El arte de Ed McBain

fue un revolucionario de la literatura policial y es uno de mis principales escritores favoritos.

Si tuviera que escoger un autor de este estilo sin dudarlo me quedo con él ya que fue el artista que trabajo este tipo de relatos como me gusta a mí.

Su verdadero nombre era Salvatore Lambino y en el 2005 lo perdimos a los 78 años a  raíz de un cáncer de laringe.

Dejó una obra memorable con centenares de libros que marcaron una bisagra en el género policial para siempre.

Salvatore era más conocido por los pseudónimos que usaba como Evan Hunter y Ed Mc Bain.

Con el nombre de Hunter fue responsable del guión de esa joya de Alfred Hitchcook, titulada Los pájaros y en 1954 saltó a la fama con la polémica novela “The Blackboard Jungle”, que retrataba el crimen juvenil de los años ´50.

La adaptación cinematográfica de 1955 con Sidney Poitier generó una revolución social en todo el mundo por el tema que trataba y la inclusión de las canciones de Bill Haley.

Con esa película el Rock and Roll llegó al cine por primera vez y despertó una locura total en los adolescentes de aquellos días.

Por otra parte el pseudónimo de McBain revolucionó la literatura policial y marcó un antes y un después en el género.

¿Qué tiene de especial el arte de este autor?

Es sencillo.

Hasta que publicó su novela “Odio” (Cop Hater), en 1956,  las historias policiales estaban protagonizadas por detectives recios o delincuentes.

Por lo general siempre tenías un anti héroe como Mike Hammer o Sam Spade que se encargaba de resolver de manera solitaria el caso.

McBain pateó el tablero y generó toda una revolución cuando presentó una historia donde el protagonista no era un detective, sino los integrantes de toda una comisaría.

El autor construyó una historia donde los personajes principales era policías sumamente realistas, en la que tenías detectives corruptos y honestos,  que emprendían las investigaciones con los mismos procedimientos que se usaban en la vida cotidiana.

La precisión de estos detalles es lo que hicieron de sus libros una experiencia diferente.

McBain se convirtió de esa manera en uno de los principales padres de ese subgénero (mi favorito) que se conoce con el nombre de “procedimientos policiales”.

En la ciudad ficticia de Isola, que era una localidad muy parecida a Nueva York, el autor desarrolló la memorable saga del Precinto 87 que a lo largo de varias décadas narró los casos que enfrentaban los policías de esa comisaria.

Con personajes sumamente humanos y complejos, McBain desarrolló argumentos apasionantes que sin dejar el lado el suspenso y la tensión retrataba el verdadero trabajo de investigación de la policía como no lo había hecho ningún autor hasta ese momento.

La saga del Precinto 87 tuvo una influencia descomunal en lo que serían la series de televisión, Hill Street Blues y Policía de Nueva York de Steve Boscho, programas de los que soy fanático.

Inclusive la colección de cómics de Greg Rucka, Gotham Central, está totalmente influenciada por la saga del Precinto 87.

Las tramas tienen todo el estilo de McBain con la diferencia que transcurren en Ciudad Gótica.

Lo interesante de sus libros es que por lo general los conflictos se desarrollan a lo largo de 48 horas o dos semanas como máximo y esto genera mucha tensión en los relatos. Mientras más pasa el tiempo mayor son la probabilidades de que no se resuelva el caso y eso siempre es un problema para los protagonistas.

Si hoy descubrís los libros de McBain por primera vez te vas a sorprender por la manera en que influenció el 90 por ciento de las series policiales de las últimas décadas.

Basta con ver un episodio de programas como The Shield o La Ley y el Orden para percibir el espíritu de la saga del Precinto 87.

La última novela titulada “Fidlers” se publicó en el 2005.

Hace poco termine de leer “En otra parte de la ciudad“, que si bien no forma parte de las historias del Precinto 87, es un muy buen exponente del género de procedimientos policiales.

En este libro unos policías de Nueva York investigan el extraño asesinato del dueño de un restaurante, cuya muerte es el puntapié inicial de un caso complejo.

Una historia loca porque tiene todo el estilo de la clásica saga de Mc Bain, con la diferencia que los hechos se desarrollan en Nueva York.

En materia de policiales negros este tipo fue uno de los más grandes del género y recomiendo conseguir sus libros, ya que brindan historias apasionantes que te enganchan desde las primeras páginas.

Hoy no hay muchos autores lamentablemente que sigan la línea de este maestro de la literatura que  trabajo el género policial desde una óptica diferente.

También se hicieron un par de películas basadas en sus trabajos, pero eso es un tema que trataré en otro post.

3 Comentarios

  1. hola hugo buenisimo el programa de ayer! ya me la quiero conseguir a howard el pato,puede ser q en esa peli actue tambien el q hizo de director en ‘experto en diversiones’?me acuerdo de este escritor,en la secundaria hicimos un trabajo oractico sobre uno d sus libros,bueno ya no jodo mas,ayer me saque la espina del otro dia con el llamado,jajaja,d cargoso q soy nomas
    saludos!

  2. No sé a quien te referís Christian.
    No nos colgamos hablando ayer porque el tiempo vuela y se va al toque el programa, pero en el blog no hay drama. Coincido con vos con lo que mencionaste de Pesadilla 3!
    Esa es mi favorita también y por motivos que mencioné en la reseña creo que es la más lograda de la serie. Tienen momentos fabulosos y Freddy está genial en ese capítulo.
    Saludos!

  3. todi bien,es entendible q el programa recien empieza,la onda era saludarlos al aire,lastima q no estaba chandler asi intentaba adivinarle el nombre,jejeje
    saludos

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