Retrospectiva Camelot: Merlín (1998)

Episodio 34

Queda claro a esta altura de la retrospectiva que la década de 1990 fue probablemente el período más fructífero del mito artúrico en el cine y la televisión.

Se hicieron numerosas producciones y todas presentaron enfoques diversos de estos personajes.

Algo que hace apasionante a esta temática, ya que de ese modo se evita hacer siempre la misma película. La mitología de Camelot es tan rica que permite abordar los personajes desde ángulos muy diversos.

En 1998 el canal Hallmark sorprendió con la miniserie , una película de tres horas, que en mi opinión se destaca entre las grandes obras maestras de esta temática.

En lo personal extraño muchísimo las producciones de fantasía de esta señal que eran fabulosas y presentaban un gran entretenimiento.

Lamentablemente en los últimos años se alejaron por completo del género (tal vez por una cuestión de presupuestos) y hoy se dedican a realizar exclusivamente películas románticas y de misterio.

El año pasado creo que tuvieron un récord de producciones navideñas originales estrenadas en el mes de diciembre.

Merlín quedó en el recuerdo como la película más ambiciosa que se emitió en la historia de esa canal y es una joya del mito artúrico que es necesaria ubicarla en el contexto adecuado para saber apreciarla.

En 1998, cuando se estrenó esta historia, el famoso mago no tenía grandes antecedentes en el cine.

Salvo por la sitcom Mr.Merlin de los años ´80 (previamente reseñada), en general Hollywood y el cine europeo siempre lo había trabajado como una figura secundaria.

Por lo general aparecía como el consejero de Arturo en la corte de Camelot y no tenían ninguna profundidad.

Esta película épica protagonizada por Sam Neill cambió esa historia con un argumento original que no estaba basada en ninguna obra literaria.

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Merlín exploraba los orígenes del mago con un enfoque fresco y novedoso donde se narraba un cuento diferente.

Probablemente si se estrenara en estos días recibiría las mismas objeciones ridículas que recibió el nuevo film de Guy Ritchie, como “hicieron cualquier cosa, no se parece a Excálibur” o mi gran favorita, “es demasiado fantasiosa”.

Steve Barron, el director de la primera y mejor película de Las Tortugas Ninjas, en este caso encaró el surgimiento y caída de Camelot desde la mirada exclusiva del hechicero.

Esta vez Arturo y sus caballeros tenían un rol secundario y la principal figura era el mago, quien además vivía una gran historia de amor.

Otro hecho que no contaba con antecedentes en ninguna de las encarnaciones previas del personaje en el cine.

Dentro del reparto aparecían artista de renombre como Rutger Hauer (Rey Vortigern), Miranda Richardson (Reina Mab y la Dama del Lago), Helena Bonham Carter (Morgana Le Fay), Isabella Rosellini (Nimue) y en roles más secundarios James Earl Jones  y uno de mis comediantes favoritos, Martin Short.

La película de Barron logró que Merlín fuera un héroe más complejo y humano y el retrato que presentaba del héroe se alejaba de la tradicional imagen del anciano sabio.

En esta producción se lo veía cometer errores y también sufrir por amor, un aspecto del personaje que tradicionalmente fue ignorado en el cine.

Algo que me encantó de esta producción fue el mundo de fantasía que proponía el relato de Barron, donde los hechos históricos se fusionaban con el mundo de fantasía de Camelot.

Una de las grandes virtud de la película donde tuvo una importante influencia el ilustrador Alan Lee, famoso por su obra en la trilogía de El señor de los anillos, quien fue uno de los consultores visuales de Merlín.

Quienes conocen su arte van a poder identificar su influencia en el diseño de producción de esta propuesta.

Por otra parte, la historia trabajaba muy bien la disputa entre la religión católica y las cultura de los druidas que era uno de los disparadores del conflicto.

Sam Neill estaba increíble en esta versión más heroica del mago y creo que brindó uno de sus mejores trabajos en el cine.

En el momento de su estreno esta miniserie tuvo un gran impacto y se convirtió en una de las mejores producciones del mito artúrico dentro de esa década.

Con el paso del tiempo los efectos especiales tal vez no envejecieron bien, algo que es comprensible porque la tecnología digital evolucionó muchísimo desde entonces.

Sin embargo, los méritos de esta película residen en el argumento, que desarrollaba muy bien los personajes y ofrecía una historia original, y la labor de sus protagonistas.

Hoy es un clásico dentro de esta temática y si algún lector la dejó escapar en su momento recomiendo su búsqueda.

5 Comentarios

  1. Hugo querido,
    Como mencione en la entrada anterior esperaba con ansias esta reseña ya que ame esta produccion.
    Tenes conocimiento si existe algun formato de coleccion, tipo cajas de DVD, ya que dudo que se encuentre remasterizada digitalmente?

  2. Siempre me encanto esta pelicula/miniserie de Merlin. De hecho la primera vez que la vi me hizo acordar al libro de Mary Stewart “La cueva de Cristal” que inicia la saga de Las crónicas de Merlín. Libro al cual le tengo mucho cariño porque era la primera vez que leia una historia del rey arturo encarada desde el lado de Merlin.

  3. Y al fin llegamos a uno de los títulos que esperaba desde que arrancaste la retrospectiva!!!

    Me encantó cuando la vi en Hallmark en su momento. La idea de contar todo desde el punto de vista de Merlin fue muy original y es, como ya dije en otro post, de lo mejor que ha hecho Sam Neil en su carrera.

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