feminismo intentaba apoderarse de la amazona como una mascota para divulgar su agenda política.

Wonder Woman no se había  creado con la intención de difundir un personaje que denostara al sexo opuesto, sino que apostaba por la cooperación y el respeto entre hombres y mujeres, un concepto que los grupos feministas nunca llegaron a entender.

En una campaña para restablecer a la heroína con su imagen original, Gloria Steinem a través de su revista MS. publicó el libro Wonder Woman, donde se recopilaban 13 historias de la Era Dorada.

Una detalle interesante del libro es que en en la introducción en ningún momento se mencionaba a William Marston y su esposa Elizabeth como los creadores del personaje. Cualquier lector que desconociera a Wonder Woman tranquilamente podría haber creído que Steinem fue la creadora de la superheroína.

Algo curioso de estas reacciones exageradas es que las feministas permanecieron en silencio cuando unos años atrás el cómic alcanzaba el colmo de la estupidez con los guiones de Robert Kaniguer.

No importaba que la princesa amazona se enfrentara a personajes idiotas como Paper Man, el periódico humano, o el huevo duro gigante Egg Fu, mientras los villanos fueran masculinos.

O´Neil y Sekowski le aportaron más profundidad a los conflictos e hicieron de Diana un ser mucho más vulnerable, pero eso fue tomado como un símbolo de debilidad.

La queja pasaba por las minifaldas que usaba la princesa amazona y el hecho que no se la pasara golpeando hombres en sus relatos.

La amistad de Gloria Steinem con el empresario Steve Ross, dueño de DC, tuvo una influencia importante para que se produjera el cambio en el staff del cómic que pedían las feministas.

O´Neil finalmente fue desvinculado en 1973 de Wonder Woman y continuó su campaña libertadora en otros títulos de DC.

Sin embargo, Denny se despidió como editor con un número especial que hizo historia y brindó uno de los cómics más políticos de esta revista.

La edición especial de liberación femenina

Se caía de maduro que en esta etapa marcada por tener conflictos que retrataban la realidad de ese momento, la causa de los movimientos feministas tenía que ser trabajada en algún momento.

El número 203 (1973) se promocionó como la «Edición especial de liberación femenina» y contaba con el guión de Samuel Delany y arte de Dick Giordano. 

A raíz de sus últimas aventuras y el hecho que no pudo dedicarle tiempo a su negocio de ropa, Diana se había quedado en la calle y por ese motivo vivía en el departamento de Cathy, la chica que había rescatado de la secta Them.

Cathy estaba completamente involucrada con la militancia feminista y participaba de distintas actividades políticas.

La relación entre ellas se volvía tensa cuando un empresario le ofrecía un trabajo a Diana como modelo de un nueva línea de ropas para «mujeres liberadas».

Un claro guiño a la explotación que comenzaba a surgir en la cultura popular con la causa de los movimientos feministas.

A través de su agrupación política, Cathy descubría que el empresario sólo pagaba un salario mínimo a las mujeres, mientras que los hombres cobraban más por hacer las mismas tareas.

Diana aceptaba el trabajo y esto generaba una interesante pelea con su amiga, quien le reclamaba la falta de solidaridad con la causa feminista.

La amazona respondía que estaba a favor del trato igualitario de las mujeres en la sociedad pero jamás se uniría a los movimientos políticos.

Un tremendo palo para Gloria Steinen y el resto de las líderes feministas que buscaban utilizar la imagen de Wonder Woman como insignia de sus campañas.

No obstante, Diana luego iba más lejos y declaraba que no estaba segura que las mujeres de la Tierra fueran de su agrado.

Cathy entonces les respondía que en ese caso entonces tampoco se quería a sí misma por que ella también era una mujer.

La heroína se daba cuenta del error de sus expresiones y finalmente se reconciliaba con su amiga a través de un abrazo.

Diana entonces aceptaba investigar las discriminación que se ejercía contra las mujeres en esa empresa y descubría un hecho más oscuro todavía.

La prendas que vendía la compañía se hacían con mano de obra esclava, integrada por mujeres asiáticas, negras y latinas.

Diana finalmente lograba desbaratar el taller clandestino y el empresario terminaba preso.

Sin embargo, el final del cómic quedaba abierto con una situación polémica.

Diana, que ahora acompañaba a Cathy en las reuniones de la agrupación política a la que pertenecía, expresaba su respeto por las tareas que hacían con las causas sociales.

La reunión era interrumpida por las 250 mujeres que trabajaban en el taller ilegal y se habían quedado sin trabajo. Armadas con palos y dispuestas a atacar a las activistas, reclamaban que les devolvieran su fuente de ingresos para mantener a sus hijos.

 

Diana rompía la cuarta pared para preguntarles a los lectores qué hubieran hecho ellos en su posición.

Uno de los grandes elementos destacados en esta etapa del cómic, donde se impulsaban debates con los temas que se abordaban.

El conflicto de este número lamentablemente quedó sin resolver, ya que en la entrega siguiente la editorial cambió el staff artístico del cómic.

