Píldoras Azules: Un cómic de Frederick Peeters

A fines de los años ´70 Harvey Pekar revolucionó la historieta con esa joyita llamada American Splendor que fue la gran pionera en el género autobiográfico dentro de este arte.

Ya voy a escribir una buena nota sobre revista y la película que fue muy buena.

Lo cierto es que este estilo de cómic en los últimos años tuvo un crecimiento enorme y la cantidad de historias grossas que sugieron son notables.

Se tratan de relatos de la vida cotidiana donde este arte se aleja de la fantasía para meterse de lleno en el costumbrimso de distintas culturas.

Píldoras Azules es una obra fabulosa que nadie que aprecie el cómic debería dejarla pasar.

Esta novela gráfica narra la historia personal del artista suizo Frederick Peeters.

Frederick comienza una relación con Cati una chica que conocía desde hace años pero por cuestiones de la vida nunca llegaron a relacionarse intimamente.

Después de un tiempo él la vuelve a encontrar y descubre que tiene un hijo pero se encuentra separada de su pareja anterior.

Empiezan a salir y la noche en que Fred abre su corazón y le expresa sus sentimientos , Cati le cuenta que ella y su hijo de tres años tienen SIDA.

A partir de ese momento el cómic se dedica narrar como se desarrolla la relación entre ellos.

A no confundirse. Píldoras Azules no es un novela gráfica sobre el SIDA, sino un gran historia de amor que tiene que ver con esta enfermedad.

Son dos cosas distintas.

El autor narra con muchísimo tacto e inclusive muy buenos momentos de humor los desafios, prejuicios y miedos que vivió al decidirse apostar por esta relación.

El cómic es super honesto al tratar los sentimientos del protagonista y en ningún momento caen en sentimentalismos baratos o golpes bajos.

Hubo dos cosas que me impactaron de esta historia.

En primer lugar el dibujo de Peeters.  Sin presentar unas ilustraciones exquisitas es fabuloso lo bien que expresó los sentimientos de los personajes a través de los dibujos.

Hay viñetas que ni siquiera necesitan diálogos y vos poder ver claramente lo que sienten o piensan los  personajes.

Otro tema que me tocó es la situación de los niños que nace con SIDA.  No recuerdo haber visto esto trabajado desde la ficción y la verdad que es desgarrador.

Ya desde muy corta edad, los chicos tienen que manejarse con un montón de tratamientos y controles médicos que los va acompañar por el resto de su vida, hasta que se encuentra una cura para esta enfermedad. Es tremendo.

Creo que desde lo emocional es lo más fuerte que tiene Píldoras Azules o por lo menos lo que más me pegó a mi como lector.

La relación que se desarrolla entre Peeters y el hijo de su pareja es fantástica y reúne alguno de los mejores momentos de este libro.

Lo más interesante de todo es que pese a la temática que trata la historia, el autor ofrece uno de los cómics más optimistas que se hicieron en el último tiempo donde la autocompasión brilla por su asusencia.

Estas son las obras que nos hacen sentir agradecidos por ser fans de historietas ya que podemos disfrutar de estos cuentos inteligentes y relfexivos que no podemos encontrar con frecuencia en otros medios.

En Europa recibió varios premios y hace poco fue editada en español .

Si tienen la posibilidad de conseguirla en alguna librería no duden de hacerlo porque es una propuesta fabulosa que merece su lectura.

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