La Leyenda de Camelot I: La Magia del Grial

Una excelente propuesta literaria con la que comenzé este año.

Hace rato que estaba buscando una buena historia relacionada con la mitología del Rey Arturo, pero no encontraba nada que me enganchara.

Este libro fue una enorme sorpresa. Me pasó algo muy loco.

Pasé por una librería para hacer un regalo y de casualidad me encontré con esta trilogía de la que desconocía por completo su existencia. Primero me atrajo la encuadernación y el arte de las cubiertas que son hermosas.

Luego leí la sinopsis de la primera parte y me lo llevé de una porque sabía que me iba a gustar.

No me equivoqué.

La Leyenda de Camelot es una trilogía que ir voy a ir reseñando a lo largo de este año y tiene la virtud de trabajar la mitología de Arturo con una propuesta original que retrata a estos personajes de un modo distinto.

Antes de seguir con el libro quiero referirme a los autores.

Wolfgang Hohlbein es uno de los escritores europeos más grosos que existen en la actualidad dentro del género fantástico.  En Alemania, su país de origen, es uno de los artistas más existosos y populares desde hace muchos años.

Escribió más de 200 libros que por alguna extraña razón se editaron en muchos países menos en Estados Unidos, Inglaterra y Corea del Sur.

Ni siquiera las novelas que escribió sobre Indiana Jones.

Desde 1984 ha sido responsable de varias sagas literarias y actualmente está trabajando en un proyecto especial junto al grupo de rock Manowar, en el que va a desarrollar una trilogía relacionada con Thor basada en canciones de la banda.

La Leyenda de Camelot es un trabajo bastante particular de él ya que lo hizo junto a su esposa Heike Hohlbein, quien es la co-autora de esta propuesta.

La trama tiene como protagonista a un joven de 16 años llamado Dulac que trabaja como ayudante de cocina en la corte del Rey Arturo.

Su vida cambia cuando se encuentra con una vieja armadura que al tomar contacto con ella lo convierte en un guerrero sanguinario.

En realidad lo conecta con su verdadera identidad, ya que su verdadero nombre es Lancelot Dulac.

En esta trama Arturo ya es un tipo maduro de casi 50 años, quien enfrenta varias crisis políticas en Camelot, producto de la amenaza de su hijo Mordred y la tribu de los pictos que quieren acabar con su reino.

Gwinevere (detesto la traducción de Ginebra) en este caso tiene 16 años y está casada con el Rey Uther Pendragon, padre de Arturo, aunque nunca tuvieron relaciones, por motivos que conocerán en la historia.

Lo cierto es que en el momento en que Arturo atravezaba el momento más crítico de su reinado aparece un misterioso caballero (Lancelot) que le saca las papas del fuego en el campo de batalla con el que comparte un secreto en común, que no voy a revelar en esta reseña.

Me encantó esta primera entrega por varios motivos.

El argumento es mucho más adulto de lo que vende la promoción de estos libros. A lo largo de la trama hay bastante violencia y se tocan temas como el incesto y los protagonistas Lancelot Dulac y Guinevere sienten una atracción sexual entre ellos, que es lago muy raro de encontrar en la literatura juvenil.

La armadura de Lancelot trabaja un concepto similar al de Ghost Rider en el que las habilidades que adquiere el protagonista también se convierten en una maldición.

Me gustó mucho que el personaje principal siente remordimiento y tristeza cuando masacra a los enemigos y le aterra convertirse en un asesino, pero la circunstancias que vive no le dejan otra opción.

Está bueno lo que los autores hicieron con los personajes y sus relaciones porque son muy realistas y humanas.

Hay momentos en los que Arturo es un verdadero hijo de puta y otros en los que te dan ganas de darle un abrazo.

Por otra parte algunos caballeros de la Mesa Redonda son unos fundamentalistas religiosos y está muy bien trabajado el conflicto entre la religión católica y los dioses paganos de las cultura celta en los que cree Merlín y chocan en la sociedad inglesa.

Otra característica interesante de esta saga es que, al menos en la primera entrega, los elementos fantásticos son tratados con mucha sutileza y Camelot existe en un mundo real.

Aunque por supuesto aparecen también Merlín, el hada Morgana y la tierra de Avalon que acá los personajes llaman Tir Nan Og.

Esto me lleva a referirme a otro aspecto interesante de esta propuesta. El matrimonio Hohlbein en este caso combinó los elementos clásicos de la mitología arturica con las leyendas celtas.

Por ejemplo, Avalón, acá se la conoce como Tír Nan Og, que es la famosa tierra de los Thuata Dé Dannan, los dioses irlandeses, quienes en la primera parte tienen una breve presencia, que intuyo va a ser mucho más fuerte en la segunda entrega, por como vienen los hechos.

La verdad que quedé muy enganchado con esta historia y esta primera novela sin duda la recomiendo porque nos introduce a una saga que tiene muchísimo potencial y continua en “La espada de los Elbos” y “El escudo de runas“.

 

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