¡Oye Arnold!

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arnoldUna auténtica obra maestra de la animación de los años ´90.

Esta fue una serie que marcó a fuego la memoria de quienes tuvieron la suerte de disfrutarla cuando surgió en 1996 y no perdió vigencia.

Es un verdadero clásico que lo ves hoy y sigue siendo excelente.

Muy pocos dibujos animados occidentales contaron con el desarrollo de personajes y el contenido brillante de guiones que tuvo Arnold.

Algo que siempre me impactó de esta producción, que no pude ver en otras propuestas tan bien trabajado, es que los personajes y la ciudad donde vive el protagonistas tienen vida.

Es decir, el barrio de Arnold está tan bien elaborado que no parece un mundo de dibujos animados.Las calles, la escuela, la pensión que dirige el abuelo, tienen un realismo inusual en esta clase de series.

Si te ponés a ver las cinco temporadas no hay un solo capítulo en que se repita una fórmula argumental.

Cada historia era especial y los realizadores se preocupaban por explorar y desarrollar a todos los personajes.

Hay capítulos donde Arnold apenas interviene y el foco se centraba en otro personaje que por lo general tenía un rol secundario.

En este programa el espectador llegaba a conocer a las familias de casi todo el reparto, que es algo que no volví a ver en otra producción y por eso el dibujo pegó tanto en distintos países.

El niño con cabeza de balón vivía situaciones cotidianas con las que cualquier chico o adulto podía identificarse porque seguramente vivió algo similar cuando tenía esa edad.

En mi caso, por ejemplo, la relación que tenían Arnold y Gerald es un retrato perfecto de como era mi relación con mi mejor amigo de la infancia, quien por cierto tenía muchas cosas en común con el compiche del protagonista.

Además el personaje tenía muy buenos valores. Era un idealista que siempre buscaba lo mejor de la gente. Inclusive en la terrible Helga que lo maltrataba para esconder su pasión hacia él.

Una joya de la animación que le debemos a Craig Bartlett, quien dio sus primeros pasos en este querido arte en una de mis películas favoritas como es la obra maestra del genio Will Vinton, Las aventuras de Mark Twain (ya reseñada en el blog), que es la más grande producción realizada con plastilina.

Género con el que nació originalmente Arnold.

Craig creó al personaje para una serie de cortos que se emitieron en el famoso programa Plaza Sésamo.

El nombre de Arnold lo escogió por el tío de su esposa, Lisa Groening, hermana del padre de Los Simpsons, Matt Groening. 

Acá pueden ver como fueron los orígenes de Arnold.

Estos trabajos  de principio de los años ´90 luego generaron que el personaje debutara en los cómics, en la revista de su cuñado, Simpsons illustrated.

Al poco tiempo Bartlett entró trabajar en Nickelodeon donde fue parte del equipo de los Rugrats en las primeras tres temporadas.

Craig logró despertar el interés de los ejecutivos del canal, quienes luego de ver el piloto le dieron luz verde a la serie.

bartleDe esa manera en octubre de 1996 se estrenó ¡Oye Arnold! que de alguna manera terminó por ocupar el lugar que había dejado vacante Doug, que tenía un estilo similar.

La diferencia es que el personaje de Bartlett era más chico y cursaba cuarto grado.

Otro aspecto muy interesante de la serie fueron los diseños de los personajes.

Arnold tenía una cabeza deforme que simulaba una pelota de rugby, pero en realidad todos los personajes contaban con una distinción física que los hacía especiales.

Tal vez desde lo físico la abuela del protagonista era la única normal, pero estaba totalmente pirada y eso la hacía diferente.

Los personajes que rodeaban a Arnold estaban basados en personas que Bartlett  conoció en su infancia y tal vez por eso tenían tanta vida.

En el caso de Helga, claramente se robaba las escenas de todos los episodios que aparecía y era desopilante.

Por un lado odiaba a Arnold en la vida pública pero en su intimidad estaba completamente enamorada de él y esto generaba situaciones muy graciosas.

Como olvidar a otros personajes secundarios que también quedaron en el recuerdo como el Niño Chocolate, Stinky, Sid, Harold, el Gran Gino, el mafioso de la ciudad, el Chico del pórtico y el cantante Dino Spumoni.

Un detalle que no es menor fue la música de Jim Lang que hizo de este dibujo animado algo tan especial.

La melodías de jazz que usaba Lang con frecuencia eran tremendas y contribuyeron a darle una ambientación muy particular a las historias.

Algo que se potenció con los excelentes guiones que tuvo el programa.

arEl capítulo en que Harold celebra su Bar Mitzvah fue brillante igual que el especial de Halloween que parodiaba La guerra de los mundos de Orson Welles o «Falsa alarma» que parecía inspirado por el film de Sidney Lumet, Doce hombres en pugna.

