Marihuanaman: El cómic de Ziggy Marley

El héroe que faltaba!

Claramente uno de los cómics más creativos de este 2011.

Se trata de una novela gráfica creada por que trabaja el género de superhéroes con mucha originalidad, a través de una historia inteligente, bizarra,  con un interesante mensaje positivo y espiritual.

La trama, escrita por Joe Casey (quien le die forma a este concepto de Marley) tiene como protagonista a Sedona, un extraterrestre del planeta Yelram (anagrama de Marley) que pertenece a una sociedad de seres altamente evolucionados.

Los habitantes de Yelram no cuentan con ADN, ya que sus cuerpos están compuestos por Tetrahidrocannabinol (THC), que es la principal sustancia psicoativa que se encuentra en las plantas de cannabis.

El mundo de Yelram enfrenta una severa crisis cuando se acaba en ese planeta las fuentes de THC y Sedona es enviado a l Tierra para buscar una solución.

Al llegar a este mundo el extraterrestre conoce a un grupo de hippies que se encuentran luchando contra una compañía farmacéutica que piensa lanzar al mercado un producto químico para que reemplaze a la marihuana y se destruyan de esa manera todas las plantas de cannabis para siempre.

Senoda entonces al fumar un porro se transforma en Marihuanaman y ayuda a los activistas terrestres a combatir esta compañía para que la Tierra no termine como Yelram.

Para lograr eso el héroe deberá enfrentarse a un robot asesino llamado Cash Money, que fue creado por la empresa Pharma-Con para matar a los activistas.

Lo que me encantó de esta novela gráfica concebida por Ziggy y el motivo por el ya tiene un lugar en mi top ten comiquero de este año es que más allá delirio que propone la trama, se trata de obra sumamente profunda e inteligente que con originalidad expresa cosas profundas.

Marihuanaman, lejos de lo que parece, no es un cómic superficial para pendejos  que se creen muy locos porque se fuman un porro ni tampoco vas a encontrar un cuento con personajes fumones como los que suele trabajar el director de cine Kevin Smith.

La trama está muy influenciada por la cultura rastafari y por los mensajes de paz y armonía que difundió Bob Marley a lo largo de su carrera.

El concepto del “One Love” y la idea de que estamos todos conectados tiene un peso importante en este relato.

En el cómic la marihuana es retratada como un elemento sagrado de la naturaleza que está relacioanda con la expanción de la conciencia,  con el objetivo de conseguir una mayor conexión interna con uno mismo y con Dios.

Marihuanaman representa la esperanza del futuro. La esperanza de que podamos utilizar todo el poder que no brindó el universo para salvar nuestro planeta“, expresó Marley en un comunicado de prensa.

Es claro que esta novela gráfica es una respuesta madura a la infinidad de cómics yankees que existen donde la marihuana está asociada con el descontrol, los fumones graciosos y las minas desnudas.

Por lo general este tema se toma para la joda y lo que hace este historieta independiente es trabajar esta temática desde otra visión.

Acá fueron por otro lado.

Marihuanaman expresa claramente un mensaje a favor de la legalización de la planta de cannabis y una crítica a la industria farmacéutica que al menos en Estados Unidos, son las principales corporaciones que más combaten este tema, ya que eso afecta sus negocios.

Senoda es un personaje complejo que no sólo combate a las grandes empresas que causan daños ecológicos en el medio ambiente y envenenan a la gente con productos inservibles, sino que además debe lidiar con sus propios demonios personales que lo inhiben de jugarse por lo que siente y de tener que enfrentar a aquellos que se encargan de anestesiar a la población donde vive.

A la larga Marihuanaman se refiere a los esfuerzos que hacen  los protagonistas por defender los derechos de una simple planta para que pueda preservarse en beneficio de la humanidad, sin persecuciones ni prejuicios.

El comíc tiene también humor y acción y algo de romance, que en lo personal, este último elemento se lleva para mí las mejores páginas de la historieta.

La ilustraciones corrieron por cuenta de Jim Manhood y el entintado de Justin Stewart, quienes brindaron un trabajo visual muy interesante, bastante influenciado por el arte de los graffitis.

Por momentos los dibujos remiten a la serie animada de MTV Liquid Televisión que tenía toda una estética surrealista y psicódelica muy fuerte.

Salvo por el hecho que en algunas viñetas las secuencias de acción son algo confusas, en general el arte fue el indicado para una historia como esta.

Marihunaman es un cómic independiente muy interesante que me parece va a tener más trascendencia en el exterior que en los Estados Unidos, donde tienden a ser más cuadrados a la hora de tratar estos temas.

La verdad que gustó esta apuesta loca de Ziggy Marley que más allá del entretenimiento presentó un relato que evoca los mensaje pacifistas de su padre a través de un arte diferente.

Todavía no se editó en castellano pero algunas librerías de cómics ya lo tienen en inglés.

Hay que leerlo.

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