El fantasma de Tres hombres y un biberón

No fueron pocos los que se pegaron un susto la primera vez que escucharon la historia del fantasma que aparecía en la comedia Tres Hombres y un biberón. Esto sucedió a principios de 1990. La historia indicaba que en el departamento donde se filmó la mayor parte del film, pocos meses antes de ser alquilado para la producción, un chico se había suicidado y el fantasma aparecía en la película. Esta es la famosa escena. A los 36 segundos de este video se pude ver en la ventana la figura de un chico que mira a los actores detrás de una cortina. En su momento era aterrador y la noticia dio vuelta al mundo.

Miren el video antes de seguir leyendo esta nota.

cartel Aunque no lo crean esta leyenda urbana en los Estados Unidos contribuyó muchísimo a la recaudación de la secuela titulada Tres Hombres y una pequeña dama . Después se supo que era todo mentira y en realidad lo que se ve es un cartel de Ted Danson doblado por la mitad. En esta imagen que no salió en el film se puede ver mejor el famoso cartel que generó esta leyenda urbana. Además también se supo que la escena fue filmada en un estudio y no se usaron departamentos reales.
Esta historia que llegó a aparecer en los noticieros surgió en agosto de 1990, unos meses antes de que se estrenara la segunda parte del film original.
Aunque no se pudo confirmar se cree que esta historia fue inventada por los productores del film. En la serie animada Family Guy hicieron en su momento una parodia muy graciosa de esta historia.
En fin, una leyenda que hace poco me recordaron y me pareció bueno destacarla con este post.

5 Comentarios

  1. A mi me encantan las leyendas urbanas,son geniales.

    Por lo menos esta les sirvió para promocionar la película, pero la primera vez que lo ves realmente es escalofriante.

  2. Ja! Esta noticia no la conocia. Ahora hay que llegar a tanto para una recaudacion mas?
    Si fue asi, me parece cualquiera.
    Saludos.

  3. Estimado Hugo,

    De nuevo estoy de vuelta, despues de larga ausencia…
    Vengo del cine, de ver la nueva de Indiana Jones. Entiendo que puede ser una polémica agotada, por q la peli ya se estrenó hace un tiempo. Pero como siempre, llegué tarde al turno de las críticas en cinesargentinos.com, y me quedé con ganas de expresar mi sentimiento.
    Estimado Hugo, no puedo coincidir contigo.
    Creo que La Calavera de Cristal vale hasta el minuto 30 de la cinta… el resto sobra, y hasta ofende.
    Para ser mas exacto, desde el mismo momento en que la rusa descubre el cuerpo de ET… todo se empieza a ir por un tobogan, bajando la velocidad de la caida por momentos, pero sin quitarte esa sensacion de que estas yendo para abajo, y que abajo hay un piso frio y duro.
    El argumento de las “calaveras” es muy bueno, a Indi solo le faltaba meterse por el amazonas! Basta de piramides y tribus africanas, es el tiempo de las leyendas indoamericanas!
    La aparicion de la mujer… inesperado, y hace un buen papel.
    El hecho de que Indiana tenga un hijo, signado por su misma suerte aventurera, es un guiño que se valora.
    Y los Rusos… genial. Aunque uno siempre va a extrañar a los nazis.
    Ahora…¿que necesidad habia de mostrar a ET en esa mesa, y de que todo sea tan “evidente”?
    ¿El viejo que enloquece, pero mantiene funciones motrices mas que convenientes, y de repente recupera la razon?
    ¿La parte del platillo volador…realmente era necesaria?
    El pibe sabia esgrima… se entiende. Pero cuando aprendio a volar en lianas colgantes???
    Esa es mi sensacion. Nos mezquinaron mucho del Indi original… y abundaron demasiado en Star Wars… se tomaron demasiadas licencias.
    Mas alla de eso… las persecuciones que mencionas en tu critica son geniales.
    Alguien dijo en una critica que Spielberg y Lucas habian hecho la pelicula para “divertirse”… yo la traduzo, se lo tomaron para la joda, y no respetaron ni a Indiana Jones, ni a la franquicia, ni a las generaciones que soñabamos con ser arqueologos de chicos, para vivir esas aventuras.
    Gracias Hugo por leerme.
    Un fuerte abrazo!

Comentarios cerrados.