El episodio en que los chicos van a ver una ópera durante una excursión del colegio y se parodia a la obra Carmen también fue memorable.

No puedo dejar de resaltar el excelente doblaje latino que tuvo Arnold donde se destacaron las voces de Kalimba Marichal (Arnold), Gabriel Ramos (Gerald) y Christine Byrd (Helga), quienes brindaron excelentes interpretaciones. La voz de Helga era mortal.

Algo muy loco que pasó con esta serie es que a  partir de la segunda temporada se puede percibir un cambio brusco en las voces de Arnold y Gerald que suenan más graves.

Esto se debió a que los actores empezaron a crecer y su voz fue cambiando con el transcurso del programa.

Un tema que quedó sin resolver fue el misterio de los padres de Arnold.

Hay un episodio muy emotivo donde se cuenta que la pareja de exploradores viajaron a la selva luego del nacimiento de Arnold y quedaron perdidos.

La idea original es que el chico se reuniera con los padres en una película para televisión que finalmente tuvo un argumento diferente.

 ¡Oye Arnold! La película al final giró en torno a los esfuerzos de Arnold y sus amigos por salvar a su barrio de una empresa de construcción que quería hacer en el lugar un gran Shopping.

El film tuvo un presupuesto de 3 millones de dólares y resultó un gran fracaso de Nickelodeon.

En Estados Unidos se estrenó el 28 de junio de 2002 y pese a que recuperó el dinero invertido para el estudio resultó un fracaso comparado con el suceso que había tenido otras producciones como los filmes de Rugrats y Jimmy Neutrón.

En México, Venezuela y Perú llegó a los cines pero en Argentina terminó directamente en video.

Pese al fiasco comercial Nickelodeon tenía las intenciones de hacer otra película con Arnold y le ofrecieron a Craig Bartlett un contrato para que trabajara exclusivamente para la  compañía por dos años.

Sin embargo, como Craig ya tenía diferencias con el el canal que lo habían llevado a dejar la última temporada de la serie se fue a Cartoon Network, para hacer la película animada sobre adolescentes, Party Wagon, que también pasó desapercibida por esa señal y hoy es una rareza de Bartlett.

A continuación pueden ver los créditos iniciales del programa y el piloto con el que se le vendió la propuesta a Nickelodeon.

Esa historia luego se refritó con una mejor animación en un capítulo de la serie.

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6 comentarios

  1. Realmente Hugo, esa info que tiras de su creador, quien estuvo tambien en Rugrats, me parece genial. Para mi, que creci en esa epoca, Rugrats – Arnold y Doug eran parte de un mismo espiritu.
    Realmente me siento privilegiado de ver esas historias llenas de originalidad y coraje.
    Arnold por su caso, tiene una gran diferencia, esa cosa viva que vos bien definis de su barrio.
    Cualquiera que haya crecido en uno, se puede identificar. Mas cualquiera de esa ultima generacion que pudo salir a la calle a disfrutar o que incluso dentro de su casa tenia escapes que no aislaban tanto como la tecnologiade hoy.
    Realmente la dinamica familiar en Arnold, es inclusive mejor que algunas series o peliculas para adultos.
    Muy realistas, imposible no sentirse identificado.

    Otra cosa mas, en mi mente siempre asocie esta serie con Mad About You. No se bien porque, al igual que con ciertas peliculas de Spike Lee.
    Me parece que esa cuota de realismo, y de mostrar un vecindario vivo en el cual la ciudad es protagonista y todos tienen una historia, siempre me hizo relacionarlos.

  2. yo leí que el piloto original de oye arnold, se mostro antes de la película harriet the spy, que fue la primera película de nickelodeon.

  3. Gracias Hugo por la reseña de esta gran serie! Ya casi no la enngancho nunca porque Nickelodeon está tan malo que no dan ganas de verlo ni un rato. Yo me sentía identificada con Helga porque también tenía un amor secreto del cole jajaja. Era bárbara, algunos personajes y situaciones eran macabros y/o grotescos y eso también le daba un toque especial y coincido que el barrio era un protagonista más, tan real que sentías que era como tu propio barrio. En fin, geniales recuerdos de la infancia, no hay muchas series ahora que puedan competir con estas obras maestras en la actualidad. Saludos!

  4. gracias hugo por acordarte de un serie genial. la disfrute durante mi adolescencia,y la sigo disfrutando. a veces veo las repeticiones en Nick a las 12am.
    como me gustaria que hicieran la peli donde arnold viaja a la selva y encuentra sus padres, seria un muy lindo cierre.

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