El legado de Denny O´Neil

El autor que transformó a Wonder Woman en un personaje más humano y serio luego tuvo una etapa brillante en su carrera profesional.

Mientras las nueva vestimentas de la heroína generaban polémica en los medios,  O´Neil impulsó a la editorial DC en el mercado con historietas maduras que tocaban temas controversiales.

En los históricos números 85 y 86 de Green Lantern se revelaba que Speedy, uno de los miembros fundadores de los Titanes y compañero de Green Arrow, era adicto a la heroína.

Un tema que no tenía precedentes en la revistas de superhéroes e hizo historia en este arte.

Luego de trabajar en Wonder Woman el escritor rescató de la estupidez a Batman para traerlo de regreso a sus raíces oscuras.

Durante su etapa como guionista, O´Neil creó personajes memorables como Ra´s al Ghoul y su hija Talia, volvió a convertir al Guasón y Dos Caras en psicópatas peligrosos y en Batman retomó el concepto que había concebido Bob Kane en su origen.

El artista luego pasó a la revista de Superman, donde eliminó las tonterías de las diversas clase de Kriptonita, para reconstruir con más seriedad la mitología del Hombre de Acero.

Durante el mismo período Denny brindó una de las grandes joyas de DC, como fue el regreso de The Shadow, en una colección excelente que tuvo las ilustraciones de Michael Kaluta.

Las feministas había conseguido lo querían y en los cómics de DC, a fines de 1972, se anunció que la Wonder Woman original volvía a los kioskos en enero de 1973.

Gloría Steinem y sus compañeras probablemente festejaron la noticia pero las ventas del cómic enseguida decayeron y esto tenía una simple explicación.

Una vez más el cómic quedaba en manos de Robert Kanigher.

Continuará.

 

 

 

Publicidad

11 comentarios

  1. Dennis O´niel tiene q hacerle un monumento en DC, los salvo de ser totalmente superada por marvel en esa época. Para mi el y Jim Aparo son el mejor equipo que trabajo en Batman.
    Lo q si en su etapa de Wonder Woman, aunque importante y todo lo q comentas Hugo, hubiera sido mejor si mantenía la mitología de Wonder Woman, a Batman lo rescato y no cambio nada de diseños y trasfondo del personaje, quizás era mas fácil pero acordate q tenia q eliminar toda la época de la serie de tv.
    Ojo totalmente deacuerdo con lo q decís de los grupo extremistas feministas , pero el también se la dejo picando para q lo atacaran

  2. Si ni hablar que tuvo su cuota de provocación pero, pero el tono serio que le dio al personaje tuvo una enorme influencia en todo lo que vino después y por eso no se puede menospreciar. Como mencioné en el capítulo anterior, hubo un par de historias que se centraron en la mitología del personaje en esta etapa, pero no el foco que le interesaba a O´Neil evidentemente.

  3. Grossisimo Denny O´Neil!!! Tambien es el creador de The Question, no? No hay mucha data de este personaje, que tal un informa algun dia? Yo lei algunos de los tacos recopilatorios de los 90 y me parecio muy bueno.

  4. No The Question lo creó Steve Ditko, el mismo de Doctor Strange, pero Denny trabajó en la colección más famosa y también lo vinculo con las artes marciales. Es verdad estaban bueno esos cómic, debo haber leído lo mismo que vos.

  5. JA! Perdón Hugo si me explayo.

    Lamentablemente, esto que sucedió con WW hace ya… 40 años, está pasando hoy en día con otras cosas, dado que el tema se expandió al nivel de pelotudez astronómica.

    Hollywood y derivados se inundaron de Robert Kanigher y Gloría Steinem, gente que propone ideas que se van al otro extremo y que para ellos es todo blanco/negro e idiotas que toman la posta y se pasan por donde termina la espalda todo el trabajo de un personaje y su historia. Juntas a estos 2 tipos de personajes y tenés lo que pasó con WW. Hoy en día, ejemplos del «Síndrome WW» (jaja!) podría ser con Ghost Busters y su remake, las payasadas de Marvel y su bajada de línea de consciencia social/cambios de sexo. Ejemplos tenemos para tirar al techo. Y por lo que veo, la cosa viene para rato. Banco todo el tema del feminismo y derivados más del lado que planteó William Marston que de lo propuesto por Steinem. Complementar, no superar… en fin, podríamos etar horas hablando.

    El último cuadro de O´Neil, preguntando a los lectores… es soberbio. Por un lado, marcó MUY BIEN cual era su pensamiento del lector y por el otro, las dejó en -10 a las Steinem Girls.

    Soberbio Hugo, realmente un lujo este especial de WW.

    Abrazo!

  6. Hugo Kanigher fue el creador de Barry Allen? Claramente no supo como tratar al personaje de Wonder Woman, pero el tipo tampoco era malo escribiendo en el mundo del comic…

  7. Sí, además creó al Sargento Rock. Kanigher no era malo, el problema es que nos sabía encarar personajes femeninos, siempre fue incómodo para él y con Wonder Woman hizo un desastre.
    Su especialidad era los cómics bélicos y los héroes masculinos como Flash donde brindó sus mejores historias.

Los comentarios están cerrados.