La leyenda de Billie Jean

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En todas las convenciones o conferencias que se presenta Helen Slater siempre es convocada para hablar de dos películas.

Supergirl y La leyenda de Billie Jean, dos fenómenos de culto que a más de veinte años de su estreno sigue cosechando nuevos fans.

Esta es una película que estuvo muy en sintonía con esa gran obra que fue año después Suban el volumen (1990), protagonizada por Christan Slater, quien acá interpreta al hermano de la protagonista.

Claramente se trata de una de las mejores historias relacionadas con la rebeldía adolescente que en 1985 no pasó desapercibida.

Este film fue producido por un buen realizador,  totalmente subestimado, como es Rob Coen, responsable de Dragón: La historia de Bruce Lee, Dragonheart y las primeras entregas de Rápido y Furioso y xXx .

Además produjos clásicos memorables como The Monster Squad, Las brujas de Eastwick y Maratón de la muerte.

La dirección corrió por cuenta de Matthew Robbins un viejo amigo de Steven Spielberg y Guillermo Del Toro con los que colaboró en varias oportunidades. También dirigió otro clásico de los ´80 como fue Milagro en la calle 8, una historia con unos simpáticos robotitos sobre la que escribiré otro día.

La leyenda de Billie Jean, aunque no lo aparece a primera vista fue una especie de western contemporánero. La trama tranquilamente se podría haber desarrollado en el viejo Oeste.

Billie Jean (Helen Slater) es una chica de Texas que lleva una vida tranquila junto a su hermano menor (Christian Slater).

Luego que unos matones les roban y dañan el scooter que usaban para andar por el pueblo, Billie hace la denuncia a la policía y le reclama el dinero de la reparación del vehículo al padre del matón.

El hombre intenta violarla pero la chica se resiste y durante la pelea el tipo resulta herido de un balazo que le dispara el hermano de Billie.

Sin saber que el hombre está herido Billie y su hermano se escapan de las autoridades para convertirse en renegados de Texas.

Con el tiempo la figura de Billie Jean se empieza a ser conocida y de a poco se vuelve un ícono social respaldado por todo los jóvenes de distintos estados que no sólo la imitan, sino que además la apoyan en su fuga.

En su cruzada de venganza la chica se convierte en una celebridad.

La película es muy interesante porque muestra como los adultos ven a los renegados como un grupo de pendejos maleducados, mientras que para los adolescentes son héroes que se enfrentan al sistema.

A  partir del momento en que Helen Slater se corta el pelo y surje la renegada adolescente, muchas chicas hacen lo mismo y la siguen como una especie de profeta.

Fuera del cine esto también ocurrió cuando se estrenó el film y por eso esta historia pegó tanto en la platea femenina cuando se conoció en su momento.

La película además retrató a la perfección toda la cultura adolescente de ese momento a través del vestuario y la banda de sonido que fue muy popular en 1985.

Especialmente el tema de Pat Benatar, «Invincible».

Helen Slater, quien está hermosa en cada escena en la que aparece, especialmente cuando lleva el pelo largo, brindó uno de sus mejores trabajos actorales y es una lástima que luego no consiguiera trabajo en producciones más importantes.

La historia de la joven renegada que se enfrenta a la Justicia no fue un éxito comercial cuando se estrenó por primera vez en los cines pero luego revirtió este asunto cuando se editó en vhs y se pasó por televisión.

La película es muy divertida y representa a uno de los grandes clásicos de culto de los ´80 que todavía siguen vigentes en el mundo cinéfilo.

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