Juntos son dinamita

 Juntos son dinamita (...altrimenti ci arrabbiamo!) es en mi opinión la película que inició en 1974 la era dorada de y en la pantalla grande.

No en vano es uno de sus trabajos más populares.

Después de fiasco de Boothill (1969) volvieron a reunirse en otros filmes como los dos westerns con el personaje Trinity (1970-1971), que luego reseñaré y en otros títulos como El Corsario Negro (1971), donde los actores comparten pocas escenas juntos y  Más fuerte, Muchachos! (1972).

Sin embargo, es en esta producción que destaco hoy donde la pareja explotó con todo su potencial el humor que venía cultivando en los filmes anteriores y que terminó por influenciar todo lo que hicieron ellos después juntos y en sus trabajos solistas.

Juntos son dinamita es una película muy loca que combina a la perfección un humor sano e inocente que logra hacerte reír más de 30 años después con grandes momentos de acción.

Al repasar estos filmes de adulto me sorprendí con la tremenda influencia que tienen los trabajos de Bud y Terence de los grandes del humor como Los Tres Chiflados y Laurel y Hardy.

Sobre todo en lo que se refiere a la comedia física.

En esta historia interpretan a dos aficionados al automovilismo. Bud es un mecánico y Terence , un camionero, que compiten en una carrera de rallycross, cuyo premio principal es un buggy.

Como empatan en el evento les entregan a los dos el auto y hacen una serie de apuestas para ver quién se lo queda.

Sin embargo, un mafioso italiano encarga un día la demolición de un parque de diversiones donde los protagonistas estaban resolviendo sus asuntos y destruyen el buggy.

Bud y Terence entonces se enfrentan a los delincuentes para que les devuelvan su vehículo.

Esta película es muy loca por varios motivos.

En primer lugar fue filmada en España.

La gran mayoría de las escenas se rodaron en Madrid y algunas en Roma.

El film hoy es un retrato histórico alucinante de cómo era la vida en la ciudad madrileña en 1974. Muchos actores que acá trabajan como extras o en roles secundarios luego se convirtieron en figuras importantes del cine español.

Por otra parte tenemos la oportunidad de disfrutar a un actorazo como Donald Pleasance en un atípico rol humorístico. Donald, que más tarde haría Halloween con John Carpenter, acá interpreta al consejero del capo mafia al que se enfrentan los protagonistas.

El Padrino en este caso es una parodia de Vito Corleone que se parece más a Boss Hogg, el malo de los Dukes de Hazzard.

Un villano muy gracioso cuyos secuaces son idénticos a los gángsters que aparecían en los cortos de los Tres Chiflados.

Juntos son dinamita reúne además algunas de las mejores secuencias de peleas que filmaron Bud Spencer y Terence Hill.

Hay que destacar el desempeño físico de Hill donde muchas escenas de  riesgo las hace él mismo sin dobles y la cámara se encarga de mostrarlo claramente.

Por otra parte, Spencer tiene muy buenos momentos humorísticos, como la escena del coro, que es brillante y parece salida de un dibujo de Bugs Bunny.

Esta película trascendió en su momento también por la música de duo italiano Oliver Onions que era muy popular por aquellos días.

Y esto recién era el comienzo de una gran era que brindaría muy buenas películas en los años siguientes.

Un avance del film.